miércoles, noviembre 28, 2018

Chamán troll revisitado

En 2014 pinté este chamán troll de Ral Partha. El modelo es excelente y quedé bastante satisfecho con el pintado. Desafortunadamente el presunto barniz mate no resultó serlo tanto y el resultado fue un brillo persistente. Un tiempo después volví a barnizar con barniz realmente mate aquellas miniaturas mejorándolas enormemente.
Creo que podría ser interesante enseñaros algunas por aquí.


Este es el aspecto original del chamán con el barniz no tan mate.


Y así queda con el barniz realmente mate.





Asegurarse del aspecto que tendrán las miniaturas barnizadas con alguna miniatura de pruebas puede ser una buena idea.

miércoles, noviembre 21, 2018

X-Wing: Firespray-31 de Sabine Wren

Lo primero acreditar debidamente al aficionado Morsla: la idea es suya. Y me pareció tan buena que decidí plagiársela.

El motivo principal para lanzarme a jugar Escoria y Villanos es poder jugar a Boba Fett en la facción en la que le siento más correcto.
Y ya metidos en Escoria y Villanos, siendo el Firespray una nave tan chula, me seducía mucho poder jugar con una lista con dos de ellos.

Los otros dos pilotos de renombre tienen diseños que no terminaban de gustarme. Así que en primer lugar me planteé pintar el segundo Firespray con el esquema de color de Jango Fett. Me parecía un homenaje apropiado... pero eso supondría colocar sobre el tapete la misma nave (el Esclavo-1) en dos momentos de su existencia. Eso me habría supuesto problemas, porque no me gusta jugar con listas que "no pegan".
Y en esas andaba cuando vi el esquema que había creado Morsla y las dudas se disiparon: ¡Sabine Wren!


Es uno de mis personajes favoritos de una de mis series favoritas. Y, además, tiene sentido dentro del canon y la línea argumental.
Durante el periodo entre que Sabine Wren abandonó la academia imperial, hasta que se unió a los rebeldes de Lothal, nuestra mandaloriana favorita estuvo viviendo aventuras con los Escoria y Villanos. Concretamente al lado de su compañera Ketsu Onyo.
Resulta interesante imaginar que, en esa época, Sabine ofreció sus habilidades artísticas en la personalización del Firespray-31 de Kath Scarlett o Emon Azzameen. O, mejor aun, que ella misma pilotó uno (usándola como "cuenta cómo" cualquiera de los otros pilotos).


El Firespray de Sabine supuso más trabajo del que acostumbro y estoy dispuesto a dedicar a naves de X-Wing, pero Rebels me motiva muchísimo y me lancé a ello.

La pintura no acostumbra a agarrar muy bien a estos modelos, así que decidí lavar la nave con lavavajillas antes de empezar a trabajar, pero creo que no sirvió de mucho; no debe ser porque esté cubierta de algún aceite, si no por alguna característica propia de la pintura.
Así pues recurrí a pinturas densas de Vallejo (Extra Opaque Basecoat Color). Concretamente empecé aplicando gris oscuro en las zonas donde este color quedaría expuesto.
Una vez hecho eso utilicé un morado denso -también de Vallejo- para las zonas que acabarían siendo fucsias y moradas. Sobre esa base bosquejé los diseños artísticos de Sabine en otros colores y procedí a ir levantando los principales.
El morado no tiene mucho misterio, mientras que para el fucsia usé Magenta Fluo de Vallejo en la mezcla. Es el color que uso para los motores con brillo rosado de los rebeldes, y no sabía cómo quedaría en el casco, pero llegué a la conclusión de que es el tipo de extravagancia artística a la que recurriría Sabine.
El resto no fue más que ir pintando detallitos, como el ajedrezado y esa especie de 5 o S que la mandaloriana lleva en una de sus hombreras. En la otra hombrera va cambiando de simbología según la temporada. Me habría gustado pintarle el convor -que además pega con su casa; los Búhos Nocturnos-, pero sería mezclar simbología y esquemas de dos temporadas distintas.


En el motor intenté replicar el efecto que tan contento me había dejado en el Esclavo-1. Pero, tratándose de Sabine Wren, dediqué un poco más de tiempo a resaltar detallitos de la maquinaria para darle más personalidad.

Tanto la cabina como los motores llevan capas de esmalte de uñas transparente, para acentuar el efecto del reflejo/resplandor.


Y así es como quedan Sabine y Boba juntos. Siendo las mismas naves creo que ambas reflejan correctamente la personalidad de sus propietarios. ¡Y qué bonitas quedan sobre el tapete!

miércoles, noviembre 14, 2018

El Señor de Samarcanda y otros relatos históricos

Tras terminar con todas las novelas de Conan he querido continuar leyendo más de Howard y me he lanzado con esta inusual colección de relatos.
En "El Señor de Samarcanda y Otros Relatos Históricos" el texano se nos muestra como un interesante autor de lo que hoy llamamos novela histórica.

