miércoles, noviembre 15, 2017

X-Wing: Caza de Wedge Antilles

Los X-Wing son las naves más carismáticas de Star Wars. Concretamente los T-65; no estaré en absoluto a favor de los T-70 al menos hasta que los Episodios VIII y IX rediman al VII. Francamente a nivel de juego me da un poco igual porque no juego competitivo.
El caso es que faltaba Wedge. Y tras verlo en Rebels la tentación se hizo más grande. Aprovechando una oferta me hice con él y repinté ligeramente la nave para hacerla más similar al aspecto del X-Wing personal del as rebelde.


Desde arriba se aprecia el detalle de las líneas rojas adicionales, además del repintado de los motores y el droide.


En el lateral izquierdo pinté el marcador de bajas de Wedge; me parece un detalle interesante a pesar de que la escala no permite mucho lucimiento.
Adicionalmente lleva en habitual lavado de mezcla de marrón y negro para darle un aspecto más realista.
Un modelo muy sencillo de repintar.

miércoles, noviembre 08, 2017

Arbóreos caseros

En su día (en 6ª) compré un arbóreo que, juntándolo con un viejo hombre árbol y una bestia de cieno, pretendía usar como "cuenta cómo" unidad de arbóreos. Era una solución bastante apañada, porque no quería gastar más pudiendo usar miniaturas que ya tenía.
El caso es que ahora mismo esa solución me parecía que tenía un resultado poco cohesionado y pensé en buscar una alternativa.

Mi idea era construir mis propios arbóreos con madera real e intenté hacer una prueba basándome en un diseño que tenía para el hombre árbol. Para ello junté unas cuantas ramas para crear la figura de los arbóreos, pero el resultado no me gustaba; tenían un aspecto de homúnculos demasiado graciosos (habrían quedado bien como gólems de madera o algo así, pero no tenían un aspecto muy natural).

Me encontraba en un callejón sin salida creativo, así que decidí darle otro enfoque. En vez de hombrecillos de madera tendrían un aspecto más salvaje, como una masa forestal animada como un elemental. Pensé en los hucornos y el aspecto tosco y asilvestrado que deberían tener respecto a los ents. Y recurriendo a una extraña madera que tenía para futuribles proyectos aun sin determinar ideé esto.


Los arbóreos como espíritus elementales poseyendo masas forestales, retorciéndolas con su maldad y su ira para arrollar a los invasores de las tierras silvanas.
Como decía es un enfoque totalmente diferente a la idea general de los arbóreos y quedé muy satisfecho con el resultado.

Con ellos saco puntos para encuadrarme en los 2000 para Warhammer Reforged (solía jugar a 1500 puntos hasta 6ª, y es el tipo de lista en torno a la que había construido mi ejército) sin tener que recurrir a la otra opción; unos lanceros que, aunque me encantaban como miniaturas, no encajan en el modo en el que creo que se debe jugar con elfos silvanos.


La hechicera elfa silvana hace de referencia de escala en esta fotografía.

miércoles, noviembre 01, 2017

Cómo no escribir una novela

"Cómo no escribir una novela" es una suerte de antimanual para escritores. No expone ejercicios ni muestra qué debe hacerse, si no qué debe evitarse. Todo ello desde el punto de vista de los autores: dos editores.
Desde su experiencia y perspectiva detallan los errores más habituales en las novelas de los escritores noveles y los numerosos errores por los que sus obras no son publicadas.

Cada capítulo muestra un error habitual con un ejemplo de texto y las apreciaciones de los autores señalando donde están los fallos. Todo ello escrito con mucha guasa, con lo que además el lector saca unas cuantas carcajadas.
El resultado es bastante ameno y, dado que los propios títulos de los capítulos tienen su coña, es un libro que se lee con rapidez y una sonrisa.
Para que os hagáis una idea por vosotros mismos en el blog de la Fundación Santillana han subido gratuitamente el primer capítulo.

Si hay que sacar punta mencionaría que la propia estructura del libro falla en numerosas ocasiones, porque puede estar contándote qué no hacer, para cambiar a aquello que se ha de hacer en el párrafo siguiente. Puede resultar un poco lioso, lo que es irónico, porque los autores insisten en que una novela liosa es una mala novela.
Irónicamente, evitar el uso del término "irónico" es otro de los puntos que (no) se recomienda.

