miércoles, noviembre 30, 2016

Open Combat: escaramuzas libres

Desde hace bastante tiempo estoy buscando mi juego de escaramuzas perfecto. Para serlo debe cumplir una serie de puntos:
1. Ser realmente de escaramuzas. Eso significa 3-10 miniaturas. No tantas como en Saga, por ejemplo.
2. Ser de temática abierta. Que no me limite a cierta ambientación.
3. Preferiblemente que no sea de un fabricante de miniaturas. Porque eso hace que las reglas estén dirigidas a vender sus minis.
4. Que sea sencillo. Porque si quiero jugar escaramuzas no quiero tener que estar consultando mil reglas.
5. Que no abuse de los marcadores. Porque distraen y deslucen.
6. Que de la sensación de ser un juego completo... y que no te venderán un número indeterminado de expansiones después.

Mi primer juego de escaramuzas de fantasía fue Mordheim. Marcó una época. Enfocado a una ambientación muy específica, pero magníficamente conseguido.
Años más tarde probé SBH y quedé profundamente decepcionado.
En su día eché un vistazo a Círculo de Sangre. Aunque a priori me pareció un trabajo impresionante, el nivel de complejidad lo alejaba de mis intereses.
 No mucho después descubrí Umbra Turris (reseña). A mi parecer muy interesante, pero no he logrado seducir a los jugones de mi alrededor.
En los últimos tiempos he estado involucrado en Frostgrave. Me parece un juego maravilloso, aunque también muy centrado en una filosofía muy específica.
Actualmente tengo en mi punto de mira Blood Eagle y Open Combat. Hace unas semanas me hice con este último; veamos qué pinta tiene.


¿Qué pinta tiene?
Open Combat es obra de Carl Brown, un veterano diseñador de Games Workshop, que ha contado con la ayuda de otro conocido de los de Nottingham en los playtestings: Gav Thorpe.
El manual lo distribuye su fabricante Second Thunder. Está disponible en pdf (15 libras) y físico (30 libras). Se extiende a lo largo de 102 páginas a color en doble columna, con fotografías de miniaturas en acción y alguna ilustración oldschool aceptable.
Las reglas en sí (incluyendo los listados de habilidades, terreno, etc.) ocupan 46 páginas. Este análisis tratará sobre ellas únicamente.

Filosofía
Tal como sugiere el título es un juego abierto. El autor nos explica que quería un sistema que ofreciese libertad para representar con muñequitos la escena que acabamos de ver en una película o leer en un libro. Leyendo el manual sí que me sugiere esa sensación.
La forma de lograrlo es dando al jugador una libertad total para crear los perfiles de sus miniaturas. El juego ofrece un sistema de puntos para que cada cual pueda hacerse el personaje o criatura que desee.
Así pues puede dotarse de ambientación histórica o más o menos fantástica. Todo ello pre-armas de fuego (no es un problema para mi, pero puede ser un punto a tener en cuenta para otras personas).

¿Qué necesitas para jugar?
Lo habitual en este tipo de juegos:
- Miniaturas
- Papel y lápiz para seguir los perfiles de tus miniaturas
- Dados de 6 caras y cinta métrica
- Escenografía (cuanto más abundante menos será un tiro al pato)
- Un terreno de juego de 60x60cm (un tablero de DBA)
De salida me gana el que no se necesiten contadores. El lápiz será necesario porque las heridas habrán de anotarse en la ficha (yo sugeriría colocar un dado sobre ella a modo de contador de vidas; mucho más práctico que estar borrando y escribiendo nuevas cifras).
Personalmente (y sin haberlo puesto a prueba) tal vez un tablero de 60x60 se me haga algo corto, pero el poder jugarlo en cualquier mesa también lo hace atractivo.

El turno de juego
El jugador con la iniciativa irá seleccionando cada una de sus miniaturas. Estas podrán realizar dos acciones. El turno termina cuando un jugador ha actuado con todas sus miniaturas o ha perdido la iniciativa. Cuando una miniatura falla al realizar una acción la iniciativa pasa al oponente.

Perfiles
Muy sencillos.
Velocidad. Lo que mueve la miniatura en pulgadas, pero también su destreza.
Ataque. Lo bueno que es repartiendo cuerpo a cuerpo o con armas de proyectiles.
Defensa. La capacidad de evitar ser herido, ya sea por su agilidad o por su armadura.
Fortaleza. Los puntos de vida.
Mente. Igual, pero psíquicos. Como en el HQ.

