miércoles, enero 17, 2018

Media Guerra, de Joe Abercrombie

—Un auténtico héroe da las órdenes desde el frente.
—Él no es un héroe.
—Todo héroe es el villano de alguien.

Media Guerra es el cierre de la Trilogía del Mar Quebrado. Y, como es habitual en Abercrombie, este viene lleno de giros y su tradicional forma de mostrar las cartas en la que no deja ni rastro de épica ni elevadas intenciones.

En cuanto al libro en sí hay que reconocerle cierto bajón respecto al crescendo que Medio Rey y Medio Mundo presentaron. Creo que, principalmente, se debe al nuevo cambio de personajes cuyo punto de vista dirigirá la trama. Quizás no por demérito, si no por el carisma de Espina y Brand, que ensombrece a los protagonistas de la tercera entrega.

Media Guerra es la culminación de los planes de Yarvi desde que jurara venganza en el primer libro. Y como el plato agridulce que es la venganza termina acarreando una serie de sinsabores y víctimas colaterales.
Como es habitual en sus novelas Abercrombie juega a ir girando y haciendo zoom a los personajes, de forma que nuestra perspectiva sobre sus motivaciones y su moral va cambiando. En Media Guerra hay además un permanente conflicto ético entre aquellos personajes que esgrimen la teoría del "mal menor" y quienes valoran el bien desde la objetividad (o aquellos que evolucionan de uno a otro punto).
Se deja entrever también mucho del fondo de sus novelas adultas, en la que los hombres sencillos -que son felices siendo sencillos- se ven zarandeados por poderes económicos, políticos y religiosos.

Terminando la saga me reafirmo en mi opinión sobre lo recomendable que esta resulta para la lectura por parte de adolescentes/jóvenes adultos. Un buen profesor (sobre todo de ética o filosofía) podría sacar mucho partido de esta obra. Hay libros mejores y libros peores, pero esos libros que te dejan tocado y te hacen pensar no abundan tanto y merecen reconocimiento.

—Debí hacerlo hace mucho tiempo, pero nunca se me han dado muy bien las decisiones. Tomé
muchas equivocadas. Vacilé mucho. He sido un egoísta, y un débil. Como no quería hacer daño a
nadie, acabé haciéndoselo a todo el mundo. —Respiró hondo—. Pero la muerte nos espera a todos.
La vida consiste en aprovechar bien lo que te encuentras en el camino. Si un hombre no está
satisfecho con lo que tiene… bueno, muy posiblemente tampoco se quedará satisfecho con lo que no
tiene.

La otra conclusión que saco es que Media Guerra es, posiblemente, uno de los libros más macarras que he leído.
El trasfondo lejanamente post-ap y el uso de ciertas reliquias como instrumentos de poder podrían ser desastrosos en una adaptación cinematográfica, pero en el libro funcionan muy bien y dan lugar a situaciones alucinantes. De esas que tienes que volver a leer porque no terminas de creértelo.

Valoración final: muy recomendable.

miércoles, enero 10, 2018

Hero Quest I

El Señor de los Anillos (y su juego de rol) y el Hero Quest fueron mi primer contacto con lo que hoy se llamaría mundillo friki. Curiosamente llegaron a mi a través del Opus Dei, pero eso es una rocambolesca historia que tal vez merezca ser contada en otra ocasión.


Aunque en su día me regalaron un Cruzada Estelar, siempre me quedé con la espinita del Hero Quest, porque al chaval que tendría por aquel entonces unos doce años aquello le había resultado maravilloso. Maravilloso hasta el punto de terminar jugando a Warhammer y todo lo demás.
El caso es que, muchos años después, un conocido me consiguió una copia en eBay. Me avisó de que había un ejemplar barato, con la pega de que le faltaban algunas miniaturas. Le di el OK y unos días después por fin tenía mi ejemplar (en inglés).
Y sí, le faltaban algunas miniaturas. Concretamente todos los orcos y goblins (aunque por contra venía con la expansión de los no muertos y todas sus miniaturas de formar inesperada).
En un espectacular golpe de suerte un forero de La Armada estaba vendiendo las miniaturas del Hero Quest porque tenía el proyecto de reemplazarlas por miniaturas de metal, lo que sirvió para que completase mi Hero Quest. Desde aquí muchísimas gracias.

He tardado unos años en compartirlo por aquí, pero más vale tarde que nunca.
Un tiempo después de hacerme con él decidí pintarlo con la ayuda de mi señora y juntos nos embarcamos en él como proyecto compartido. Varios de los modelos que iréis viendo son obra suya, y algunos otros están pintados a medias (en modo cadena de pintado).


La escenografía llegó en bastante buen estado, aunque lamentablemente la pieza de cartón del altar no estaba presente.
No quisimos entretenernos mucho con esto, así que básicamente es un trabajo de pincel seco y tinta. Sencillo, rápido y funcional.


