miércoles, enero 11, 2017

Guerrero de Roma: Fuego en Oriente

Una novela histórica ambientada en el mundo romano del siglo III. No sobre Aníbal, no la enésima novela sobre Boadiccea: una novela que tiene lugar durante la Crisis del Siglo III. Solo por eso ya tiene mi interés. Además la trama se sitúa en Dura Europos: no hay muchas novelas históricas donde aparezcan los sasánidas como enemigos.

La acción nos lleva a Dura Europos, donde acompañaremos al nuevo dux ripae en la defensa de la ciudad contra los asediantes sasánidas. Se trata de una novela bélica donde las circunstancias y sucesos del asedio nos ocupan la casi totalidad de las páginas, entre asaltos, minas y sospechas de traición.

Después de leerla (y mientras la leía) me he quedado con sensaciones encontradas sobre esta novela. Por una parte tiene momentos que están muy bien, y la idea general es fantástica. Por otra no dejaba de transmitirme la sensación de estar leyendo una especie de borrador preliminar; como si le faltase algo o tuviese aspectos por pulir.
Creo que se me empezó a levantar una ceja al ir comprobando cuan británica es esta novela. Sí, británica. Y es que el protagonista es un anglo, un rehén político que termina progresando dentro del escalafón militar romano. Vale, puedo tragarme eso. El problema es cuando sus hombres de confianza son un escocés y un irlandés (un caledonio y un hibernio). Puedo asumir que un personaje de fuera del Imperio tenga notoriedad dentro de una historia militar romana, pero que tres individuos de fuera de las fronteras sean los que corten el bacalao sí que consigue que se rompa la suspensión de incredulidad.

Los personajes en sí están a medio definir. Tal vez se deba a que es el primer volumen de una serie, pero me parecieron borrosos y con contradicciones. Sobre todo el protagonista, del que no he terminado de saber cual es realmente su motivación y si ama o no a su esposa. Por otra parte -a pesar de que nuestro protagonista piensa y se comporta como un lord de la época victoriana- el exceso de testosterona se llega a hacer agobiante. Sí, es una novela militar y no van a estar repartiendo besos, pero la virilidad está tan subrayada que llega a sepultar otros aspectos de la humanidad de los personajes. Porque todos son muy machos y muy heroicos.

El tratamiento de las religiones tampoco me ha apasionado. Incluso compartiendo la idea general que el autor desliza a lo largo de las páginas resulta artificiosa la construcción del conjunto de creencias del protagonista, el fanatismo homicida de los mazdaístas y la perfidia de los cristianos. El autor explica en las notas finales que lo trata así porque queda bien para la novela; personalmente esa traslación de una visión contemporánea (y de la propia actualidad) al siglo III canta por todas las esquinas.

A Fuego de Oriente sí que hay que reconocerla una buena narración de un asedio a lo largo de casi la totalidad del libro, transmitiéndonos el estrés, los miedos y las miserias de un sitio. Las escenas de acción están bien narradas, aunque sin profundizar demasiado.
Resalta sobremanera en la construcción de la ciudad: leí la novela sin el mapa delante y, al ver la imagen aérea de las ruinas actuales, me sorprendió que la imagen mental que me había puesto era prácticamente perfecta.


¿La recomiendo? Si buscas específicamente una novela histórica de romanos, pero ambientada en una época y un lugar que no estén tratados hasta la extenuación, sí. No es una novela memorable, pero cumple. El hecho de que, no siendo una maravilla, sea una serie le resta puntos. Creer que esta serie son tres volúmenes y descubrir que en inglés van por el quinto le resta muchos más puntos.

miércoles, enero 04, 2017

Esenografía: Ruinas antiguas

El otro día encontramos esta pieza por poco más de 3 euros y mi señora me la regaló. Ay, los detallitos :D
El caso es que cuando vimos la otra pieza de acuario que ya os he mostrado esta costaba unos 6 euros, así que la rebaja la hacía aun más atractiva.