El último bloque está orientado a cómo abordar a los editores: cómo escribir la carta, la presentación y la sinopsis de la obra. Así como la forma de venderla. Podría parecer algo de sentido común pero, al parecer, en su propia experiencia como editores han debido encontrarse con personajes realmente singulares. Lo que hace pensar al lector que el de editor debe ser uno de esos trabajos donde uno se lo pasa bien o, al menos, se echa unas cuantas risas de vez en cuando.

No puedo dejar de señalar que este es un manual para confeccionar novelas publicables. Lo cual, desde el punto de vista del editor, se traduce en potenciales best sellers. Así que si tu estilo es experimental, posmoderno, lleno de rupturas de la cuarta pared y ejercicios psicológicos, no encontrarás demasiados consejos útiles.
Para los demás, aunque muchos capítulos son -como decía- de sentido común, puede resultar un libro útil y, cuando menos, divertido.

Mención especial para el autor de la portada.
Y para el que trabaja en el mundo editorial y no se ha enterado que las mayúsculas se acentúan.

miércoles, octubre 25, 2017

Héroe Elfo Silvano en Águila Gigante

Utilicé a este simpático personaje en mis partidas de Warhammer hasta 6ª edición. Aunque el modelo es el de un mago en halcón de guerra siempre fue un "cuenta cómo" héroe con arco en águila gigante.

El problema con él es que aun conservaba el baseado en peana voladora redonda. Era algo que por aquel entonces me gustaba tan poco como me podría gustar ahora, pero que dejé así por pura vagancia.
El pintado en general era bastante bueno, si bien en algunos puntos era mejorable.
Con este punto de partida decidí actualizarlo para poder usarlo en mi ejército silvano de Warhammer Reforged.


Lo principal fue la peana. Una pieza de cartón grueso fue suficiente. Realmente no requirió mucho esfuerzo. Y cortar la parte de la peana voladora que sobresalía no fue tan costoso como podría parecer en un primer momento (ni se resquebrajó astillándose, como temía que pudiera suceder).
De hecho, ya puestos, apliqué el mismo tratamiento para un par de águilas gigantes que comparten mis altos elfos y mis elfos silvanos.

El pintado original era -como decía- bastante satisfactorio, así que no hice más que algunos retoques menores.
Después del barnizado solo tocó decorar un poco la peana y listo.


Como curiosidad, si os fijáis veréis que el bastoncito de metacrilato que une la miniatura a la peana ha sido retocado. Está envuelto en masilla, para reforzar la unión.
Nunca me han gustado esos bastoncillos. Me parecían muy frágiles y estaba temiendo que se rompiesen en cualquier momento.
Pero realmente nunca se me rompieron. O no a mi. Porque creo que este era el modelo exacto con el que mi vecino y un amigo estaban trasteando... ¡hasta que abandonaron la tienda a la carrera! Al parecer rompieron el bastoncito accidentalmente y huyeron temiendo que mi ira justiciera acabase con ellos.

Realmente ni siquiera me enfadé. Fue como si, en cierto modo, ese hecho me hubiese confirmado algo a mi mismo, y terminó por decidirme a aplicar esta (u otras similares) idea a las peanas voladoras.
Además, cuando ambos dejaron Warhammer y MtG me regalaron un montón de material :D
¡Gracias una vez más, Raúl y Eder!

miércoles, octubre 18, 2017

Zen en el Arte de Escribir, de Ray Bradbury

Supongo que leí Farenheit 451 en el instituto. Es la clase de libro que suele tocar leer en literatura o en ética. Lo cierto es que no recuerdo muy bien lo que me transmitió; la distopía "de leer en el instituto" que más me marcó fue Un Mundo Feliz.

Años más tarde leí por propia iniciativa Crónicas Marcianas. Supongo que Bradbury había ganado crédito con mi primera lectura y me decidí por él sin saber muy bien qué podía encontrarme. Y resultó que me gustó mucho más que Farenheit 451. En especial el relato "Los Pueblos Silenciosos".
Posiblemente sea uno de mis relatos/cuentos favoritos. Es asombroso el modo en que te hace pasar por montones de sensaciones: idealismo, curiosidad, angustia, obsesión, hilaridad, terror... Recuerdo que terminé de leerlo riéndome para, acto seguido, ponerme a reflexionar y sentirme realmente inquieto.

