miércoles, diciembre 28, 2016

Repintando a Ahsoka Tano

Hoy traigo un post inusual en la temática general del blog.
Hace unos días me hice con este ejemplar de Ahsoka Tano de las Black Series de Hasbro. No soy coleccionista de "figuras de acción", pero Ahsoka es mi personaje favorito de Star Wars y de algún modo me estaba llamando.

A pesar de ser una serie de calidad, cuando la pude observar más detenidamente, vi que era mejorable, y casi si darme cuenta me encontré repintando su cara y algún detalle adicional.


En la fotografía que precede a estas líneas podéis ver el producto original en su caja. Como juguete está muy bien, pero dadas mis aficiones me di cuenta de que podía sacarle algo de punta.

El problema principal estaba en la cara, que me parecía muy básica. Comencé repintando los labios para practicar y ver cómo se comportaban los acrílicos sobre este material. Empecé pintándolos de un tono granate y seguí con un lavado morado para conseguir el color real de los labios de Ahsoka.

Envalentonado me metí con el problema principal, que estaba en los ojos. Me lancé a repintar el iris, desde azul oscuro a claro y turquesa. Una vez pintados los iris y las pupilas puse dos puntos blancos para simular el brillo de los ojos.
Lo siguiente fue la línea de las penstañas/rimmel, que estaban insinuadas en algunos puntos. Perfilé los ojos y terminé pintando el rabillo de las pestañas. Ahsoka usa una sombra oscura, así que la pinté también sobre sus párpados.


Sobre estas líneas podéis ver el resultado final del proceso de repintado.

Como ya estaba en faena seguí con las luces de su armadura. El botón superior del pectoral venía en rojo, y en la serie es naranja, así que lo cambié. Y ya que tengo el mismo tono de amarillo que el del resto de botones, me puse con ellos también. Cuando los terminé los sellé con gotitas de esmalte de uñas para resaltar el brillo.
Continué con la diadema/tiara. Todos los detalles metálicos venían en plata. y el realidad solo el rombo central es plateado, siendo el resto de un tono bronce. Ya metido en faena lo imprimé entero y dí un nuevo tono de marrón a la diadema y apliqué el color bronce correcto donde correspondía.

A partir de ahí seguí con su coraza, que tenía algunos puntos donde el reborde plateado estaba corrido. Seguí perfilando los rebordes metálicos y retoqué las placas que cuelgan de la cintura para resaltar sus diseños.
Le dediqué un poco de atención al cinturón, que estaba pintado de una forma muy básica y de un solo color.

Como toque final me di cuenta de que la falda era demasiado larga y no tenía la forma adecuada, así que perfilé el diseño a pincel y la recorté con la forma y el largo adecuados.

Podía haber seguido hasta repintarla completamente, pero pensé que se estropearía con el sobeteo al ser un juguete, y me quedé ahí después de aplicar barniz mate a la cara.
Como veis el resultado es bastante digno, y descubrí que este tipo de figuras dan más juego del que parece. De hecho, documentándome para este proyecto, descubrí que existe un mundillo de repintores de figuras de acción que alberga verdaderos artistas. Es curioso cómo estamos rodeados de mundillos afines de los cuales desconocemos incluso su propia existencia.

miércoles, diciembre 21, 2016

Reseña: Rogue One

Las rebeliones se basan en la esperanza... y tal vez Rogue One dé lugar a algo de esperanza tras el Episodio VII. La pregunta ahora es si el Episodio VII fue un bajón puntual (y estaremos seguros mientras mantengamos a un vendehumo lejos de la franquicia) o tendremos a los spin-offs como las películas con calidad en esta nueva andadura de la saga galáctica.

Y es que, sin ser una obra maestra, Rogue One ha demostrado ser una muy buena película del universo Star Wars; tal vez de la misma manera en que Conan de Milius era una muy buena película de la era Hyboria sin ser "realmente" Conan.
De esa manera Rogue One ha brillado en todo lo que el Episodio VII era humo y mediocridad, y ha tenido las agallas para llevar el guión hacia donde este pedía, en lugar de esconderse tras un lamentable remake difícilmente disimulable.

Tras una primera media hora con un ritmo bastante lento Rogue One remonta en un crescendo de acción trepidante hasta alcanzar un final épico. Algo más de dos horas permiten una presentación bastante razonable de los personajes de una forma bastante natural, sin arrojar unos contra otros argumentalmente.
En lo que al metraje se refiere tal vez el pero haya que ponerlo en Saw Gerrera. Un personaje fascinante que es auténtico fanservice (en el buen sentido) para todos los que somos amantes de Clone Wars pero que, siendo sinceros, toma posesión de un tramo de la película bastante prescindible... y termina saliendo de ella de un modo bastante torticero.