Como la cosa no tenía mucho misterio la terminé en un solo día. Al mediodía le di los pinceles secos y los lavados, y la dejé secando para acabar de pintar el musgo y pegar la hierba por la noche.


Ya que parecía que esta pieza era más simple que la anterior decidí que ganaría más personalidad haciéndole las manchas de musgo y moho que dejándola tal cual. No puedo dejar de darle las gracias a Pauix por esta técnica: no solo queda genial, si no que es fácil y divertida de hacer.


Os he puesto un par de fotos del anverso y el reverso con una miniatura de Reaper en 28mm para que os hagáis una idea del aspecto y la escala. En mi opinión es una pieza igual de válida para fantasía como para histórico de cualquier periodo, como ci-fi o pulp. Que sean unas ruinas que resulten ser mágicas o no depende de cada cual.
Mientras lo pintaba no pude evitar pensar que realmente quedaba bien y en cuanto costaría si fuese una pieza de escenografía producida por algún fabricante del mundillo del hobby.

No sé si dar las gracias o no a los foreros de Lead Adventure por el descubrimiento de la decoración de acuario como escenografía para wargames, porque ahora uno no puede evitar sentir la pulsión de entrar a curiosear en las tiendas de mascotas. Personalmente os lanzo la idea: es un nuevo mundo de posibilidades.

miércoles, diciembre 28, 2016

Repintando a Ahsoka Tano

Hoy traigo un post inusual en la temática general del blog.
Hace unos días me hice con este ejemplar de Ahsoka Tano de las Black Series de Hasbro. No soy coleccionista de "figuras de acción", pero Ahsoka es mi personaje favorito de Star Wars y de algún modo me estaba llamando.

A pesar de ser una serie de calidad, cuando la pude observar más detenidamente, vi que era mejorable, y casi si darme cuenta me encontré repintando su cara y algún detalle adicional.


En la fotografía que precede a estas líneas podéis ver el producto original en su caja. Como juguete está muy bien, pero dadas mis aficiones me di cuenta de que podía sacarle algo de punta.

El problema principal estaba en la cara, que me parecía muy básica. Comencé repintando los labios para practicar y ver cómo se comportaban los acrílicos sobre este material. Empecé pintándolos de un tono granate y seguí con un lavado morado para conseguir el color real de los labios de Ahsoka.

Envalentonado me metí con el problema principal, que estaba en los ojos. Me lancé a repintar el iris, desde azul oscuro a claro y turquesa. Una vez pintados los iris y las pupilas puse dos puntos blancos para simular el brillo de los ojos.
Lo siguiente fue la línea de las penstañas/rimmel, que estaban insinuadas en algunos puntos. Perfilé los ojos y terminé pintando el rabillo de las pestañas. Ahsoka usa una sombra oscura, así que la pinté también sobre sus párpados.


Sobre estas líneas podéis ver el resultado final del proceso de repintado.

Como ya estaba en faena seguí con las luces de su armadura. El botón superior del pectoral venía en rojo, y en la serie es naranja, así que lo cambié. Y ya que tengo el mismo tono de amarillo que el del resto de botones, me puse con ellos también. Cuando los terminé los sellé con gotitas de esmalte de uñas para resaltar el brillo.
Continué con la diadema/tiara. Todos los detalles metálicos venían en plata. y el realidad solo el rombo central es plateado, siendo el resto de un tono bronce. Ya metido en faena lo imprimé entero y dí un nuevo tono de marrón a la diadema y apliqué el color bronce correcto donde correspondía.

A partir de ahí seguí con su coraza, que tenía algunos puntos donde el reborde plateado estaba corrido. Seguí perfilando los rebordes metálicos y retoqué las placas que cuelgan de la cintura para resaltar sus diseños.
Le dediqué un poco de atención al cinturón, que estaba pintado de una forma muy básica y de un solo color.

Como toque final me di cuenta de que la falda era demasiado larga y no tenía la forma adecuada, así que perfilé el diseño a pincel y la recorté con la forma y el largo adecuados.