El caso es que quería leer algo sobre técnica literaria para poner al día algunos conceptos y descubrí que el bueno de Bradbury había escrito este libro y decidí ponerlo en lo más alto de la pila de lectura.

Resulta que Zen en el Arte de Escribir no es un libro sobre técnicas literarias al uso. Ni siquiera es un ensayo al uso. Los capítulos son en realidad pequeños ensayos, artículos, reflexiones o incluso poesías.
Bradbury nos cuenta sus inicios como escritor desde el chaval que se pasaba horas en la biblioteca, hasta su reconocimiento mundial. Pasando por sus influencias, sus pifias, sus rechazos editoriales y su etapa de escritor pulp en la que tenía que vivir al día.
Si algo transmite este libro es mucho entusiasmo, alegría y amor por un trabajo que lo apasionaba.
Nos habla de unas cuantas técnicas (muy interesantes, he tomado buena nota), pero también de sus recuerdos de un modo tan intenso que cualquier lector que no esté hecho de mármol llegará a emocionarse.

En lo tocante a lo que el título sugiere Bradbury sí que da unos cuantos valiosos apuntes sobre cómo escribir sin hacer de ello una condena, la forma de atraer a la musa sin tener que perseguirla. Hay un buen número de tesoros útiles, pero no creo que Zen en el Arte de Escribir pueda considerarse un libro técnico en absoluto. Los ensayos/artículos están escritos en diferentes años y han sido agrupados en este volumen por compartir cierto hilo común. El mayor tesoro de este libro es, en realidad, ofrecernos una puerta a la mente de un escritor brillante, conocer su actitud vital, su forma de pensar, su modo de afrontar las dificultades y su propia valía como ser humano.

No lo recomendaría como libro técnico en sí, pero sí como una gran fuente de inspiración que sugiere también algunas formas de pensamiento lateral en el ámbito literario.
Desde luego sí lo recomendaría a cualquier lector de Bradbury porque, como decía, es una puerta abierta al autor y a la persona.
Muy valioso para quienes admiren la escritura como una forma de expresión artística.

miércoles, octubre 11, 2017

Héroe Bailarín Guerrero

Compré este modelo en algún momento entre 5ª y 6ª edición. Se trata de la miniatura de héroe bailarín guerrero para Warhammer Quest, que por aquel vendían en blisters.
Diría que mi unidad favorita de los silvanos eran los bailarines, así que este modelo era un must.

Me gustaban tanto que no terminaba de estar satisfecho con el resultado. En un primer lugar los pinté según los esquemas de los felices 90, lo que les daba un aire carnavalesco. No era esa la idea que tenía cuando pensaba en los elfos silvanos, así que terminé por repintarlos con unos colores más naturales.
Sin embargo, ya que este era un héroe y quería en cierto modo homenajear a aquella época lo conservé con aquel esquema, pero dándole una actualización a los colores originales. Al final resultó en la que puede que sea la miniatura que más veces he repintado... Hasta la actualidad, en el que confío sea el repintado definitivo, ya que le he puesto el sello del barniz.


El repintado anterior era satisfactorio en términos generales. Aun así retoqué algunos detalles toscos.
Conservé los yin-yangs como homenaje noventero adicional.

miércoles, octubre 04, 2017

Star Wars: Trilogía de la Nueva República

Después de la decepcionante experiencia con Sombras del Imperio, me puse con la que creo es la serie más recomendada del antiguo universo expandido: La Trilogía de la Nueva República.
Y, desafortunadamente, adelanto que tampoco me gustó.

Es más, he de reconocer que hice trampas.
El primer y el segundo libro los leí a un buen ritmo; no me apasionaban, pero iba pasando páginas. Pero el tercer libro se me hizo muy cuesta arriba. La trama no lograba atraparme y caía dormido al pasar cuatro o cinco páginas. Tan duro se me hizo que terminé decidiendo que no merecía la pena perder el tiempo así habiendo tantos libros que quiero leer. Me di por vencido cuando iba por la mitad exacta del tercer volumen y busqué la versión en cómic para saber cómo terminaba.
Sí, es trampa. Pero, ¿qué sentido tiene una lectura que no te divierte ni te ilustra?