En el plano artístico me ha llamado mucho la atención la paleta de colores utilizada y lo integrador de los diseños. La iluminación y la elección de colores resulta muy fresca en el entorno Star Wars post-república, sin necesidad de recurrir a los simplones light-flares. Los diseños son absolutamente fieles a la trilogía original, pero se introducen algunos elementos de las precuelas con tanta discreción que muchos espectadores no se han percatado de ello.
Relativo al diseño artístico destaca la creación de nuevos mundos para la saga sin caer el "cuenta cómo" de un Jakku/Totooine. De hecho no habíamos tenido nuevos planetas, con un diseño tan interesante y personalidad propia desde las precuelas.

Algo que querría destacar es lo bien llevados que están los guiños en Rogue One. Sobre todo en contraposición a lo chapuceros que resultan en el Episodio VII. De hecho mencionaba en mi reseña del Episodio VII que un ejemplo de buen guiño habría sido meter un "tengo un mal presentimiento" y Rogue One lo tiene. Frases, secundarios, extras, detalles de ingeniería, que se van deslizando aquí y allá para delicia de los fans sin tener que recurrir a repetir una estructura, porque calcar todos sabemos.
Tal vez un buen ejemplo sea K2-SO que no es ningún "cuenta cómo" y que, pese a resultar carismático, no se abusa de él en ningún momento.
Créditos sean dados a los señores Gary Whitta, Chris Weitz y Gareth Edwards igual que el vendehumo reciba vergüenza y oprobio.

VCX-100 y corbeta Cabezamartillo justo sobre estas líneas
En lo personal no puedo dejar de agradecer a estos caballeros y a Filoni todos los huevos de pascua de Rebels que se esconden por Rogue One. Mi señora me preguntó cuanto había influido que supiese de la existencia de estos para ir a ver Rogue One; bueno, supongo que habría ido de todas formas, pero estos me hicieron acudir al cine con mayor entusiasmo y disfrutar aun más de la película.
Cada vez que el Espíritu aparecía en pantalla daba un salto de alegría y señalaba con emoción... hasta tal punto que diría que no disfruté las batallas espaciales como merecían, ya que convertí aquello en un "Donde está Wally" de nuestro VCX-100 favorito. Verlo en Yavin 4 en "imagen real" fue el primer subidón, tanto que se me escapó Chopper (!) y el llamado que hacen a "general Syndulla" (¿Hera o Cham?) por megafonía.
Además me pareció ver el logo del fénix diseñado por Sabine en el casco de uno de los pilotos rebeldes (¿y una referencia al sable negro mandaloriano?).
Todo ello sin mencionar la ESPECTACULAR actuación de una de las corbetas del Escuadrón Fénix en lo que para mi fue el momento más alucinante de la película (con el permiso de Vader).

Hay unas cuantas novedades que Rogue One ha deslizado con bastante acierto en el canon de Star Wars.
Principalmente destacaría la profundidad que se le da a la Rebelión. La trama de Saw Gerrera demuestra su utilidad para enseñarnos de una forma bastante realista cómo cualquier movimiento revolucionario tiene sus corrientes, perspectivas y moralidad, todo ello en una ambientación y unas escenas que parecen sacados de cualquier informativo de la actualidad.
De esta manera -y a través del trasfondo de Cassian Andor- nos da una perspectiva más gris del universo Star Wars y de la propia Rebelión, alejándonos sutilmente del maniqueísmo.
El guión también se permite profundizar de una forma tan respetuosa como interesante en la cuestión de la Fuerza, adentrándose más en su interpretación religiosa y haciendo partícipes de ella a los ciudadanos de la galaxia.
En este aspecto me han creado cierta curiosidad los personajes de Chirrut Îmwe y Baze Malbus. En un primer lugar me sugirieron que podrían ser un guardia y un miembro de las fuerzas de seguridad de un templo jedi, pero la cosa se intrincó aun más cuando se menciona que Îmwe es un guardia de los Whils. Todo sigue muy misterioso en este punto, pero se mantiene viva la llama de la especulación para los fans en el tema de los Whils.


De hecho la diversidad de los protagonistas me parece muy positiva y reseñable. Desde los rincones más oscuros de internet han llegado ofendidos gruñidos quejándose de que el grupo estuviese compuesto por un latino, un chino, un hongkonés y un británico de ascendencia pakistaní liderados por una mujer. No sé si alguien a quien esto le resulta criticable merece un mínimo de atención pero, personalmente, me parece loable reflejar la diversidad de nuestro propio mundo en una película ambientada en un universo aun más diverso. Y, del mismo modo, me entusiasma la idea de que sigan escribiéndose personajes femeninos fuertes, alejándose definitivamente del cliché de damisela en apuros, que puedan servir para que las nuevas generaciones no sean bombardeadas con ideas enfermizas de que el género deba determinar sus actitudes y expectativas.

