miércoles, septiembre 18, 2019

Thud & Blunder: ejemplo de banda

Creo que una de las mejores formas de hacerse una idea de qué aspecto tiene un juego es poder ver un ejemplo de banda. Te permite saber cuantas miniaturas necesitarás aproximadamente, qué aspecto tendrán estas en la mesa enfrentadas a las de tu oponente y, sobre todo, si necesitarás más, te valdrán las que tienes, o te atrae meterte en un proyecto nuevo.

En Thud & Blunder tienes una libertad completa a la hora de formar tu banda. Con 300 puntos de presupuesto puedes repartirlos en una numerosa banda de tropas de mala calidad, un término medio entre 8-12 miniaturas, un grupo de cinco héroes... o un dragón de 300 puntos. Todo depende de ti, de tus gustos y el criterio para crear una banda con la que sea divertido jugar, pero también sea divertido jugar contra ella.
Para este ejemplo voy a tirar a un término medio: una banda de 10 miembros. Y, siguiendo en ese término medio, estará compuesta por miniaturas clásicas y alguna novedad.


El núcleo principal de la banda son las hermanas de Sigmar de Mordheim. Utilizaré unas cuantas de ellas, pero las adaptaré al trasfondo de Nemus. No voy a extenderme demasiado en su trasfondo ahora mismo. Diré que son una orden militante originaria de Emporika. Esta orden cumple dos funciones principales: custodiar el Necrotheon y buscar una serie de phylakterion para destruirlos o, si esto no es posible, confinarlos en sus cámaras.

La banda está formada por 4 heroínas y 6 miniaturas "tipo tropa".
Todas ellas (excepto las equipadas con martillos a dos manos) van armadas con martillos sagrados. En términos de juego cuentan como martillos envenenados : -2 a la tirada de Destino de los oponentes.

 
La principal heroína es la apostolí Elefthería. Las apostolí son enviadas del templo. Pueden ejecutar su misión de una forma más o menos incógnita, pero el perfil general será similar al de un aventurero sacerdote guerrero. Según la naturaleza de su misión puede realizarla sola, con un grupo de aventureros o con otras compañeras de su orden.
Es una guerrera competente con una buena armadura. Como sus hermanas va equipada con un martillo sagrado, además de una daga y un candil (muy útil cuando su cometido la obliga a meterse en oscuros dungeons).
Además es una heroína: dispone de 3 puntos de Héroe que le permiten repetir tiradas. Como ha realizado muchas búsquedas en solitario dispone de la dote "Enfrentarse a muchos".


Elefethería ha realizado algunos viajes en compañía de la joven therapeftís Phoebe. Las therapeftís son sanadoras que acostumbran a realizar su labor en pequeños hospitales y que son una de las principales fuentes de financiación de la orden. Ocasionalmente también acompañan a algunas apostolí en sus misiones.
Phoebe es una heroína muy modesta (tan solo 25 puntos), y realmente no es más que una hermana normal con la dote "Sanadora".


Téleia es una de las matriárchis de la orden: hermanas superioras encargadas de la formación espiritual y mundana de las jóvenes adeptas. Es una aceptable combatiente acostumbrada a ser obedecida ("Liderazgo +2") y una enemiga a tener en cuenta ("Heroína" con 1 punto heroico).


Lysandra es una parádeigma, una suerte de paladina en sus primeras misiones. Aún así es una "Heroína" (1 punto) que blande dos martillos sagrados con cierta eficacia (dote "Dos Armas").


Las hermanas forman el grueso de la orden y de la banda. Son unas guerreras competentes, aunque con sus 16 puntos por miniatura no destacan demasiado. Todas ellas blanden martillos sagrados.


Las Demoledoras son hermanas dedicadas a la destrucción de phylakterioi... y de los enemigos de la orden. Son hermanas regulares, pero están equipadas con martillos a dos manos (con la regla "Quebrar").


