miércoles, julio 17, 2019

X-Wing: TIE/sf

Como me pasa con el TIE/fo, en el caso del sf tampoco me gusta el esquema. Sí los detalles en rojo, que quedan muy bien, pero no los paneles blancos y el casco negro.


Como con la otra variante no tuve más que repintar de gris el casco y de negro los paneles.
Adicionalmente pinté líneas rojas en los paneles para que destaque mejor como TIE/fo durante la partida.
Ahora puedo utilizarlo como un tipo de TIE prototipo con mis TIEs clásicos sin que su peculiar esquema de color lo haga quedar fatal a su lado.


miércoles, julio 10, 2019

X-Wing: TIE/fo

No me gustan los TIEs de la nueva trilogía. Son básicamente TIEs de siempre, al fin y al cabo, pero el esquema de color no me gusta.
Pero sí me gustaba la idea contar con uno para mis imperiales. Tanto para utilizarlo tal cual, como para usarlo como un TIE clásico más.


La solución fue sencilla: repintarlo con el esquema clásico.
Simplemente pinté de gris el casco de la nave y de negro los paneles.
Dejé una franja blanca sin pintar en los paneles. Con esto puedo identificarlo como el TIE/fo si lo uso así, o distinguirlo como uno de los pilotos únicos si lo uso como un TIE clásico.


miércoles, julio 03, 2019

Oso cavernario

En la visita al mercado solidario de este año no encontré demasiados tesoros. De hecho me iba sin nada, hasta que el alto mando me sugirió que me fijara en la caja de muñecos de goma a 50 céntimos. Allí encontré este oso y por ese precio (y sabiendo que no me costaría mucho pintarlo) me hice con él.


Lo pegué a un trozo de la parte inferior de una caja de fresas (mi nuevo material favorito para bases) y le puse algunas piedras. Todo ello lo pegué con una pistola térmica de silicona (mi otro nuevo material/herramienta favorito). Además -creo que el mismo día que lo compré- iba comiéndome unas pipas y en el paquete me salió un palo que decidí guardar para la peana porque me hizo gracia.


La figura venía con una luz sencilla, pero decidí aprovecharla, así que apliqué una capa base marrón ligera y pinté a partir de ahí.
Todo el conjunto es, básicamente, pinceles secos, y lo terminé realmente rápido con un resultado muy bueno, así que la experiencia fue muy satisfactoria. Solo recurrí a otros pinceles para la nariz, la boca y los ojos. Ya solo quedaba darle un lavado marrón y estaba terminado.


Lo he pegado en una peana "tamaño carro" para poder usarlo en mi ejército troll (donde ya tengo otro oso de goma). Pero creo que es más probable que le de uso en Thud & Blunder. Así puedo utilizarlo como animal salvaje, o como miembro de una banda de bárbaros o un grupo comandado por un druida.
Es una figura bastante grande, pero no escala mal como oso cavernario. Sirva la fotografía superior como referencia de escala.

miércoles, junio 26, 2019

Rey Kull, de Robert E. Howard

Había escuchado tantas veces que Kull era el "proto-Conan" que leer los relatos del atlante me ha sorprendido bastante. Aunque Kull comparte el arquetipo de bárbaro y buen salvaje de Robert E. Howard, no me esperaba que fuese rey desde el segundo relato. Parece obvio al leer el título, pero esperaba algo así como el camino que lleva a Kull al trono. En lugar de eso nuestro protagonista aparece como rey de Valusia dejando caer que han pasado muchas cosas y mucha violencia, pero los relatos se centran en los problemas y tribulaciones de Kull como monarca en un reino más civilizado y refinado que él.


También me esperaba una presencia importante de Thulsa Doom -porque todos hemos oído que el villano de la película de Arnold es en realidad un antagonista de Kull-, pero el malvado hechicero solo aparece de refilón.
Lo mismo puede decirse de los hombres serpiente, que solo aparecen en un relato y vuelven a quedar como conspiradores en la sombra. En cualquier caso cabe mencionar que la narración con los hombres serpiente como antagonistas es una maravilla que sabe transmitir una sensación de paranoia y continuo estrés.
Imagino que mucha de la mitología de Kull tiene su origen en historias de los cómics que han terminado calando haciendo creer que forman parte de los escritos de Howard.

Sí están presentes ideas y temas recurrentes de Howard, como la hechicería como antagonista aborrecible, el contraste entre la civilización "antigua y malvada" y el buen salvaje, así como el planteamientos de evolución e involución de los pueblos. Sabiendo que el mucho más exitoso Conan fagocitó relatos que tenían a Kull como protagonista no es muy difícil suponer cuales son por el tema y el estilo.

