miércoles, mayo 15, 2019

Troll de río

Esta es una de las primeras miniaturas que compré. Posiblemente la pinté alrededor de 1994, y ha permanecido así durante todos estos años.


No estaba mal para aquel entonces y desde luego la tenía cariño, pero llevaba tiempo pensando en que podría sacarla mucho más partido.
Pensé en quitarle la pintura y ponerme con ella, pero me daba pereza. Pero ya que tenía que despintar el troll de piedra decidí aprovechar la oportunidad y ponerme con ambos a la vez.


Quería respetar el espíritu de la original, y marcar diferencias con el troll de piedra pintando a este ejemplar con un aspecto más húmedo.
Para conseguirlo fui tirando hacia un tono lima en las zonas de vientre y rostro, añadiendo finalmente carne y rojo a la mezcla.


Para las zonas escamosas utilicé verdes mezclados con turquesa en una sucesión de capas, lavados y luces. La intención era darles un aspecto más vívido y brillante, pero sin que creasen discordancia con el resto de la piel.


Creo que, en general, el resultado guarda respeto al pintado original que le hice en los 90, pero lo actualiza dándole un aspecto más "realista".

miércoles, mayo 08, 2019

Escenografía: ruinas eSdlA

Estas ruinas llevaban años en una caja. Las pinté en su día (alrededor de cuando salió el juego) y se quedaron sin darles uso, con la excepción de alguna partida de Mordheim, si no recuerdo mal.
He decidido traerlas de vuelta a las mesas con un mínimo de trabajo.


El pintado es el original de principios de los 2000. Resulta aceptable, así que solo he añadido unas zonas de musgo para hacerlo menos monótono.

Después de mucho pensar cómo hacer las bases terminé desechando la idea de hacer una gran peana escénica y opté por reducirlas al mínimo en tres partes. Así es menos coherente como un único edificio en ruinas, pero da más versatilidad a la hora de colocarlo de una u otra manera sobre la mesa.


Y, sobre estas líneas, un par de fotos con miniaturas posando como referencias de escala.

miércoles, mayo 01, 2019

Troll de piedra

Hace unos días encontré este carismático troll de piedra. En mi opinión es uno de los modelos de troll más icónicos, y decidí reclutarlo para juegos de escaramuzas.
Estaba pintado con el característico color azul de los troll de piedra, pero pude quitarle la pintura con bastante facilidad.


 Mi idea principal es que no quería que fuese azul. Estaba bien para aquella época, pero mi intención es fuese algo más "realista", así que recurrí a colores más naturales.
Pinté las zonas no escamadas con diferentes tonos de marrón, y dediqué más atención a la cara y las manos, incluyendo tono carne en las luces. Precisamente esas zonas que quería resaltar como más carnosas hice unas series de lavados con carne y hasta rojo oscuro para darle una apariencia más orgánica.


Para la parte escamosa usé tonos verdes para unificarlo con los trolls en general, pero en lugar de luces y lavados realicé un pincel seco para reforzar el aspecto pétreo, en conjunción con el hacha de pedernal y los adornos que luce.


Reforcé el conjunto con una peana decorada con piedras.

miércoles, abril 24, 2019

Clériga humana

Entre las muchas joya del catálogo de Reaper está esta clériga. Me gustó el esculpido, la pose y la idea general. Pero, sobre todo, me gustó porque me pareció interesante como personaje para adaptar mis hermanas sigmaritas como monjas guerreras en una banda de Thud & Blunder. Tiene una imagen que sugiere una aventurera de la Orden que recorre el mundo buscando reliquias.


Utilicé el mismo esquema que usé para las hermanas, para reforzar su integración con la banda.
En un principio no sabía qué hacer con esa pieza que va entre las piernas bajo el cinturón. Es fácil sospechar que debería ser cuero, pero es demasiado lisa y quedaría algo raro, así que la pinté como metal para darle un aspecto de mayor blindaje.


Aunque la miniatura es bastante sobria en general tiene unos cuantos detalles que le dan personalidad. Principalmente el farol, que le da un aire 100% dungeonera, pero también presenta su objeto sagrado (que parece un gato o un búho) y un incensario colgando del cinturón.


Esta miniatura es un buen ejemplo de las posibilidades abiertas de Thud & Blunder, porque llevo pensando ideas de trasfondo desde antes de empezar a pintarla.

miércoles, abril 17, 2019

X-Wing: Ala-X T-70

No voy a mentir: no me gustan los T-70. No es que la nave no me parezca chula en sí misma, pero es que es un T-65 con retoquitos. Del mismo modo que el Episodio VII es un Episodio IV con retoquitos.
Pero quería un tercer Ala-X, y eso me haría tener por duplicado pilotos y mejoras que no me resultarían útiles. Por suerte tenía un dial de T-65 de sobra y se me ocurrió que un T-70 me ofrecería mejoras nuevas y podría seguir usándolo como un T-65. Así que...