Podía haber seguido hasta repintarla completamente, pero pensé que se estropearía con el sobeteo al ser un juguete, y me quedé ahí después de aplicar barniz mate a la cara.
Como veis el resultado es bastante digno, y descubrí que este tipo de figuras dan más juego del que parece. De hecho, documentándome para este proyecto, descubrí que existe un mundillo de repintores de figuras de acción que alberga verdaderos artistas. Es curioso cómo estamos rodeados de mundillos afines de los cuales desconocemos incluso su propia existencia.

miércoles, diciembre 21, 2016

Reseña: Rogue One

Las rebeliones se basan en la esperanza... y tal vez Rogue One dé lugar a algo de esperanza tras el Episodio VII. La pregunta ahora es si el Episodio VII fue un bajón puntual (y estaremos seguros mientras mantengamos a un vendehumo lejos de la franquicia) o tendremos a los spin-offs como las películas con calidad en esta nueva andadura de la saga galáctica.

Y es que, sin ser una obra maestra, Rogue One ha demostrado ser una muy buena película del universo Star Wars; tal vez de la misma manera en que Conan de Milius era una muy buena película de la era Hyboria sin ser "realmente" Conan.
De esa manera Rogue One ha brillado en todo lo que el Episodio VII era humo y mediocridad, y ha tenido las agallas para llevar el guión hacia donde este pedía, en lugar de esconderse tras un lamentable remake difícilmente disimulable.

Tras una primera media hora con un ritmo bastante lento Rogue One remonta en un crescendo de acción trepidante hasta alcanzar un final épico. Algo más de dos horas permiten una presentación bastante razonable de los personajes de una forma bastante natural, sin arrojar unos contra otros argumentalmente.
En lo que al metraje se refiere tal vez el pero haya que ponerlo en Saw Gerrera. Un personaje fascinante que es auténtico fanservice (en el buen sentido) para todos los que somos amantes de Clone Wars pero que, siendo sinceros, toma posesión de un tramo de la película bastante prescindible... y termina saliendo de ella de un modo bastante torticero.

En el plano artístico me ha llamado mucho la atención la paleta de colores utilizada y lo integrador de los diseños. La iluminación y la elección de colores resulta muy fresca en el entorno Star Wars post-república, sin necesidad de recurrir a los simplones light-flares. Los diseños son absolutamente fieles a la trilogía original, pero se introducen algunos elementos de las precuelas con tanta discreción que muchos espectadores no se han percatado de ello.
Relativo al diseño artístico destaca la creación de nuevos mundos para la saga sin caer el "cuenta cómo" de un Jakku/Totooine. De hecho no habíamos tenido nuevos planetas, con un diseño tan interesante y personalidad propia desde las precuelas.

Algo que querría destacar es lo bien llevados que están los guiños en Rogue One. Sobre todo en contraposición a lo chapuceros que resultan en el Episodio VII. De hecho mencionaba en mi reseña del Episodio VII que un ejemplo de buen guiño habría sido meter un "tengo un mal presentimiento" y Rogue One lo tiene. Frases, secundarios, extras, detalles de ingeniería, que se van deslizando aquí y allá para delicia de los fans sin tener que recurrir a repetir una estructura, porque calcar todos sabemos.
Tal vez un buen ejemplo sea K2-SO que no es ningún "cuenta cómo" y que, pese a resultar carismático, no se abusa de él en ningún momento.
Créditos sean dados a los señores Gary Whitta, Chris Weitz y Gareth Edwards igual que el vendehumo reciba vergüenza y oprobio.