Dentro de lo habitual en Thud & Blunder esta es una banda de un tamaño medio (10 miniaturas). Fundamentalmente ha crecido en torno a la clériga de Reaper, que me inspiró nada más verla por su aire aventurero. Del mismo modo me da la oportunidad de dar uso a las chicas de Mordheim. Aunque no me entren todas ellas en la banda sí son las suficientes para marcar el tono.
Imagino que hay tantas formas de hacer una banda de Thud & Blunders como jugadores, pero si una miniatura en concreto te inspira puede ser un buen punto de partida para crear la lista en torno a ella.
En este caso solo me he permitido derrochar con Elefthería y sus 77 puntos. A partir de ahí he intentado distribuirlos entre personajes con carácter pero no excesivamente poderosos, y un grupo de "secuaces" relativamente numerosos, pero competentes en combate.

miércoles, septiembre 11, 2019

Fichas para Thud & Blunder

Aunque creo que ya hay por ahí ideas muy similares me he decidido a hacer mis propias fichas para Thud & Blunder completamente a mi gusto. Creo que son una ayuda útil y práctica para el juego.
La prueba y error me llevó a realizar dos versiones que os presento aquí en un ejercicio de honestidad.


Esta es la primera. La idea de salida era evitar el texto y utilizar simbolitos universales.
En la línea de encabezado se pone el nombre del personaje o tipo de secuaces (arqueros elfos).
El símbolo del sol/luna es para poner los puntos.
Cada uno de los símbolos grandes representa una característica de Thud & Blunder: el hombrecito luchando es Destino. Las armas cruzadas Valor de Combate. El arco Valor de Disparo. La bota alada Velocidad. Y el escudo Armadura. La idea es que, sobre cada una de estas, se escriba el valor correspondiente.
Por último el dibujo de la panoplia representa el Equipo y el hombrecito con lo que parece ser un árbol de talentos es precisamente eso: talentos y habilidades.

Puse los símbolos en un tono gris para poder escribir sobre ellos y funciona. Siempre que utilices un bolígrafo o rotulador. Pero como prefiero escribir estas cosas a lápiz no se veía demasiado, así que he realizado una segunda versión.


En esta sigo la idea original, pero he superpuesto unos círculos a los iconos para escribir el valor en ellos.

Os dejo ambas para que utilicéis la que os guste más u os resulte más útil.
Ambas imágenes están en tamaño folio, así que no tenéis más que imprimir y tendréis 9 fichas por copia.
Cada una de las fichas está en el "formato universal Magic: the Gathering". Así pues podéis pegarlas sobre tierras básicas o introducirlas en fundas para cartas MtG para su mejor conservación.


Este es el resultado a modo de ejemplo.
Como necesitaréis una por cada "personaje" y grupo de secuaces el número de fichas oscilará entre 3 y 6 aproximadamente, con lo que, con un par de copias tendréis para unas tres bandas.

miércoles, septiembre 04, 2019

Una Espada al Atardecer, de Rosemary Sutcliff

Una Espada al Atardecer es uno de los libros más tristes que he leído. Quiero empezar esta reseña así, porque es el sentimiento más fuerte que uno extrae de esta novela. Los propios hechos, el tono, el fatalismo y la sensación de mundo crepuscular (expresada muy acertadamente en el propio título) convierten en esta obra en algo que marca.

Rosemary Sutcliff fue una escritora inglesa fundamentalmente de novela histórica, tanto juvenil como para adultos. Su serie más conocida (y que tenemos casi completamente traducida al español) es una saga sobre la familia romana Aquila en Britania, desde las peripecias de la Novena Legión (de la cual hay una película), hasta que esta va difuminándose tras la partida de las legiones de la isla. De esta serie reseñé en su día Los Guardianes de la Luz y Los Lobos de la Frontera. En cualquier caso toda la serie al completo es altamente recomendable y, aunque es una serie juvenil, la autora trata a los jóvenes como personas, así que cualquier adulto la encontrará muy disfrutable.



Una Espada al Atardecer es una obra interesantemente ligada al trabajo previo de Sutcliff; aunque es una novela completamente independiente podremos ver a algunos descendientes de la familia Aquila como personajes muy secundarios. Para quien entre nuevo en este libro no supondrá nada reseñable, pero es un guiño muy entrañable para los que seguimos la saga de los Aquila.
Eso sí, este libro ya es completamente adulto. Duro y crudo.