Un notable alto y mi recomendación para Rogue One.
Queda el listón bastante elevado para el spin-off de Han Solo, la esperanza de que tengamos uno (o más) de Obi Wan, y la confianza en que después del Episodio VII la saga principal solo puede mejorar.

miércoles, diciembre 14, 2016

Escenografía de acuario

Estuve mirando en varios posts de Lead Adventure cómo muchos aficionados estaban usando decoraciones de acuario para hacer escenografía para Frostgrave. Les quedaba genial y salían unas mesas con un toque pulp muy interesante.
Como me vieron curioseando estos temas mi señora me regaló esta pieza por navidad.

No tiene más trabajo que unas capas de pincel seco directamente sobre el modelo y un ligero lavado.
Queda realmente resultón. Y en mi opinión mejor que escenografía comercial similar. Además de más barato y sin necesidad de montaje (¡ni imprimación!).
Principalmente la usaré para juegos de escaramuzas de cualquier género, porque queda bien sea cual sea la ambientación.


miércoles, diciembre 07, 2016

Lucrezia Belladonna

Después de haber terminado con los piqueros tuve un flash. ¡Medio escondida al fondo de una balda tenía a Lucrezia Belladonna!

La suya es una historia un poco triste. Creo recordar que llegó a mi como parte del trueque en el que cambié mi Capítulo Aurora por Mercenarios. La pinté, y diría que en algún momento de 5ª/6ª edición se me ocurrió repintarla para usarla como vampiresa Lahmia. Sí, blame on me.
Básicamente había pintado su montura con el clásico esquema "nightmare": yegua negra con crines y cola de llamas. Imagino que en los 90 aquello debía ser una idea maravillosa.
El caso es que, como dejé de usar vampiros, quedó relegada al fondo de la balda.

Mi restauración de mis viejos mercenarios me animó a rescatarla y retocarla, y este es el resultado.


Lo principal fue darle dignidad a la montura. Levanté el negro y convertí a la pesadilla en un palomino, que siempre quedan muy bien. Lo cierto es que la cabeza del caballo en metal es excelente.

El otro original a mejorar era la piel de Lucrezia. Por dos motivos:
1. En aquella época la piel no se me daba muy bien y me quedaba todo un tanto enfermizo. La repinté completamente y conseguí darle un aspecto de lozanía a la señorita.
2. El maquillaje. Tampoco se me daba bien el maquillaje y lo que conseguía era un efecto drag queen. aproveché para perfilar la boca y darle más sutileza a la sombra de ojos.

Después de eso solo quedó levantar un poco el blanco del corpiño e intercalar tramos blancos en las riendas para realzar lo tileano de este modelo.También arreglar algunos desconches que había sufrido en los bordes de la falda por su exilio al fondo de la estantería.


Aunque es una miniatura de la época en la que GW esculpía todas las mujeres con unos rasgos no muy femeninos es un modelo muy bonito y "de leyenda", que no podía permitirme mantener apartado de mi ejército mercenario. Además no quiero ni imaginarme lo que se puede pedir por ella en eBay.

Supongo que la utilizaré como la propia Lucrezia o, en su defecto, como un personaje montado con muchísimo carisma.
¡Avanti Tilea!

miércoles, noviembre 30, 2016

Open Combat: escaramuzas libres

Desde hace bastante tiempo estoy buscando mi juego de escaramuzas perfecto. Para serlo debe cumplir una serie de puntos:
1. Ser realmente de escaramuzas. Eso significa 3-10 miniaturas. No tantas como en Saga, por ejemplo.
2. Ser de temática abierta. Que no me limite a cierta ambientación.
3. Preferiblemente que no sea de un fabricante de miniaturas. Porque eso hace que las reglas estén dirigidas a vender sus minis.
4. Que sea sencillo. Porque si quiero jugar escaramuzas no quiero tener que estar consultando mil reglas.
5. Que no abuse de los marcadores. Porque distraen y deslucen.
6. Que de la sensación de ser un juego completo... y que no te venderán un número indeterminado de expansiones después.

