miércoles, febrero 28, 2018

Reseña: Blood Eagle

Cuando empezó a hablarse de él me dio un hype tremendo, y lo tuve en mi punto de mira hasta que, por una u otra razón, lo había medio olvidado. Al final, mucho tiempo después, he conseguido hacerme con una copia.
Vamos a echarle un vistazo.


Blood Eagle es un juego de Charles Murton y Craig Cartmell, que juntos forma The Ministry of Gentlemanly Warfare, y son la gente detrás de los populares ITEN e In Her Majesty's Name.
Blood Eagle comparte con estos el mismo motor ya estructura de maquetación. Así pues las mecánicas son, en líneas generales, las mismas que expliqué en la reseña de In Her Majesty's Name; dadle un repaso si queréis saber cómo van las reglas.
El libro en sí está maravillosamente estructurado: al igual que en el caso de In Her Majesty's Name los capítulos y secciones numeradas facilitan muchísimo la lectura y consulta.
Tenemos unas cuantas fotografías de miniaturas, lo cual está muy bien, pero se echan de menos las ilustraciones (al menos para la portada). En cualquier caso, siendo una compañía formada por dos amigos, imagino que contar con un ilustrador(es) elevaría más allá de lo asumible los gastos de un producto así.
Es una publicación de  100 páginas en "tamaño revista" (21x30cm aproximadamente): más grande que un manual de Osprey y sorprendentemente pesada. Las pastas son blandas y sería recomendable forrarlo si se le va a dar buen uso.

Blood Eagle está centrado en la Edad Oscura (más concretamente en la Era Vikinga), con un espacio opcional para la fantasía del periodo. Obviamente esto requiere que existan una serie de reglas específicas para este periodo, principalmente relativas a las armas y armaduras.
Otra novedad -pequeña, pero importante- es la inclusión de los Puntos de Héroe; una forma de dar la sensación de que una miniatura tiene varias heridas pudiendo repetir su salvación (en el sistema ITEN todo el mundo tiene una herida porque una lanzada en las tripas es igual de incapacitante seas el rey de Dinamarca o un aldeano con un palo). Estos Puntos de Héroe también sirven para darle más chicha a las criaturas fantásticas, como veremos más adelante.

Como en los juegos anteriores Blood Eagle nos presenta varias bandas preconstruidas; desde unos incursores genéricos, hasta bandas de renombre como la del mismísimo Ragnar Lodbrok. Sajones, francos, pictos, irlandeses y galeses entre otros pueblos del periodo.
Tal vez lo más importante sea la sección que abre el apartado de bandas, y que nos presenta un patrón de puntos para que confeccionemos lo que deseemos. Así que si quieres hacerte una banda del reino de Asturias, de eslavos, moros o bizantinos, no tendrás ninguna limitación.

Adicionalmente se expone un listado de habilidades/dotes para personalizar más aun tus personajes


El manual se cierra con un buen número de escenarios y variaciones (para no caer en el mata-mata de siempre) y un sistema para crear y jugar tu propia saga.
Hasta ahí todo normal, pero Blood Eagle también tiene una variante inesperada: fantasía.

Puedes tomar Blood Eagle tal como lo he descrito hasta ahora y jugarlo como un juego 100% histórico, pero el reglamento también tiene la opción de introducir tantos componentes fantástico como desees.
El más sutil puede ser el sistema de magia: las bandas cristianas pueden llevar sacerdotes que realicen milagros, mientras que los paganos tienen individuos que conocen los caminos de la brujería
Además de esto tenemos un bestiario de criaturas fantásticas y bandas de héroes de leyenda y seres sobrenaturales.
Con esto podemos enfrentar a nuestros vikingos a un troll o a un jötunn, ponernos al mando de una banda de sidhes o draugr (los zombies vikingos populizados por Skyrim), reclutar a Beowulf o Cú Chullain, o ser asaltados por el mismísimo Grendel.



Si he de citar algo negativo de Blood Eagle (y del sistema ITEN en general) es Valor de Armadura. Aunque el resto del reglamento es bastante genérico y flexible, las armaduras se listan con excesivo detalle. Así, un conjunto de armaduras (digamos armadura de cuero, casco y escudo) proporcionan un Valor de Armadura X.
Cuando miramos el perfil de una miniatura en una banda preconstruída nos encontramos con todas sus características excepto Valor de Armadura, en cuyo lugar tendremos un listado de su panoplia... con el que tendremos que ir al apartado correspondiente y obtener el Valor de Armadura, que será el necesario durante el juego.
En mi opinión -y dado que está matemáticamente expuesto en el sistema de puntos para crear bandas-, no era necesario ser tan específico. Bastaría decir que tu vikingo genérico tiene un Valor de Armadura X y ya supondremos qué equipo lleva. Y ni siquiera eso, porque tal vez quiera crear un personaje muy ágil y que esto se vea reflejado en su Valor de Armadura, no porque lleve una, si no porque es capaz de esquivar ataques con bastante éxito.