VCX-100 y corbeta Cabezamartillo justo sobre estas líneas
En lo personal no puedo dejar de agradecer a estos caballeros y a Filoni todos los huevos de pascua de Rebels que se esconden por Rogue One. Mi señora me preguntó cuanto había influido que supiese de la existencia de estos para ir a ver Rogue One; bueno, supongo que habría ido de todas formas, pero estos me hicieron acudir al cine con mayor entusiasmo y disfrutar aun más de la película.
Cada vez que el Espíritu aparecía en pantalla daba un salto de alegría y señalaba con emoción... hasta tal punto que diría que no disfruté las batallas espaciales como merecían, ya que convertí aquello en un "Donde está Wally" de nuestro VCX-100 favorito. Verlo en Yavin 4 en "imagen real" fue el primer subidón, tanto que se me escapó Chopper (!) y el llamado que hacen a "general Syndulla" (¿Hera o Cham?) por megafonía.
Además me pareció ver el logo del fénix diseñado por Sabine en el casco de uno de los pilotos rebeldes (¿y una referencia al sable negro mandaloriano?).
Todo ello sin mencionar la ESPECTACULAR actuación de una de las corbetas del Escuadrón Fénix en lo que para mi fue el momento más alucinante de la película (con el permiso de Vader).

Hay unas cuantas novedades que Rogue One ha deslizado con bastante acierto en el canon de Star Wars.
Principalmente destacaría la profundidad que se le da a la Rebelión. La trama de Saw Gerrera demuestra su utilidad para enseñarnos de una forma bastante realista cómo cualquier movimiento revolucionario tiene sus corrientes, perspectivas y moralidad, todo ello en una ambientación y unas escenas que parecen sacados de cualquier informativo de la actualidad.
De esta manera -y a través del trasfondo de Cassian Andor- nos da una perspectiva más gris del universo Star Wars y de la propia Rebelión, alejándonos sutilmente del maniqueísmo.
El guión también se permite profundizar de una forma tan respetuosa como interesante en la cuestión de la Fuerza, adentrándose más en su interpretación religiosa y haciendo partícipes de ella a los ciudadanos de la galaxia.
En este aspecto me han creado cierta curiosidad los personajes de Chirrut Îmwe y Baze Malbus. En un primer lugar me sugirieron que podrían ser un guardia y un miembro de las fuerzas de seguridad de un templo jedi, pero la cosa se intrincó aun más cuando se menciona que Îmwe es un guardia de los Whils. Todo sigue muy misterioso en este punto, pero se mantiene viva la llama de la especulación para los fans en el tema de los Whils.


De hecho la diversidad de los protagonistas me parece muy positiva y reseñable. Desde los rincones más oscuros de internet han llegado ofendidos gruñidos quejándose de que el grupo estuviese compuesto por un latino, un chino, un hongkonés y un británico de ascendencia pakistaní liderados por una mujer. No sé si alguien a quien esto le resulta criticable merece un mínimo de atención pero, personalmente, me parece loable reflejar la diversidad de nuestro propio mundo en una película ambientada en un universo aun más diverso. Y, del mismo modo, me entusiasma la idea de que sigan escribiéndose personajes femeninos fuertes, alejándose definitivamente del cliché de damisela en apuros, que puedan servir para que las nuevas generaciones no sean bombardeadas con ideas enfermizas de que el género deba determinar sus actitudes y expectativas.

Un notable alto y mi recomendación para Rogue One.
Queda el listón bastante elevado para el spin-off de Han Solo, la esperanza de que tengamos uno (o más) de Obi Wan, y la confianza en que después del Episodio VII la saga principal solo puede mejorar.

miércoles, diciembre 14, 2016

Escenografía de acuario

Estuve mirando en varios posts de Lead Adventure cómo muchos aficionados estaban usando decoraciones de acuario para hacer escenografía para Frostgrave. Les quedaba genial y salían unas mesas con un toque pulp muy interesante.
Como me vieron curioseando estos temas mi señora me regaló esta pieza por navidad.

No tiene más trabajo que unas capas de pincel seco directamente sobre el modelo y un ligero lavado.
Queda realmente resultón. Y en mi opinión mejor que escenografía comercial similar. Además de más barato y sin necesidad de montaje (¡ni imprimación!).
Principalmente la usaré para juegos de escaramuzas de cualquier género, porque queda bien sea cual sea la ambientación.


miércoles, diciembre 07, 2016

Lucrezia Belladonna

Después de haber terminado con los piqueros tuve un flash. ¡Medio escondida al fondo de una balda tenía a Lucrezia Belladonna!