Sutcliff se propuso narrar las hazañas de Arturo en su versión más purista -es decir- ciñéndose a los primeros textos y apartando las fuentes medievales (particularmente las francesas). Así pues nos encontramos con un Artos britano-romano, descendiente de nobles galeses por parte de madre y de romanos por parte de padre. Concretamente se le menciona como sobrino de Ambrosio Aureliano y bisnieto del mismísimo Magno Máximo.
En términos generales esto se refiere a que Lancelot va fuera y Bedwyr (Belvedere) gana protagonismo recuperando las "líneas" robadas por Lancelot. En cuanto a Merlín... tampoco está Merlín. Y, del mismo modo, la autora se esmera en explicar por qué las primeras crónicas calificaban a Arturo como enemigo de la Iglesia, o cómo fue aquello de que combatió en Badon Hill acarreando la imagen de la Virgen. Incluso ese detalle entre erótico y romántico de la espada entre los cuerpos. Y, desde mi punto de vista, lo hace de una forma muy inteligente, con todo el sentido, y haciendo que las piezas encajen.
En este sentido Una Espada al Atardercer es una obra que será profundamente apreciada por todos aquellos que somos muy aficionados a la Materia de Britania; Sutcliff nos regaló un libro brillante lleno de ingeniosos huevos de pascua.


En términos puramente literarios no puedo dejar de destacar la absoluta belleza del texto. Maravillosamente escrito, con una sensibilidad arrebatadora y un estilo que muchas veces recuerda al mejor Tolkien (creo que cualquier aficionado a la obra de Tolkien disfrutará mucho este libro).
Los personajes traspasan las páginas con su impresionante profundidad. Destacaría, sobre todo, su humanidad; antes de que se pusiesen de moda los personajes grises Sutcliff ya nos regala un elenco lleno de matices, no solo evidenciando que no hay buenos y malos, si no sumergiéndonos en sus conciencias, mostrándonos sus dilemas morales y sus traumas.
En este plano humano me ha llamado mucho la atención cómo, siendo un libro de 1963, Sutcliff nos presenta una pareja homosexual completamente normalizada. No solo normalizada, si no que su historia de amor es verdaderamente hermosa, con evidentes guiños a la antigüedad clásica.

El otro punto que me parece magistral es la estructura de la novela en dos partes. La primera es esperanzadora, llena de planes y preparativos y, justo hacia la mitad exacta del libro, como si de un solsticio se tratase, el tono cambia. La segunda mitad se oscurece de una forma radical y se torna fatalista, deprimente y trágica. Es el curso clásico del Ciclo Artúrico pero, el modo en el que hace el giro, deja al lector sin aliento.
Aunque hermoso hasta un punto lírico, la sensación de tristeza puede llegar a conmocionar al lector. Me parece algo extraordinario, un talento equiparable al mítico de los bardos: la autora es capaz de transferir emociones al alma de lector. Pero aun así he de advertir que la lectura es francamente intensa -por no decir dura- en términos psicológicos.

En cuanto a la acción (ya que muchos podrían acerarse a esta novela buscando eso) está presente de forma continua; la trama va siguiendo una por una todas las campañas de Arturo, incluida la que le llevó más allá del Muro de Adriano, y hay un par de batallas narradas de forma detallada y vívida.
Pero, ante todo, Una Espada al Atardecer es sobresaliente en lo que se refiere a la descripción de la logística bélica. Las labores administrativas, la gestión de recursos, las líneas de suministros... están detalladas de un modo pocas veces visto con anterioridad. La autora sabe transmitirnos la realidad tecnológica y económica de un periodo justamente calificado como Edad Oscura, y hace que sepamos apreciar el fabuloso tesoro que es una cota de malla.


Si tuviese que ponerle un pero a Una Espada al Atardecer tal vez sea lo excesivamente romántica que es con la religión en ese periodo. No creo que el cristianismo, el culto a Mitra y los "antiguos dioses" conviviesen de una forma tan fluida, si es que llegaron a hacerlo de una forma significativa a esas alturas de la Historia. Pero hay que reconocer que es una licencia que queda bien.

En cualquier caso me parece una novela maravillosa. Hasta el punto de considerarla de compra obligatoria. Desde luego es imprescindible para todo aficionado al Ciclo Artúrico y, posiblemente, la mejor entre las "realistas". El lector de novela histórica la disfrutará enormemente. Incluso el seguidor de novela fantástica la encontrará fascinante, aunque no hay nada de magia en ella.
Eso sí, no puedo dejar de mencionar que es una obra muy triste, realmente conmovedora.

miércoles, agosto 28, 2019

Dragón rojo de Pathfinder

Si no estoy equivocado este el primer dragón que apareció en los Bones de Pathfinder. Me decidí a comprarlo por dos razones (además del precio). La primera por tener un dragón utilizable en escaramuzas y similares; tengo un par en mi ejército alto elfo, pero tampoco es plan de enfrentar a los aventureros a un dragón con un elfo subido encima. La segunda es que teniendo a la hechicera y al guerrero icónicos, con el dragón completaba la portada del manual de Pathfinder y me hacía gracia.