Batalla de Open Combat, por Mattias Darrow

Combate
La chicha del juego y donde es original (o no tanto realmente, como veremos más adelante).
El atacante compara su valor de ataque con el valor de defensa del rival. Si su valor de ataque es igual o menor lanzará 1D6, si es superior y hasta el doble que la defensa de su oponente tirará 2D6,  y si le supera por más del doble serán 3D6.

Esos dados se toman y, tras consultar los modificadores correspondientes, se chequean en una tabla:
1. Falla y pierde la iniciativa
2. Falla
3-4. Hace retroceder al oponente
5. Logra una herida menor
6. Logra una herida grave
Si una miniatura retrocede lo hará 1 pulgada hacia atrás. Una herida significará la pérdida de un punto de Fortaleza. Una herida grave supone sufrir un punto de daño a Fortaleza y ser empujado 1 pulgada.
Esto es igual tanto para combate cuerpo a cuerpo como para disparo.

Cuando una miniatura ve su Fortaleza reducida a 0 es eliminada como baja.
Cualquier miniatura que no esté en combate puede invertir una acción en descansar para recuperar un punto de Fortaleza o de Mente.

Crear tu banda
Aquí está la libertad de Open Combat.
Tienes 150 puntos (o los que acuerdes con tu oponente) para crear tu banda.
- Debes asignar valores al perfil de cada miniatura en un ratio 1:1. Es decir, Ataque 6 te costará 6 puntos.
- Puedes elegir equipo a razón de 1 punto por pieza. Es decir, tanto una lanza como un arco te costarán 1 punto cada una.
- Puedes elegir habilidades a razón de 1 punto cada una.
Tan fácil como parece.

Una vez hayas terminado tu banda deberás elegir a su líder. Este proporcionará a sus secuaces la posibilidad de repetir tres tiradas a lo largo de la partida.
Además deberás calcular el Punto de Ruptura. Esto se hace sumando los perfiles de Fortaleza y Mente de todos los componentes de tu banda y dividiéndolo entre dos. Cuando una banda alcanza el Punto de Ruptura abandona el campo de batalla y termina la partida.

Armas
Sin misterios. La armería y la descripción y las características de cada una. A 1 punto por pieza.

Destrezas y habilidades
Lo que os imagináis. Un listado (no muy extenso) del que se puede seleccionar la que se desee al coste de 1 punto cada una.

Open Combat ¿histórico? Vikings vs Skraelings, por Alan Hughes

Terreno
La habitual descripción de cada tipo de pieza de escenografía y cómo afectan al juego.

Reglas adicionales
Lo que vendrían a ser las reglas avanzadas. El autor sugiere introducirlas cuando se le tenga pillado el tranquillo al juego.
Esconderse, saltar, trepar, caídas y acciones combinadas (la posibilidad de activar un grupo de forma simultánea).
Cuando se realiza un acción combinada una de las miniaturas da una orden y el resto la siguen; Seguidme, Conmigo y Descarga de Proyectiles.

Escenarios
Para que no sea un mata-mata. Un total de 3 escenarios. Sí, ya podría haber alguno más. En cualquier caso no es difícil crearlos o adaptar los de cualquier otro juego (o situaciones de libros y películas).

Hojas de control
En la opción de la clásica lista de ejército o las fichas oldschool para cada miembro de la banda.

Tortazos en Open Combat, por Mattias Darrow

CONCLUSIONES
Open Combat se presenta como el juego más abierto que he conocido. El poder diseñar tu banda exactamente como deseas es algo que valoro muy positivamente en este tipo de juegos.
Esta libertad permite a los jugadores plasmar sus ideas de cómo deberían ser las cosas, evitando disentir de un perfil ya establecido. Es esta característica la que permite, a partir del mismo manual, crear una banda de sajones o de elfos (¡y poder enfrentarlos si se tercia!).

El combate no resultará completamente nuevo para los más veteranos (como apuntaba) ya que, como algunos habréis notado, tiene una evidente reminiscencia a Blood Bowl. De hecho el editor vende sets de dados con diseños similares a los del juego de fútbol medieval fantástico en el que los números son sustituidos por iconos, para no tener que consultar la tabla de resultados (no son para nada necesarios, pero son resultones, para qué negarlo).