Tal vez el problema esté en que había oído hablar tanto de esta serie que las expectativas estaban altísimas.
Tal vez sea porque dar más y más vueltas al grupo protagonista clásico se me hace demasiado trillado.
Tal vez sea porque después de haber cerrado la trilogía original este tipo de expansiones de la misma se me hacen descafeinadas; ya han derrotado al (los) enemigo más poderoso, así que cualquier cosa a posteriori no deja de ser un epílogo menor.
Y he de reconocer que la trama en sí no está mal. La elaboración es buena y tiene varios arcos que se entrecruzan con maestría. Pero no podía quitarme de encima la sensación de exploitaition más que de fan service en sí mismo.

El propio gran almirante Thrawn me ha parecido víctima de esas altas expectativas. Lo había oído descrito como un "Sherlock Holmes malvado" y, francamente, no me lo ha parecido. Sí es un oficial que no comete los tradicionales errores estúpidos de los villanos, pero ni de lejos me ha parecido un genio del mal. Incluso podríamos llegar a decir que la mayor parte de sus estratagemas se basan en ataques de diversión.
Tal vez el aura del personaje luzca más en el trato con sus subordinados y su actitud despiadada o comprensiva según la situación.
En cualquier caso, en mi humilde opinión, no se acerca ni por asomo al trato que se da al personaje en Star Wars Rebels, donde realmente brilla y está desarrollado con muchísimo más acierto.
Desde luego es un giro al personaje creado en estas novelas y en eso tienen su mérito, pero también en esto Rebels se muestra como uno de los mejores productos actuales de Star Wars (junto a Rogue One).

No es que la Trilogía de la Nueva República sea una serie floja en sí misma; creo que el problema está en esa exploitation de los personajes clásicos. Al igual que con Sombras del Imperio tenía la impresión de estar viéndolos en unas circunstancias sin mucho fuste, simplemente usándolos por su propio tirón.
Sé que a muchos aficionados les gusta precisamente eso: seguir acompañando a sus protagonistas. Pero desde mi punto de vista es algo que quema a los personajes, cuando no los desubica y los desdibuja.

Insistiré en que Coruscant Nights me pareció una serie atractiva y sorprendente por romper con el "más de lo mismo" tirando de nuevos personajes (es una galaxia: no todo tiene que girar en torno a una familia) y aprovechando un nuevo género (la novela negra) en un lugar con potencial y poco tratado (los niveles inferiores de Coruscant).
Y en Coruscant Nights hay cameos. Pero se quedan en eso: un momento épico/aterrador en el que uno de los personajes grandes hace su aparición causando impacto. Exactamente el mismo acertado uso que se hace en Rogue One. O en Rebels.
En esta misma línea también Rebels me parece maravillosa porque ahonda en otros héroes. Héroes menores, pero no menos épicos o trágicos. Tanto ellos como una trama bordeando los márgenes de la gran línea argumental, pero con sus propias historias que merecen la pena ser contadas.

Tengo que sumar la Trilogía de la Nueva República a todos aquellos productos que me gustaría que me hubieran gustado "pero resulta que no". Pero fui sincero desde el primer momento en que me adentré en estos libros diciendo abiertamente que las novelas de franquicia me parecen malas en general.
Aun así entre estas lecturas me han sorprendido muy positivamente la citada serie Coruscant Nights y la trilogía del joven Han Solo.
Por mi parte puedo decir que en cierto modo me alegra que esta trilogía no se convirtiese en los episodios VII, VIII y IX... y digo en parte porque el Episodio VII me pareció un completo desastre.
En cualquier caso El Despertar de la Fuerza es en gran medida la responsable de que haya profundizado en el universo expandido de Star Wars (tanto Canon como Legends) porque no podía dejar de pensar que "no puede haber nada peor que esto en el universo de Star Wars... ¡averigüémoslo!"


Me quedo con la extraña sensación de tener que pedir disculpas a los aficionados por no haberme gustado... lo intentaré compensar teniendo la novela de Ahsoka pendiente (aunque me despierta cierta inquietud).
Ahora mismo haré un descanso con otros géneros, dejando estas reseñas y estas recomendaciones (y no-recomendaciones) para quienes las encuentren de interés.