Tal vez el estilo sea lo que más me ha llamado la atención de estos relatos, diferenciados del tono general que fue tomando su obra posteriormente, y de un estilo y unos temas que, inevitablemente, insinúan la notable influencia de Lord Dunsany. El misticismo y el tono onírico de algunos de los relatos evidencian la admiración de Howard por el británico, al que homenajea con gran maestría e intensa sensibilidad.

Los apuntes finales de geología y antropología desde la era atlante a la hiboria son un verdadero regalo para el aficionado y una maravillosa construcción del mundo creado por el tejano.

miércoles, junio 19, 2019

Escenografía: muros de madera

Como en su día hice unos muros de piedra y unos muros de ladrillo, faltaban unos de madera para completar la serie.

Hace años compré en la sección de oportunidades de un centro comercial sueco una especie de pequeños tenedores de madera. Debían ser para cocktails o algo así, pero tenían buena pinta y me hice con ellos porque pensé que podría usarlos para escenografía. Mi idea por aquel entonces ya era hacer unos muros, pero se fueron a una caja de restos donde esperaron durante años.
Finalmente me he animado a darles salida y he terminado por construir esto.


En total, con dos paquetes de ¿tenedores? me ha llegado para hacer cinco muros de poco menos de 18 cm de largo.
He usado una especie de palillos depresores para hacer las bases confiando en que den mejor resultado que las bases de cartón duro.

Para pegar los listones a los depresores utilicé una pistola térmica de silicona. Creo que es la primera vez que utilizo este material creando escenografía y la experiencia ha sido muy buena. Principalmente recurrí a este método porque mis alternativas eran Repair Extreme (necesitaría mucha cantidad de un material caro), cola blanca (tardaría en pegar y, seguramente, tiraría listones al intentar pegar otros) o pasta para baldosas (sería más pringoso y las dificultades serían similares a las de la cola blanca). La silicona caliente seca casi en el acto, con unos cuantos segundos de margen para posicionar la pieza deseada; sus características la hicieron perfecta para este proyecto.

Adicionalmente, en la parte interior de cada sección de muro pegué con cola blanca unas tablas en horizontal. No hacen nada práctico en el elemento de escenografía en sí, pero son detalle adicional para darle un toque en la parte posterior y dotarle de un realismo extra.


Aunque originalmente solo pensaba usar las piezas con corte diagonal, mientras los construía me di cuenta de que así quedarían demasiado monótonos y tampoco tendría demasiados como para hacer el suficiente número de secciones que deseaba. Así que utilicé partes de palillos con corte horizontal intercalándolos.
Del mismo modo un par de segmentos tienen huecos que hacen las veces de puerta. Estas serán útiles si dispongo los muros formando un cercado, así como para hacerlas más practicables al nivel de escaramuzas.

Para el pintado he recurrido a varios lavados y pinceles secos sobre varios tonos de marrón. La idea era conseguir un aspecto más natural y evitar la monotonía si los hubiese pintado todos los listones con el mismo color.


Un aspecto interesante ha sido la forma de conseguir que los muros funcionasen tanto si los quería disponer formando una línea recta, como si quisiese colocar en ángulos de 90º formando un cercado.
En un primer momento pensé en construir unos pequeños anexos en bases cuadradas formando los ángulos, pero la idea no terminó de convencerme, así que llegué a esta solución.
En cada uno de los extremos he colocado un listón adicional formando un ángulo de 90º, aproximadamente entre los dos últimos listones, de forma que, al colocar ahí un segundo segmento, este quedase formando una continuidad.
Creo que en las fotos de aquí arriba lo podéis ver bien.


En estas fotos podéis ver el aspecto "en juego" de estos muros.
Cada sección tiene longitud de sobra para proporcionar cobertura a una unidad de Warhammer Fantasy y a una buena cantidad de modelos en un juego de escaramuzas.

miércoles, junio 12, 2019

Guardaspaldas trogro

Desde que vi por primera vez esta miniatura me encantó. Tiene una tremenda personalidad y la idea es de 10. Pero es que, además, pertenece al catálogo de Bones de Reaper, con lo que es asequible y su nivel de detalle bastante bueno al ser una miniatura grande.


A la hora de pintarla estuve un rato decidiendo cómo hacerlo. No sabía si pintarlo como un ogro (con unos tonos más humanos) o en algún color verde como un troll. Después de pensarlo un buen rato terminé inspirado por su estética Tolkien clásica y me sugería mucho un Olog-Hai pesado. Decidí tomarlo como referencia y transformarlo -en mi ambientación personal- como un trogro: un aterrador cruce entre troll y ogro. Posiblemente con lo peor de los dos mundos.


La miniatura destaca por lo profusamente acorazada que está, y fue precisamente la armadura una de las partes que me entretuvo más. Pinté todas las partes metálicas con plata vieja y, desde ahí, fui tirando a plateado, bronce o latón según zonas.