Aun así mi señora quiso detenerse un poco en el escritorio. En él coló un huevo de pascua en una de las botellas.

El próximo día los primeros monstruos.

miércoles, enero 03, 2018

Medio Mundo, de Joe Abercrombie

La guerra se avecina y el próspero -pero pequeño- reino de Gettlandia necesita aliados.
Yarvi reúne una tripulación de inadaptados y desesperados para recorrer medio mundo en busca de acuerdos que apoyen al reino en su conflicto con el Alto Rey.

En este segundo volumen de la trilogía del Mar Quebrado Avercrombie sigue narrándonos el conflicto (a modo de guerra fría) entre Gettlandia y el Alto Rey contándonos la historia de Yarvi, pero en esta ocasión desde un interesante cambio de perspectiva. Los sucesos de Medio Mundo están narrados desde la perspectiva de Espina y Brand: dos jóvenes que no han superado la prueba del guerrero y quedan convertidos en una suerte de ciudadanos de segunda en Gettlandia.
Espina es una chica con un fuerte carácter dispuesta a abrirse paso a codazos en un mundo que no se lo pone nada fácil. Brand es grande y fuerte, tiene todo lo necesario para ser un gran guerrero pero tiene un problema: se rige por un estricto código moral.

Todo lo positivo que mencionaba cuando reseñaba el primer volumen se aplica a este libro. Pero este es aun mejor.
Nos encontramos con una novela llena de exotismo, viajes maravillosos y acción a raudales. Diría que en este libro tenemos una impresionante combinación del Abercrombie de siempre con una buena dosis de Robert E. Howard, cuya influencia se deja entrever a lo largo de todas las páginas.

El trasfondo habitual de Abercrombie está muy presente en un mundo muy prosaico donde el conflicto no lo mueve un malvado señor oscuro, si no las tensiones económicas entre una potencia dominante y un pequeño y próspero reino comercial que -entre otras medidas- introduce el papel moneda en un mundo altomedieval.


El foco para los jóvenes lectores está dirigido una vez más hacia las cuestiones morales.
El tema principal está en cómo puede cambiar una persona (para bien o para mal) y el conflicto ético entre el concepto "el fin justifica los medios" y "el bien es su propia recompensa". Como en sus obras dirigidas al público adulto Abercrombie nos expone de nuevo la honestidad en la sencillez del "buen salvaje" y las maquinaciones de esa "civilización... antigua y malvada", evidenciando de nuevo esa inevitable influencia de Howard.
Tal como sucede con Medio Rey estas reflexiones de fondo, así como su buena prosa y excelente ritmo narrativo, hacen de Medio Mundo una obra sobresaliente para el lector adulto. Pero rabiosamente recomendable para el lector joven. Del mismo modo no puedo dejar de recomendarla como propuesta de lectura para profesores de filosofía y ética; en este sentido resulta brillante.

En cuanto al trasfondo en sí esta serie es más ficción medieval que fantasía en un estilo tradicional. Se trata de un mundo habitado por humanos donde no existe ninguna criatura fantástica. La ambientación nos sugiere una era altomedieval protagonizada por vikingos. Además, en los viajes de este segundo volumen, tenemos aventuras a través de ríos atravesando estepas habitadas por nómadas a caballo y un reino que nos recuerda inevitablemente a Kiev, hasta llegar hasta una no-Bizancio.
El entorno post-ap se deja entrever un poco más al atravesar una "ciudad élfica" y haciendo uso de un "objeto mágico". Personalmente no soy muy partidario de la fantasía ambientada en un entorno de un mundo real post-ap, pero aquí está tan maravillosamente llevada, con tan buen criterio, con sutileza y buen gusto que ha logrado atrapar toda mi atención.

Medio Mundo es una novela llena de sentido de la maravilla, aventuras, acción (incluyendo una de las mejores escenas de combate que he leído jamás), romance bien llevado, unas cuantas dosis de sexo (del de Abercrombie: realista e incluso patoso, muy lejos del erotismo/porno suave que juega con otros propósitos) y dilemas éticos y morales como para tenerte pensando durante horas.
Lo terminé en menos de una semana. Durante el día estaba deseando que llegase la hora de poder continuar leyendo.
Tiene todo lo que se le puede pedir a una novela excelente. Todo.
Recomendable 100%

Como nota adicional no quiero dejar de aplaudir el trabajo de Manu Viciano en la traducción. Conociéndole se sabe que se puede esperar un buen trabajo de él, pero en esta obra ha tenido el mérito adicional de traducir muy acertadamente varios términos del habla común de la cultura gettlandesa.
Como otras veces he dado palos a los traductores es justo alabar su trabajo cuando lo merecen.