Diría que lo que más me ha sorprendido es su profundo conocimiento de Historia, incluso sobre momentos o culturas no muy populares. Me llama la atención por la juventud de Howard y porque la biblioteca pública de Cross Plains en los años 30 no debería tener un catálogo muy impresionante. Y aun así consigue plasmar en sus páginas una sapiencia sobre la Historia que pocos autores contemporáneos del género poseen. Todo ello pasando por alto unos vikingos con cascos con cuernos, que supongo que tendrá que ver con el cliché y con el estereotipo wagneriano que tendrían entonces.



Delenda Est
Este es el relato más descuadrado en términos cronológicos con el resto que se recogen en el libro.
Genserico mantiene una conversación con el fantasma de Aníbal mientras navega rumbo a Roma.
Original.

Tras las Huellas de Bohemundo
Una historia de intriga en la que el caballero Rober de Bray se ve involucrado mientras participa en la Cruzada de Pedro el Ermitaño.
No recuerdo mucho de él, así que supongo que no es el relato que más me ha impresionado.

El Señor de Samarcanda
En el relato que da título al libro un escocés sobrevive a una batalla en la que los cruzados son derrotados por los turcos y acaba al servicio del khan de Samarcanda.
Resulta un poco inquietante porque es como una versión oscura de Conan.

El Camino de las Espadas
Quizás el relato más original. Sin duda el más cargado de exotismo e imaginación.
Unos cosacos emprenden una búsqueda de venganza que les lleva hasta Turquía para terminar involucrados en una trama de conspiraciones para colocar a uno u otro candidato en el trono de la Sublime Puerta.
Es loquísimo, tiene de todo, pero es divertido e intenso.

Halcones Sobre Egipto
Diego de Guzmán es una suerte de agente secreto castellano que se infiltra en El Cairo para ajustar cuentas y detener las maquinaciones expansionistas de su soberano.
Una historia de espías medieval, con un protagonista castellano y narrada por Robert E. Howard. Me sorprende que no sea conocidísima en España.

El Camino de Azrael
Un guerrero de un pueblo turco oriental y un cruzado comparten una peligrosa aventura en la que han de enfrentarse a todo un ejército persa. Emoción, batallas y persecuciones.
El final es abracadabresco y rocambolesco. Tanto que merece la pena leer este relato para descubrir la sorpresa.

Rojas Espadas de la Negra Cathay
Adaptación al cómic de un relato de Howard. Vintage con toda la fuerza del término.
Un cruzado llega a conocer al mismísmo Gengis Khan en su búsqueda del reino del Preste Juan.
No es mi historia favorita.


En resumen esta colección de relatos resulta muy interesante para el lector de Robert E. Howard, pero también para aquel que sienta curiosidad por esta poco conocida faceta histórica suya.
Como es habitual en él son lecturas emocionantes y divertidas, escritas con buena prosa, y que cumplen con sobresaliente el propósito de entretener.
Tal vez sea un libro difícil de conseguir, pero es una obra libre de derechos y sí puede encontrarse virtualmente con relativa facilidad.

miércoles, noviembre 07, 2018

[Escenografía] Hoguera de campamento

Puede no parecer gran cosa, pero este pequeño elemento de escenografía de MOM por 1,5 € era asequible y tentador, y muy apropiado para redondear un pedido.


Pegué los dos troncos y la hoguera sobre una lámina de plasticard con pasta para baldosas, y la decoré con arena y piedras.
Me entretuve un rato haciendo varias capas de pincel seco en las piedras que no se notarán.

El efecto del fuego no ha quedado muy allá, pero funciona. Le di, además, una capa de esmalte para resaltar su brillo.

Estoy particularmente contento con cómo me han quedado los troncos. Estos, al igual que la mayor parte de este elemento (con la excepción de las llamas), están pintados con acrílicos de "arte" en lugar de los habituales acrílicos de "hobby". Cada vez me gustan más este tipo de pinturas: la variedad de colores es muy grande, la calidad es mucho mayor de lo que se podría imaginar, y el valor cantidad/precio es mucho mejor.


Estas fotos están tomadas con una caja de luz. No tienen tanta personalidad como otras fotografías donde creo una especie de pequeño diorama, pero la calidad de las fotografías es mucho mejor.

Aunque como elemento de escenografía no parece gran cosa puede dar juego para juegos de escaramuzas. De hecho, mientras trabajaba en él, se me ocurrió un escenario muy interesante.