Tras la lectura teórica, y habiendo consultado algún informe de batalla, el juego parece muy interesante. Open Combat reúne al mismo tiempo una flexibilidad total con unas mecánicas muy sencillas. Personalmente es algo que valoro mucho. Como menciona el autor el manual inmediatamente te inspira a imaginar escenarios o a recrear los del cine y las novelas. Personalmente los primeros que se me han ocurrido han sido las peripecias de un grupo de halflings perdidos entre túmulos y un grupo de viajeros enanos asaltados por orcos y trasgos.

En cualquier caso, como decía al principio, la simplicidad del juego choca con el precio del mismo. Son 46 páginas de reglas (102 reales) a 30 libras el físico y 15 el digital. Si costase la mitad lo recomendaría con entusiasmo (o 20 y 10 euros; creo que muchos preferirían pastas blandas por un menor precio). Considerando su precio lo dejo a la decisión de cada cual, según su economía y el interés que le hayan despertado estas líneas. Como producto tal vez algo caro, como juego muy interesante.

miércoles, noviembre 23, 2016

Escenografía navideña

Escribo rápido este post para que os llegue a tiempo si os sirve de idea.
Y es que con la navidad se inaugura la época de la escenografía a precios interesantes para el wargamer.

Por mi parte andaba buscando estatuas. Las empresas que hacen escenografía para wargames suelen tener algunas referencias, pero a unos precios a mi parecer excesivos. Andaba con esa idea encendida y cuando vi estas figuras saltaron todas las alarmas.


Cada una de ellas por 80 céntimos. Pensaba comprar solo una pero por ese precio, ¿por qué no las dos?
Detrás se entrevé una miniatura que he repintado. Apuesto a que los más veteranos ya la habrán adivinado. En unos días os la mostraré por aquí ;)

Les puse unas bases para integrarlas un poco sobre la mesa y darles un poco de estabilidad extra. No requirieron mucho más montaje más allá de retirar alguna rebaba demasiado evidente.


El pintado no requirió ninguna complicación, y en un rato estaban terminadas.
Base marrón y pincel seco: la divertida técnica de pintura de antaño.
Una vez terminado el pincel seco apliqué unas zonas de musgo/moho al estilo Pauix y listo.
Al finalizar todo el conjunto le di un lavado marrón para añadir más efecto intemperie.

Les he puesto un par de miniaturas a su lado para que os hagáis una idea de cómo quedan con nuestra escala habitual.
Personalmente me sugieren dos poderosos magos de tiempos pretéritos... ¡quedarían genial en una mesa de Frostgrave!
Pero tampoco desentonaría en una de Mordheim. La decisión de darles ese efecto "comido por la naturaleza" también tenía la intención de hacerlas utilizables en una mesa genérica para wargame.

Por 1,60€ estoy más que contento. Ahí os lanzo la idea por si os interesa ;)

miércoles, noviembre 16, 2016

Circo Máximo: La Ira de Trajano

Circo Máximo es la continuación de Los Asesinos del Emperador que ya reseñé hace unos años. Y puedo decir que es algo que me fastidia bastante... porque cuando me hice con Los Asesinos del Emperador nada hacía indicar que sería una trilogía y, de pronto, ¡bang!
No tengo nada en contra de las trilogías o de las sagas, pero sí encuentro bastante tramposa (por no usar términos más gruesos) esa maniobra editorial de no indicarlo en el primer volumen. Que sí, que desde un plano editorial me podrán argumentar que es para valorar el potencial comercial para decidir si se le sigue dando bola o no, pero a mi me huele a "la primera es gratis" (todo lo gratis que pueden ser los absurdamente sobrepreciados libros en España, claro).
Sea como sea esperé a que el tercer volumen estuviese en la calle antes de ponerme a leer el segundo (lo cual estoy haciendo mientras escribo estas líneas).

Circo Máximo nos hace acompañar a Trajano durante las guerras de la Dacia, conocidas por la famosa columna que lleva su nombre. Una guerra brutal, bien documentada, con romanos "en armadura", sármatas, limpiezas étnicas... tiene todos los ingredientes para ser una novela bélica maravillosa, pero Posterguillo vuelve a convertir la novela en una narración coral con tramas que, francamente, ni nos van ni nos vienen.

Releyendo la reseña que hice de Los Asesinos del Emperador no puedo menos que señalar que las características y defectos que aprecié en ella se subliman en Circo Máximo. Sé que muchos me apuntáis que os gustan las reseñas en las que entro a cuchillo, así que no contendré.