Repinté el esquema azul con rojo y diremos que es un T-65 modificado.
No tiene nada más allá del lavado, el encendido de motores, la iluminación del droide astromecánico y el brillo en la carlinga.

miércoles, abril 10, 2019

Escenografía: estatua dragón

Hace unos días vimos esta figura de un dragón en un bazar oriental. Costaba 3,60€. No sé si estaba de liquidación porque se la querían quitar de encima o es su PVP pero, en cualquier caso, era tentadora. El nivel de detalle era aceptable y pensé que podría dar para un elemento de escenografía interesante.
Pasaron unos días dándole vueltas y finalmente fuimos a por ella.


En primer lugar me puse a limpiarla un poco para poder darle una capa base y, observándola en detalle, me di cuenta de que no estaba mal. Era una escultura lo suficientemente trabajada incluso para pintarla como miniatura para darle uso en juego.
Si finalmente no le di esa salida es porque no me gustaban un par de detalles. En primer lugar la cabeza, que era una especie de adaptación de un dragón chino "europeizado" en el cuerpo de un dragón occidental". Y, en segundo lugar, el propio cuerpo, que tenía un esculpido de las escamas muy estrambótico.


Este es el resultado tras convertirlo en estatua, con un bretoniano a su lado como referencia de escala.
Funciona muy bien como escenografía. Podría aparecer en unas ruinas, en medio de un bosque, en lo alto de una montaña o en un pueblo (como recuerdo del dragón que un héroe derrotara antaño).






El pintado es bastante sencillo. A partir de un par de marrones como capa base fui levantando a pinceles secos de diversos marrones y grises hasta cremas y blancos.
También le pinté varias zonas de musgo para darle variedad al aspecto.

miércoles, abril 03, 2019

Los Dioses de Bal-Sagoth, de Robert E. Howard

De entre los héroes musculosos de Robert E. Howard que quedaron eclipsados por el éxito de Conan aquel que más material conservó fue Turlogh el Negro.
Los Dioses de Bal-Sagoth es una recopilación de todos los relatos protagonizados por el héroe irlandés, incluyendo los fragmentos inacabados de Howard. Todas las historias están encuadradas en el siglo XI.


El volumen se abre con interpretaciones de la batalla de Clontarf, en la que Turlogh O'Brien aparece como secundario, entre el grupo de héroes gaélicos que combaten en el centro de las tropas de Brian Boru.
Posiblemente, en estos fragmentos encontramos las líneas más épicas de Robert E. Howard, con un estilo digno de los ciclos heroicos de la épica nórdica. Impresionante y muy recomendable.

En el relato El Hombre Oscuro encontramos el nexo de unión de Turlogh con Bran Mak Morn. Este texto ya aparecía en El Último Rey de los Pictos. Además sirve para presentar al enemigo íntimo de O'Brien, el sajón renegado Athelstane.

Los Dioses de Bal-Sagoth es el relato que da título a este volumen y el más extenso. También es el más loco y pulp de todos ellos.
Turlogh y Athelstane -peleados como siempre- naufragan en una isla que, por las referencias geográficas, debe estar por las Azores. Siguiendo el esquema pulp se topan con una damisela (vikinga) en apuros y, tras derrotar a un ave del terror, se encuentran con los descendientes de una antigua civilización (aparentemente atlantes).
Allí nuestros amigos gaélico y sajón se ven envueltos en una serie de conspiraciones teológicas y políticas de las que saldrán sin mucho beneficio, siendo rescatados por unos asturianos (!).

La Sombra del Huno es un texto de tamaño medio, pero inacabado. Por alguna razón Turlogh ha cruzado media Europa para terminar rescatando a un joven eslavo de unos perseguidores esteparios.
El eslavo lleva a Turlogh a su aldea, donde el líder narra a nuestro amigo irlandés que están en guerra con khan túrquico. O'Brien se apunta a la fiesta y comienza a trazar planes.
Lamentablemente el fragmento termina aquí.

En este volumen aparece también el relato El Túmulo del Promontorio, del que ya hablé muy positivamente en El Valle del Gusano y Otros Relatos.
Es un texto excelente, por lo que no está demás tenerlo aquí disponible para que llegue al mayor número posible de lectores. Posiblemente de lo mejor de Howard.

El libro se cierra con un cortísimo fragmento sin título en el que un héroe del Ulster propone a O'Brien unirse a él para rescatar a un noble cautivo de los vikingos. El texto es realmente breve, y apenas se puede atisbar la semilla de una interesante aventura.


Según cuentan los estudiosos de Robert E. Howard el éxito de Conan hizo que el texano reescribiese muchos relatos protagonizados por otros protagonistas para que encajasen con el mucho más rentable económicamente cimmerio.
Turlogh Dubh O'Brien es uno de estos personajes. El irlandés destaca porque todo parece indicar que Howard tenía mucho pensando para él, hasta el punto de poder convertirlo en algún tipo de novela histórica. Similar incluso en el físico a Conan, el proscrito irlandés tenía un enorme potencial. Sirva esta colección de textos para atisbarlo, disfrutar de los relatos completados y soñar con los que Howard solo bosquejo.