La suya es una historia un poco triste. Creo recordar que llegó a mi como parte del trueque en el que cambié mi Capítulo Aurora por Mercenarios. La pinté, y diría que en algún momento de 5ª/6ª edición se me ocurrió repintarla para usarla como vampiresa Lahmia. Sí, blame on me.
Básicamente había pintado su montura con el clásico esquema "nightmare": yegua negra con crines y cola de llamas. Imagino que en los 90 aquello debía ser una idea maravillosa.
El caso es que, como dejé de usar vampiros, quedó relegada al fondo de la balda.

Mi restauración de mis viejos mercenarios me animó a rescatarla y retocarla, y este es el resultado.


Lo principal fue darle dignidad a la montura. Levanté el negro y convertí a la pesadilla en un palomino, que siempre quedan muy bien. Lo cierto es que la cabeza del caballo en metal es excelente.

El otro original a mejorar era la piel de Lucrezia. Por dos motivos:
1. En aquella época la piel no se me daba muy bien y me quedaba todo un tanto enfermizo. La repinté completamente y conseguí darle un aspecto de lozanía a la señorita.
2. El maquillaje. Tampoco se me daba bien el maquillaje y lo que conseguía era un efecto drag queen. aproveché para perfilar la boca y darle más sutileza a la sombra de ojos.

Después de eso solo quedó levantar un poco el blanco del corpiño e intercalar tramos blancos en las riendas para realzar lo tileano de este modelo.También arreglar algunos desconches que había sufrido en los bordes de la falda por su exilio al fondo de la estantería.


Aunque es una miniatura de la época en la que GW esculpía todas las mujeres con unos rasgos no muy femeninos es un modelo muy bonito y "de leyenda", que no podía permitirme mantener apartado de mi ejército mercenario. Además no quiero ni imaginarme lo que se puede pedir por ella en eBay.

Supongo que la utilizaré como la propia Lucrezia o, en su defecto, como un personaje montado con muchísimo carisma.
¡Avanti Tilea!

miércoles, noviembre 30, 2016

Open Combat: escaramuzas libres

Desde hace bastante tiempo estoy buscando mi juego de escaramuzas perfecto. Para serlo debe cumplir una serie de puntos:
1. Ser realmente de escaramuzas. Eso significa 3-10 miniaturas. No tantas como en Saga, por ejemplo.
2. Ser de temática abierta. Que no me limite a cierta ambientación.
3. Preferiblemente que no sea de un fabricante de miniaturas. Porque eso hace que las reglas estén dirigidas a vender sus minis.
4. Que sea sencillo. Porque si quiero jugar escaramuzas no quiero tener que estar consultando mil reglas.
5. Que no abuse de los marcadores. Porque distraen y deslucen.
6. Que de la sensación de ser un juego completo... y que no te venderán un número indeterminado de expansiones después.

Mi primer juego de escaramuzas de fantasía fue Mordheim. Marcó una época. Enfocado a una ambientación muy específica, pero magníficamente conseguido.
Años más tarde probé SBH y quedé profundamente decepcionado.
En su día eché un vistazo a Círculo de Sangre. Aunque a priori me pareció un trabajo impresionante, el nivel de complejidad lo alejaba de mis intereses.
 No mucho después descubrí Umbra Turris (reseña). A mi parecer muy interesante, pero no he logrado seducir a los jugones de mi alrededor.
En los últimos tiempos he estado involucrado en Frostgrave. Me parece un juego maravilloso, aunque también muy centrado en una filosofía muy específica.
Actualmente tengo en mi punto de mira Blood Eagle y Open Combat. Hace unas semanas me hice con este último; veamos qué pinta tiene.