El estilo
En la reseña de Los Asesinos del Emperador dije "La Wikipedia nos dice que Santiago Posteguillo estudió literatura creativa en la universidad de Denison... y se nota.". Y aquí también se nota.
Quien haya hecho un cursillo de escritura, o cualquier lector asiduo, podrá notar claramente los andamiajes narrativos. No es que en sí sea algo intrínsecamente malo, pero transmite una sensación de "ladrillos a la vista", dando forma a un edificio bien diseñado pero sin amueblar. Digamos que es la diferencia entre "casa" y "hogar"; a esta serie le falta alma.

Coralidad
Aquí es donde más descontento estoy. Este libro tiene ¡1200 páginas! Si consideramos que es una trilogía estamos hablando de más de 3000 páginas. Páginas... y paja.
Uno no puede evitar la sensación de que el "efecto Canción de Hielo y Fuego" ha calado en muchos autores que sienten la necesidad de plantear un narración lineal desde diferentes puntos de vista más o menos tangenciales.
A veces sale bien... y a veces sale mal. Como en Circo Máximo.
Como decía las guerras dacias tienen muchísima chicha por sí solas; se puede sacar una novela genial de ellas. Pero en lugar de eso Posterguillo nos abruma con los hechos deportivos del circo máximo, la carrera profesional de un gladiador, conspiraciones cortesanas, juicios, amoríos trágicos, una trama familiar sármata, cristianos...
El punto más exagerado es el de los cristianos, cuya trama no aporta absolutamente nada a la novela, y que se nota que están ahí puestos porque en algo desembocarán (o lo mismo no) en el tercer volumen de la trilogía; ahora que supongo que ya se puede decir.

Personajes
Del primer volumen decía "los personajes de Javier Negrete se sienten vivos, los de Gore Vidal instrospectivos o Gillian Bradshaw nos los hace sentir entrañables, mientras que a los de Posteguillo les falta algo.". Y me reafirmo.
Si las técnicas narrativas son evidentes pero efectivas, en la creación y desarrollo de los personajes Posteguillo tiene una profunda carencia. Tienen potencial, pero se sienten fríos, sin carisma, ajenos a que el lector pueda conectar con ellos.
Desde aquí me declaro fan de los personajes de Guillian Bradshaw. Me parece una maestra excepcional en ese aspecto y recomendaría a cualquier lector o autor que se sumergiera en sus narraciones para intentar descifrar cómo consigue hacer unos personajes tan maravillosos que conectan con el lector en un par de frases.

Los antagonistas
Con los antagonistas tenemos lo peor de los personajes y un poco más.
Creo que es una de las pifias fundamentales de la novela. Los villanos son de un caricaturesco que roza lo ridículo. Se diría que uno está esperando que en cualquier momento se pongan a retorcerse las puntas de los bigotes y a acariciar un gato.
Estereotipados, ridículos, como salidos de un folletín.

Rumanía
La labor de documentación es importante, y hay que destacarla y apreciarla. Pero, claro, de las fortalezas de la Dacia no conocemos el nombre en geto-dacio. Sí conocemos la capital, Sarmizegetusa, que sí es el nombre dacio, pero luego nos habla de fortalezas como Costești-Cetățuie, Costești-Blidaru, Piatra Roşie, Bănița y Căpâlna que suenan decididamente a rumano y le sacan a uno completamente de la narración.
Vamos, que no hace falta saber rumano para concluir que Piatra Roşie signfica "Piedra Roja" en una lengua romance, y que ningún pueblo de habla illiriotracia llamaría así a una de sus fortalezas.

Para rematar mete un supuesto grito de guerra dacio (que traducido parece significar algo así como "¡destruid, destruid!") que los fieles de Decébalo sueltan así por que sí. Eso y alguna palabra más que el autor cita que se ha podido rescatar de su idioma.
Si, la voluntad es buena pero, ¿imagináis que en una película un personaje inglés dijese "qué pastelitos más maravillosos, son muy tasty"? ¿A que queda raro y mal? Pues eso.