El detalle que más me gusta de la miniatura es su peculiar escudo: ¡una puerta de dungeon!
La pinté en varios tonos de madera para hacerla menos monótona aunque, en general, le di un tono conjunto un tanto oscuro para restarle un poco de protagonismo a un punto tan focal.


En la espalda se luce un escudo de tamaño humano reconvertido en una pieza de armadura. Decidí pintarlo en verde y amarillo porque, siendo tonos naturales, no sería un detalle que rompería la coherencia cromática del conjunto.

Recluté este trogro como guardaespaldas para una banda de Thud & Blunder, pero es que, además, encaja perfectamente con mi ejército troll y también es un estupendo adversario para juegos de mazmorreo.

miércoles, junio 05, 2019

Nemus: notas de diseño Enanos Oscuros

Comparto con vosotros las notas de diseño de Xoso/Pecadorcillo para los enanos oscuros de Nemus.

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Siempre he sentido una especial fascinación por las versiones retorcidas de las razas “buenas” por excelencia de los mundos de fantasía, elfos y enanos. Discutiendo con Endakil la posibilidad de incluir unos enanos oscuros en el universo Nemus, coincidimos en que había espacio para algo al estilo de los duergar, más cercanos a la mitología escandinava que al trasfondo de cierta conocida empresa de Nottingham.

El encaje de los enanos oscuros en Nemus presentaba un cierto desafío narrativo por su ambientación altomedieval y de corte ‘bajofantástico’. Una vez definidas las principales facciones del mundo, los enanos tradicionales entre ellas, era preferible que nuestros duergar fuesen un elemento secundario. Desde el principio quedó claro que no era factible representar un gran “imperio del mal” dotado de enormes riquezas y un potencial tecnológico apabullante, como el diseñado por Rick Priestly. También merecía la pena evitar ciertos tópicos: el hecho de ser ‘oscuros’ no implica que nuestros duergar hubiesen de ser malvados y crueles para con el resto de razas.

Toda creación artística es deudora de sus fuentes de inspiración. En este caso, debo ofrecer su justo reconocimiento al trato dispensado a los enanos por la franquicia Dragon Age, quizás uno de los trasfondos de fantasía más prometedores y tristemente desaprovechados de los últimos tiempos. Las ciudadelas ‘perdidas’ que sobrevivieron a un gran cataclismo mediante terribles sacrificios, los enanos ‘descastados’ que viven como parias al margen de la sociedad o el inquietante thaig primigenio de la segunda entrega son elementos que han influido en la gestación de los enanos negros de Nemus.


Misterio y terror. 
 Si la intención maestra tras el proyecto Nemus es convertirlo en una ambientación que pueda ser leída y escrita en varios niveles, los enanos negros han sido un instrumento provechoso para ahondar un poco en la vertiente del horror. No se trata de algo omnipresente y apabullante como el Caos de Warhammer, sino una presencia sutil, agazapada en lugares recónditos y ruinas olvidadas de civilizaciones perdidas, que algunos aventureros optimistas e ignorantes puedan encontrarse en sus viajes.

Se trata de una línea deudora de las pautas marcadas por Robert E. Howard en varios de sus relatos, aunque con un trasfondo también lovecraftiano, combinándose razas pre-humanas y oscuras influencias de entidades primigenias con un marco temporal enorme para elucubrar terribles degeneraciones.

El recurso al “gas mágico” es un guiño al gas radón tan omnipresente en las regiones de suelo granítico. Ya sabemos que los enanos son una raza de naturaleza especialmente terca y resistente, así que en vez de cáncer las altas concentraciones de “radón” les otorgaron larga vida y capacidades adivinatorias similares a las pitias de la antigua Grecia. A los que no terminaron locos de remate, claro. Determinados conocimientos arcanos y atemporales no suelen resultar inocuos para mentes mortales.

La cuestión de las escalas y tiempos ha sido pintada con un tono deliberadamente vago e impreciso, para poder ser revisado (o no) en caso de necesidad. En cualquier caso, el resultado final es que los enanos oscuros de Nemus no serían una civilización al estilo de Zharr-Naggrund, sino algo más siniestro e ignoto, con la posibilidad de ir desarrollando lo que sabemos de ellos con contactos puntuales en un futuro. Un buen ejemplo sería la espada rúnica con la que se abre el texto, un peligroso phylakterion que a buen seguro captaría la inmediata atención de aquellos interesados en ese tipo de artilugios arcanos.