Decidí pintarlo tal como se muestra en la portada de Pathfinder, excepto las garras y cuernos, que pinté en blanco en lugar de negro, porque me pareció que así destacaban más y quedaban mejor.


Estas fotografías las tomé tiempo después del pintado, después de aplicarle el barniz mate, con lo que el resultado mejoró muchísimo.
Para este tipo de miniaturas grandes Bones sí que cumple con creces: el detalle es bueno y el precio estupendo. Si estáis buscando dragones de este tipo para vuestras mesas no dejéis de consultar el catálogo de Reaper.

miércoles, agosto 21, 2019

X-Wing: TIE Agresor

He de reconocer que en un primer momento no tenía planeado hacerme con el TIE Agresor, porque por mi parte podría dar por terminada mi colección de naves imperiales. Pero lo cierto es que entra dentro de la estética que quiero mantener con el Imperio (variantes de TIE) y había comprobado que había desaparecido de muchos sitios (presumiblemente por la Twin Laser Turret).
Así pues, bueno, ¿por qué no?


Con otras facciones es posible lucirse con repintados originales o efectos en los motores. Con el Imperio es cuestión de darle un lavado y listo.
Mezcla marrón y negra para el lavado y esmalte brillante para la cristalera.


Lo cierto es que, aunque exótico, queda convincentemente integrado en la estética imperial.
Además me da la opción de hacer algunas listas que parecen divertidas y no encasillarme en enjambre o ases jugando con el Imperio.
Y, sí, poder llevar una TLT también es un plus :P

miércoles, agosto 14, 2019

X-Wing: Bombardero Scurrg H-6

El Scurrg H-6 era la nave que esperaba con más interés en la oleada 11.
No es una nave con la que haya tenido mucho contacto. Creo tener un lejano recuerdo de haber jugado al Jedi Starfighter (donde creo debutaba) y no llegué a jugar a Star Wars Galaxies, por lo que desconocía este diseño del Colectivo Nubian.
Pero es muy bonita, parece divertida de jugar, añade mecánicas interesantes... ¡e incluye a Cad Bane!

Sí, el Cad Bane de Clone Wars. Sí, el cazador de recompensas que está inspirado en Lee Van Cleef. Sí, el magnífico pistolero responsable de la abolladura que Boba Fett tiene en su casco.
Y que los señores de FFG han representado como un tripulante bombardero.


En cualquier caso la nave es muy bonita, y el que pueda jugarse tanto como rebelde como escoria la convierte en un 2x1.


El esquema con el que viene prepintada no es el del Havoc del Capitán Nym, que es blanco y naranja y lleva el símbolo de su grupo pirata, pero personalmente a mi me vale.
Para el casco le di el habitual lavado marrón/negro y a correr.
Como es habitual apliqué esmalte brillante en las cristaleras.



Pinte el motor en un tono azul y listo.
Ahora toca esperar si siguen sacando naves del Colectivo de Ingeniería Nubian, porque tienen algún modelo muy tentador.

miércoles, agosto 07, 2019

Demonio Marilith

Marilith. Demonio con cuerpo de serpiente y torso humano con seis brazos, orejas puntiagudas y ojos centelleantes y ultramundanos.

Es una lástima este modelo de Bones. Y es que la miniatura en sí estupenda, pero la versión en metal es cara y esta de Bones adolece de la habitual falta de detalles.
Aun así -como todo con Bones- se perdona por el buen precio.


Decidí pintarla con colores cálidos y darle un aire que, de cierta forma, recordase un poco a la mitología hindú.
Lo cierto es que la falta de detalle me desmotivó bastante y la pinté un tanto para cumplir, más que por otra cosa. Si hay miniaturas que casi no puedes resistirte a pintarlas de inmediato en cuanto las sacas de su blister esta es del grupo contrario. Toda una pena, la verdad.