En suma no es una novela mala en términos absolutos, pero sí resulta fría y artificiosa. Artificiosa tanto en su arquitectura narrativa como en el amontonamiento de paja para extender esta historia en más de 3000 páginas. Impacta, sobre todo, porque el autor se mostró muy efectivo en la trilogía de las Guerras Púnicas, pero aquí se desinfla por completo.
Ahora mismo estoy con las primeras páginas del último tomo de la trilogía, pero absolutamente desmotivado, planteándome si me la terminaré solo por los argumentos del exotismo (sí, va de la famosa legión perdida llevándola hasta China) y por puro sentimiento de completismo.
EDITO: Comencé a leer los primeros capítulos de la entrega final de la trilogía. Me pareció TAN mala que no tuve ánimo para seguir perdiendo el tiempo con algo así.

¿La recomendaría? Ni para quien quiera introducirse en el mundo de la novela histórica, ni para el lector veterano de este género, que sin duda la encontrará muy decepcionante.
Una lástima

sábado, noviembre 12, 2016

Piqueros tileanos actualizados

Un post rápido a modo de actualización.
Como leísteis en entregas anteriores Lady Vengeance tuvo la gentileza de enviarme 6 piqueros (Compañía Alcatani) en un sorprendente ejercicio de altruismo.
No pude menos que honrar su regalo tratando a sus hombres con todos los honores, y en un par de días los tuve terminados (excepto un portaestandarte de sobra, que fue enviado a La Caja de las Maquinaciones Futuras).


Con este obsequio y el filler de Bairrin los tileanos han resultando ser una unidad de 30 piqueros; mis mercenarios para Warhammer Reforged tienen aun mejor pinta. ¡Muchas gracias a ambos!

miércoles, noviembre 09, 2016

Piqueros estalianos

Tras los tileanos llega la segunda unidad de piqueros para mi ejército mercenario de Warhammer Reforged: estalianos.

Supongo que de esta unidad solo tengo la caja del regimiento de la Legión Perdida. Lo que hice en su día fue hacer unas pequeñas transformaciones en lanceros imperiales para añadir nuevos miembros. No queda mal y, desde luego, es mucho más barato.


Con la ayuda del unit filler queda como una interesante unidad de 25 piqueros.
Por pura casualidad conservaba una miniatura de Aníbal de la marca Xyston, y ya que con los tileanos hice la estatua con una mini de Alejandro Magno, pensé que ambas unidades quedarían muy conjuntadas con un tema común.


Como en el caso de los tileanos la unidad está tal cual la pinté en los últimos 90, con la excepción de las astas de las picas -que han pasado de negro a un marrón claro-, y un lavado marrón para realzar las sombras.

Con estas dos unidades de piqueros, y aprovechando que finalmente me hice con una unidad de alabarderos que podrán ser la escolta de mi pagador, ya tengo el núcleo central de mi ejército de mercenarios para Warhammer Reforged. El resto de puntos a completar con otras unidades más exóticas con las que me hice en su día y que ahora por fin podré reutilizar.

miércoles, noviembre 02, 2016

Reseña: SPQR, de Mary Beard

Suelo leer ensayos de vez en cuando. Me gustan. El problema es que leo por las noches y según qué temas se pueden hacer duros a esas horas. Supongo que son factores que en parte podrían afectar a mi juicio sobre este libro, pero mi idea es ser lo más ecuánime posible.

SPQR es un ensayo de la popular historiadora británica Mary Beard. Como se puede deducir por el título trata sobre romanos. Más concretamente los primeros 1.000 años de la historia de Roma desde su fundación hasta el último de los emperadores civiles con la crisis del siglo III.
Personalmente el libro me atrajo por curiosidad por la fama de la autora, sin saber muy bien a qué iba a enfrentarme o si iba a sufrir la experiencia "esto ya me lo sé".

Bueno, obviamente, para alguien medianamente conocedor de la historia de Roma, las líneas generales de esta obra pueden ser de sobra conocidas. Aunque, por suerte o por desgracia, la autora lo afronta por lineas tangenciales.
Me resultó muy interesante las primeras páginas, sobre lo que las excavaciones y los últimos estudios han sacado a la luz sobre el origen de Roma, desde los restos prehistóricos a la "etapa etrusca" con sus reyes e historias míticas.
Una vez entra en la "República conocida" Beard presta una atención intensa a sucesos como la conspiración de Catilina durante páginas y páginas.