¿Qué pinta tiene?
Open Combat es obra de Carl Brown, un veterano diseñador de Games Workshop, que ha contado con la ayuda de otro conocido de los de Nottingham en los playtestings: Gav Thorpe.
El manual lo distribuye su fabricante Second Thunder. Está disponible en pdf (15 libras) y físico (30 libras). Se extiende a lo largo de 102 páginas a color en doble columna, con fotografías de miniaturas en acción y alguna ilustración oldschool aceptable.
Las reglas en sí (incluyendo los listados de habilidades, terreno, etc.) ocupan 46 páginas. Este análisis tratará sobre ellas únicamente.

Filosofía
Tal como sugiere el título es un juego abierto. El autor nos explica que quería un sistema que ofreciese libertad para representar con muñequitos la escena que acabamos de ver en una película o leer en un libro. Leyendo el manual sí que me sugiere esa sensación.
La forma de lograrlo es dando al jugador una libertad total para crear los perfiles de sus miniaturas. El juego ofrece un sistema de puntos para que cada cual pueda hacerse el personaje o criatura que desee.
Así pues puede dotarse de ambientación histórica o más o menos fantástica. Todo ello pre-armas de fuego (no es un problema para mi, pero puede ser un punto a tener en cuenta para otras personas).

¿Qué necesitas para jugar?
Lo habitual en este tipo de juegos:
- Miniaturas
- Papel y lápiz para seguir los perfiles de tus miniaturas
- Dados de 6 caras y cinta métrica
- Escenografía (cuanto más abundante menos será un tiro al pato)
- Un terreno de juego de 60x60cm (un tablero de DBA)
De salida me gana el que no se necesiten contadores. El lápiz será necesario porque las heridas habrán de anotarse en la ficha (yo sugeriría colocar un dado sobre ella a modo de contador de vidas; mucho más práctico que estar borrando y escribiendo nuevas cifras).
Personalmente (y sin haberlo puesto a prueba) tal vez un tablero de 60x60 se me haga algo corto, pero el poder jugarlo en cualquier mesa también lo hace atractivo.

El turno de juego
El jugador con la iniciativa irá seleccionando cada una de sus miniaturas. Estas podrán realizar dos acciones. El turno termina cuando un jugador ha actuado con todas sus miniaturas o ha perdido la iniciativa. Cuando una miniatura falla al realizar una acción la iniciativa pasa al oponente.

Perfiles
Muy sencillos.
Velocidad. Lo que mueve la miniatura en pulgadas, pero también su destreza.
Ataque. Lo bueno que es repartiendo cuerpo a cuerpo o con armas de proyectiles.
Defensa. La capacidad de evitar ser herido, ya sea por su agilidad o por su armadura.
Fortaleza. Los puntos de vida.
Mente. Igual, pero psíquicos. Como en el HQ.

Batalla de Open Combat, por Mattias Darrow

Combate
La chicha del juego y donde es original (o no tanto realmente, como veremos más adelante).
El atacante compara su valor de ataque con el valor de defensa del rival. Si su valor de ataque es igual o menor lanzará 1D6, si es superior y hasta el doble que la defensa de su oponente tirará 2D6,  y si le supera por más del doble serán 3D6.

Esos dados se toman y, tras consultar los modificadores correspondientes, se chequean en una tabla:
1. Falla y pierde la iniciativa
2. Falla
3-4. Hace retroceder al oponente
5. Logra una herida menor
6. Logra una herida grave
Si una miniatura retrocede lo hará 1 pulgada hacia atrás. Una herida significará la pérdida de un punto de Fortaleza. Una herida grave supone sufrir un punto de daño a Fortaleza y ser empujado 1 pulgada.
Esto es igual tanto para combate cuerpo a cuerpo como para disparo.

Cuando una miniatura ve su Fortaleza reducida a 0 es eliminada como baja.
Cualquier miniatura que no esté en combate puede invertir una acción en descansar para recuperar un punto de Fortaleza o de Mente.