Personalmente creo que lo tomaré como mi juego de escaramuzas de referencia para este periodo. Me metí en Saga según apareció pero, sin dejar de resaltar su originalidad, no es un sistema que me haya ganado, y Blood Eagle encaja mucho mejor en mis gustos. Sobre todo lo destaco por su flexibilidad a la hora de permitirte crear la banda o la criatura que tú desees.
He de decir que una de las características más seductoras de Blood Eagle para mi fue esa posibilidad de crear bandas de fantasía; ya que había leído varios mods de aficionados sobre el sistema de In Her Majesty's Name y estaba pensando en hacer lo propio.
Cual no sería entonces mi desconcierto al leer el blog de los autores poco después de tener en casa Blood Eagle y descubrir que, precisamente, están trabajando en un manual de fantasía que, al parecer, saldrá a la venta este otoño. Thud & Blunder, se llamará.
En cualquier caso -y al menos hasta entonces- Blood Eagle cumple mis expectativas y cubre mis necesidades en este género.

Desde aquí lo recomiendo. Si queréis conocer las reglas básicas podéis descargaros gratuitamente su primera encarnación como sistema para un entorno ci-fi: ITEN.

miércoles, febrero 21, 2018

Hero Quest IV

Para su época, y siendo plástico, los héroes eran unas buenas miniaturas. Pero, aunque siguen teniendo carisma, se nota que vienen del pasado.


En el caso de los héroes elegí pintarlos con unos colores a medio camino entre los que se muestran en la caja y los que creía recordar de aquellas míticas partidas de primeros de los 90. No es que sean modelos que faciliten muchas florituras, pero intenté darles cierta personalidad.

Gracias a aquel par de golpes de suerte he podido volver a disfrutar de un juego que me marcó tantísimo. Ahora queda conservar la esperanza de que Hasbro lo recupere algún día, porque las nuevas generaciones también merecen tener una oportunidad tan buena como esta.

miércoles, febrero 14, 2018

X-Wing: Sombra Alargada

Bueno, son cosas que pasan. Y es que al final he terminado cayendo en la tercera facción de X-Wing.
Y una vez más Rebels es la culpable. Tanto me gusta esta serie que cualquier nave que aparezca se convierte en una tentación.

Es más, en el caso de esta nave no es solo que aparezca en Rebels como una nave "famosa" con el nombre de Sombra Alargada; si no que este mismo modelo es el que pilota Asajj Ventress en los sucesos narrados en Discípulo Oscuro, y que habrían concluido uno de los arcos argumentales de Clone Wars. Como Ventress también es uno de los pilotos disponibles para esta nave el resultado es que se volvía aun más atractiva para mi particular idea de poder jugar escenarios en donde solo tomen parte las naves que estaban construidas en el periodo de las Guerras Clon.


El prepintado de la Sombra Alargada es correcto, aunque tampoco cosa de tirar cohetes. Apliqué la correspondiente mezcla de negro y marrón en forma de lavado, pinté los motores, y apliqué esmalte de uñas en los cristales de la carlinga para darles un aspecto, bueno, más cristalino.


Sigue sin ser mi especialidad, pero poco a poco voy consiguiendo efectos de motores encendidos con los que estoy más contento. Este es el caso de la Sombra Alargada.


No es que al final tenga gran cosa, pero el diseño de esta nave me gusta mucho.
En lo referente al juego aporta una nueva mecánica con su torreta móvil y el rayo tracto promete ser interesante. Que además ofrezca la posibilidad de jugar -además de con Ketsu Onyo- con Asajj Ventress, Sabine Wren, y Latts Razzi como pasajera, es todo un plus para los que nos gusta jugar listas temáticas y escenarios.

Solo le pondría el pero de que podría haber sido una nave dual Escoria/Rebelde, ya que en el trasfondo termina sintiendo simpatía por los muchachos del escuadrón Fénix.
Bueno, tampoco es algo que sea un problema para jugar pachangas y escenarios inventados.

miércoles, febrero 07, 2018

Hero Quest III

Los pielesverdes siempre me parecieron los enemigos más carismáticos de Hero Quest. Del mismo modo, aunque ancladas en su tiempo, las miniaturas siguen teniendo chispa. E incluso cierta variedad gracias a llevar distintas armas.

Aun así pintar pielesverdes es una de las experiencias menos disfrutables del hobby, en mi opinión, como bien descubrí cuando pinté mi banda de orcos y goblins para Mordheim... aunque sirvió para quitarme cualquier idea de hacerme un ejército de pielesverdes.
Sabiendo que sería una de las partes menos divertidas nos pusimos con ellos.


Efectivamente he incluido a los fimir entre los pielesverdes. No en términos raciales, si no porque las miniaturas eran verdes (imagino que en términos de diseño de juego los englobarían de alguna manera).

El próximo día los héroes.