La montaña negra. 
El imponente y oscuro Svarfjall sirve como escenario principal para el ascenso y caída de los duergar. Es una suerte de Montaña Solitaria con un toque siniestro, un auténtico caramelo envenenado para aquellos rudos colonos enanos. En cualquier caso, en la actualidad no es más que una legendaria ruina de ominosa reputación. Encontrarla podría ser el gran objetivo de unos aventureros tan osados como imprudentes, y nunca faltará algún ambicioso jefe militar deseoso de controlar la región para poder apoderarse de sus secretos. ¿Quién sabe qué clase de fabulosos tesoros y espeluznantes horrores podrán encontrarse en una mazmorra tan gigantesca?

La naturaleza del desastre que puso punto final a Svargröf es mejor dejarla a la imaginación de los lectores. Quizás estos enanos, como otros antes que ellos, cavaron demasiado hondo. Tal vez alguno de sus ambiciosos experimentos salió rematadamente mal y provocó una reacción en cadena que nadie podía prever. A lo mejor se trató de razones más mundanas, como una sangrienta guerra civil que arrasó la orgullosa mina hasta convertirla en un agujero inhóspito. Sea como fuera, la Mina Negra ya no existe y la mayor parte de sus oscuros secretos murieron con ella.


Artefactos e ingenios. Claro que otros, por aciago designio o azares del destino, han sobrevivido hasta la actualidad. El afán experimentador y la carencia de ataduras morales hacen que los productos de las forjas negras sean tan sorprendentes e innovadores como impredeciblemente peligrosos, sobre todo para quienes pretenden aprovecharse de su potencial.

Lo primero que viene a la mente son oscuras armas repletas de runas inquietantes, como la descrita en la carta del curator de Muntua. Pero seguro que el ingenio y la inventiva de los enanos negros han dado lugar a todo tipo de creaciones, algunos de ellos objetos mundanos (una espada, una armadura) y otros más complicados de describir: viales elaborados con un extraño vidrio capaz de contener y/o transmutar cualquier líquido o esencia, anillos capaces de desplegarse para formar esferas llenas de oscuros secretos, etc.

Muchos de estos artilugios serían de naturaleza ambivalente: útiles a la hora de cumplir nobles propósitos, pero también capaces de provocar efectos terribles en el caso de caer en malas manos. E incluso proclives a pavimentar un camino al infierno repleto de buenas intenciones. Como ya se ha explicado, los enanos negros no pierden el sueño por las consecuencias o daños colaterales de sus actos.


Jugando con duergar.

Los enanos negros son un actor secundario en el panorama global de Nemus. Hace muchos años que Svargröf dejó de existir como tal y no han vuelto a construir nada a una escala semejante. Los retorcidos planes y designios que puedan estar maquinando en sus guaridas actuales, solo ellos los saben.

Tras el gran desastre, es razonable suponer que cada pequeño grupo de supervivientes se las arregló como mejor pudo para salir adelante y buscar un nuevo emplazamiento para lamer sus heridas. Hablamos de un éxodo siniestro y discreto, condicionado tanto por la vergüenza de los propios enanos negros como por la nula disposición de sus parientes de Altosmontes de querer tener nada que ver con ellos. Se habrían establecido así una serie de nuevos enclaves, en lugares recónditos y de difícil acceso. Es probable que la mayoría de estas pequeñas comunidades continúen siendo dirigidas por profetas, una especie de augures que experimentan visiones a base de colocones. Si no hay ninguna grieta con gas mágico disponible, seguro que recurren (en secreto) a otro tipo de sustancias psicotrópicas.

A nivel de wargame, lo idóneo sería pensar en ejércitos y/o bandas de guerra algo escasos de efectivos pero muy bien equipados. Cada clan tendría su estilo propio de combate, apostando algunos por las capacidades mágicas de sus augures (sobre todo a la hora de controlar espeluznantes creaciones arcanas), confiando otros en la potencia destructiva de sus cachivaches de turno y recurriendo unos terceros al empleo de trasgos aliados como carne de cañón. El empleo de fuerzas mercenarias sería también frecuente.

En un contexto rolero, los duergar podrían funcionar bien como elementos en la sombra en el caso de que unos aventureros se viesen arrastrados a asuntos turbios. Debido a su naturaleza soterrada y misteriosa, es lógico pensar que los enanos negros están bien conectados con los círculos criminales de Nemus, y siempre dispuestos a contratar músculo para todo tipo de actividades turbias y peligrosas. Codearse con ellos podría ser una buena forma de garantizar un suministro de equipamiento valioso, pero convendría tener cuidado de las posibles consecuencias.

En cuanto a su aspecto, el único rasgo común a todos los duergar dispersos por Nemus sería una presencia siniestra y un tanto anti-natural. En cuestiones de vestimenta, cada pequeña comunidad o asentamiento habría desarrollado su propia identidad y personalidad, por lo que las opciones son tan ilimitadas como juzgue conveniente la imaginación de cada uno.