Crear tu banda
Aquí está la libertad de Open Combat.
Tienes 150 puntos (o los que acuerdes con tu oponente) para crear tu banda.
- Debes asignar valores al perfil de cada miniatura en un ratio 1:1. Es decir, Ataque 6 te costará 6 puntos.
- Puedes elegir equipo a razón de 1 punto por pieza. Es decir, tanto una lanza como un arco te costarán 1 punto cada una.
- Puedes elegir habilidades a razón de 1 punto cada una.
Tan fácil como parece.

Una vez hayas terminado tu banda deberás elegir a su líder. Este proporcionará a sus secuaces la posibilidad de repetir tres tiradas a lo largo de la partida.
Además deberás calcular el Punto de Ruptura. Esto se hace sumando los perfiles de Fortaleza y Mente de todos los componentes de tu banda y dividiéndolo entre dos. Cuando una banda alcanza el Punto de Ruptura abandona el campo de batalla y termina la partida.

Armas
Sin misterios. La armería y la descripción y las características de cada una. A 1 punto por pieza.

Destrezas y habilidades
Lo que os imagináis. Un listado (no muy extenso) del que se puede seleccionar la que se desee al coste de 1 punto cada una.

Open Combat ¿histórico? Vikings vs Skraelings, por Alan Hughes

Terreno
La habitual descripción de cada tipo de pieza de escenografía y cómo afectan al juego.

Reglas adicionales
Lo que vendrían a ser las reglas avanzadas. El autor sugiere introducirlas cuando se le tenga pillado el tranquillo al juego.
Esconderse, saltar, trepar, caídas y acciones combinadas (la posibilidad de activar un grupo de forma simultánea).
Cuando se realiza un acción combinada una de las miniaturas da una orden y el resto la siguen; Seguidme, Conmigo y Descarga de Proyectiles.

Escenarios
Para que no sea un mata-mata. Un total de 3 escenarios. Sí, ya podría haber alguno más. En cualquier caso no es difícil crearlos o adaptar los de cualquier otro juego (o situaciones de libros y películas).

Hojas de control
En la opción de la clásica lista de ejército o las fichas oldschool para cada miembro de la banda.

Tortazos en Open Combat, por Mattias Darrow

CONCLUSIONES
Open Combat se presenta como el juego más abierto que he conocido. El poder diseñar tu banda exactamente como deseas es algo que valoro muy positivamente en este tipo de juegos.
Esta libertad permite a los jugadores plasmar sus ideas de cómo deberían ser las cosas, evitando disentir de un perfil ya establecido. Es esta característica la que permite, a partir del mismo manual, crear una banda de sajones o de elfos (¡y poder enfrentarlos si se tercia!).

El combate no resultará completamente nuevo para los más veteranos (como apuntaba) ya que, como algunos habréis notado, tiene una evidente reminiscencia a Blood Bowl. De hecho el editor vende sets de dados con diseños similares a los del juego de fútbol medieval fantástico en el que los números son sustituidos por iconos, para no tener que consultar la tabla de resultados (no son para nada necesarios, pero son resultones, para qué negarlo).

Tras la lectura teórica, y habiendo consultado algún informe de batalla, el juego parece muy interesante. Open Combat reúne al mismo tiempo una flexibilidad total con unas mecánicas muy sencillas. Personalmente es algo que valoro mucho. Como menciona el autor el manual inmediatamente te inspira a imaginar escenarios o a recrear los del cine y las novelas. Personalmente los primeros que se me han ocurrido han sido las peripecias de un grupo de halflings perdidos entre túmulos y un grupo de viajeros enanos asaltados por orcos y trasgos.

En cualquier caso, como decía al principio, la simplicidad del juego choca con el precio del mismo. Son 46 páginas de reglas (102 reales) a 30 libras el físico y 15 el digital. Si costase la mitad lo recomendaría con entusiasmo (o 20 y 10 euros; creo que muchos preferirían pastas blandas por un menor precio). Considerando su precio lo dejo a la decisión de cada cual, según su economía y el interés que le hayan despertado estas líneas. Como producto tal vez algo caro, como juego muy interesante.