Creo que ese es el problema principal de este libro. En su búsqueda de diferenciarse de otros ensayos se centra durante un generosísimo número de páginas en este tipo de acontecimientos, mientras que pasa muy apresuradamente sobre los Graco o sobre la Guerra Social (de la que realmente esperaba poder leer y conocer más).
A eso hay que sumarle que, aunque realmente está bien escrito y el lenguaje utilizado es cercano y accesible (en un tono muy personal, alejado de pomposidad académica), se intuye una tendencia a la divagación, o a el empantanarse en ciertos temas por inclinación de la autora (supongo). A la larga el libro se hace duro de leer, resultando frustrante cuando se llega a un tema que al lector pueda resultarle interesante y resulta que se ventila rápidamente (bueno, menos que al lector le interese Catilina).

Por otro lado el tono me ha resultado en cierto modo incoherente. Beard procura mantenerse a mitad del camino entre la ortodoxia y el revisionismo, y evitar las comparaciones con la época actual... pero va dando bandazos de uno y otro lado a pesar de su declaración de "principios de enfoque". Todo ello para acabar con un apunte desconcertante sobre que no es necesario conocer la historia de Roma para concluir que a Occidente no le conviene dar con un palo al avispero de Levante.

Por supuesto todo con reseñas constantes a la provincia de Britania. Si me seguís ya sabéis que me interesa muchísimo el periodo romano y post-romano en Britania, pero me parece que en una obra de estas características el britanocentrismo está de más, por más que el público principal pudiera ser británico.

En resumen podría decirse que con este libro he tenido la sensación de estar haciendo un recorrido por las tramas secundarias de la historia romana. Tramas secundarias que no es que hayan sido injustamente alejadas de los focos, si no es que, simplemente, son insulsas o aburridas (o que resultan serlo si dan vueltas y más vueltas divagando sobre ellas).
No podría recomendar este libro para alguien que quiera aprender sobre Roma, y para el conocedor que quiera profundizar... bueno, supongo que habrá libros específicos sobre aspectos específicos que de sobra sabrá que podrían interesarle más (a mi mismo me interesaría Religions of Rome, de la misma autora, como nota de que realmente no es algo personal).

De esos libros que supone un esfuerzo terminarlos. Hay ensayos mejores.

miércoles, octubre 26, 2016

Piqueros tileanos

Como alguna vez he comentado caí en 40k un poco por obligación; por contentar a los amigos que les gustaba y me hacían campaña, y para no "desaprovechar" la mitad de la revista. Nunca me gustó demasiado y, cuando allá por 1998 aparecieron los Mercenarios para Fantasy (¡un ejército de condotieros!), me arrepentí de haber invertido capital en el futuro gótico. Pero, de una forma bastante carambolesca, un amigo de un amigo se había metido a saco con los mercenarios para terminar descubriendo que le tentaba más 40k.
Aquello terminó en un trueque en el que yo me despedí de mis marines del capítulo Aurora y me hice con un un buen montón de mercenarios. Y, si no recuerdo mal, con el paso del tiempo fui consiguiendo más mercenarios con nuevos trueques, así que este ejército tiene una historia curiosa para mi. Pero dejémonos de anécdotas y vayamos al turrón.

Desde hace años tenía pensado ampliar el tamaño de mis unidades de piqueros de 20 a 25 miniaturas usando fillers. Hará como dos años hice las bases de movimiento en un arranque de entusiasmo... y terminaron esperando en lo alto del armario.
La motivación final ha llegado con el anuncio de que los Mercenarios tendrán su libro de ejército en Warhammer Reforged.

La primera unidad de piqueros con la que me propuse trabajar está formada por una mezcla de Guardia Republicana y Compañía Alcatani. No es que su trasfondo sea malo, pero me seduce más la idea de ir creándole uno yo mismo, así que les hice un nuevo estandarte y se convertirán en "piqueros tileanos" genéricos mientras les construyo su correspondiente nombre, lema y trasfondo del capitán.


El unit filler está hecho con un tapón y una miniatura de Alejandro Magno de la compañía Xyston, generosamente donada por Bairrin (¡gracias!).  Representa la estatua de un héroe de antaño admirado por toda Tilea.


Las miniaturas en sí están tal cual las pinté en los últimos 90. Solamente he retocado un par de cosas.
En primer lugar he repintado las astas de las picas; en aquel tiempo las pinté simplemente de negro y, la verdad, cada vez me gustaba menos.
Después un sencillo lavado mejoró mucho el conjunto.

Los tileanos formarán la primera de mis unidades de piqueros. El próximo día los estalianos.