Mi primer juego de escaramuzas de fantasía fue Mordheim. Marcó una época. Enfocado a una ambientación muy específica, pero magníficamente conseguido.
Años más tarde probé SBH y quedé profundamente decepcionado.
En su día eché un vistazo a Círculo de Sangre. Aunque a priori me pareció un trabajo impresionante, el nivel de complejidad lo alejaba de mis intereses.
 No mucho después descubrí Umbra Turris (reseña). A mi parecer muy interesante, pero no he logrado seducir a los jugones de mi alrededor.
En los últimos tiempos he estado involucrado en Frostgrave. Me parece un juego maravilloso, aunque también muy centrado en una filosofía muy específica.
Actualmente tengo en mi punto de mira Blood Eagle y Open Combat. Hace unas semanas me hice con este último; veamos qué pinta tiene.


¿Qué pinta tiene?
Open Combat es obra de Carl Brown, un veterano diseñador de Games Workshop, que ha contado con la ayuda de otro conocido de los de Nottingham en los playtestings: Gav Thorpe.
El manual lo distribuye su fabricante Second Thunder. Está disponible en pdf (15 libras) y físico (30 libras). Se extiende a lo largo de 102 páginas a color en doble columna, con fotografías de miniaturas en acción y alguna ilustración oldschool aceptable.
Las reglas en sí (incluyendo los listados de habilidades, terreno, etc.) ocupan 46 páginas. Este análisis tratará sobre ellas únicamente.

Filosofía
Tal como sugiere el título es un juego abierto. El autor nos explica que quería un sistema que ofreciese libertad para representar con muñequitos la escena que acabamos de ver en una película o leer en un libro. Leyendo el manual sí que me sugiere esa sensación.
La forma de lograrlo es dando al jugador una libertad total para crear los perfiles de sus miniaturas. El juego ofrece un sistema de puntos para que cada cual pueda hacerse el personaje o criatura que desee.
Así pues puede dotarse de ambientación histórica o más o menos fantástica. Todo ello pre-armas de fuego (no es un problema para mi, pero puede ser un punto a tener en cuenta para otras personas).

¿Qué necesitas para jugar?
Lo habitual en este tipo de juegos:
- Miniaturas
- Papel y lápiz para seguir los perfiles de tus miniaturas
- Dados de 6 caras y cinta métrica
- Escenografía (cuanto más abundante menos será un tiro al pato)
- Un terreno de juego de 60x60cm (un tablero de DBA)
De salida me gana el que no se necesiten contadores. El lápiz será necesario porque las heridas habrán de anotarse en la ficha (yo sugeriría colocar un dado sobre ella a modo de contador de vidas; mucho más práctico que estar borrando y escribiendo nuevas cifras).
Personalmente (y sin haberlo puesto a prueba) tal vez un tablero de 60x60 se me haga algo corto, pero el poder jugarlo en cualquier mesa también lo hace atractivo.

El turno de juego
El jugador con la iniciativa irá seleccionando cada una de sus miniaturas. Estas podrán realizar dos acciones. El turno termina cuando un jugador ha actuado con todas sus miniaturas o ha perdido la iniciativa. Cuando una miniatura falla al realizar una acción la iniciativa pasa al oponente.

Perfiles
Muy sencillos.
Velocidad. Lo que mueve la miniatura en pulgadas, pero también su destreza.
Ataque. Lo bueno que es repartiendo cuerpo a cuerpo o con armas de proyectiles.
Defensa. La capacidad de evitar ser herido, ya sea por su agilidad o por su armadura.
Fortaleza. Los puntos de vida.
Mente. Igual, pero psíquicos. Como en el HQ.

Batalla de Open Combat, por Mattias Darrow

Combate
La chicha del juego y donde es original (o no tanto realmente, como veremos más adelante).
El atacante compara su valor de ataque con el valor de defensa del rival. Si su valor de ataque es igual o menor lanzará 1D6, si es superior y hasta el doble que la defensa de su oponente tirará 2D6,  y si le supera por más del doble serán 3D6.

Esos dados se toman y, tras consultar los modificadores correspondientes, se chequean en una tabla:
1. Falla y pierde la iniciativa
2. Falla
3-4. Hace retroceder al oponente
5. Logra una herida menor
6. Logra una herida grave
Si una miniatura retrocede lo hará 1 pulgada hacia atrás. Una herida significará la pérdida de un punto de Fortaleza. Una herida grave supone sufrir un punto de daño a Fortaleza y ser empujado 1 pulgada.
Esto es igual tanto para combate cuerpo a cuerpo como para disparo.

Cuando una miniatura ve su Fortaleza reducida a 0 es eliminada como baja.
Cualquier miniatura que no esté en combate puede invertir una acción en descansar para recuperar un punto de Fortaleza o de Mente.

Crear tu banda
Aquí está la libertad de Open Combat.
Tienes 150 puntos (o los que acuerdes con tu oponente) para crear tu banda.
- Debes asignar valores al perfil de cada miniatura en un ratio 1:1. Es decir, Ataque 6 te costará 6 puntos.
- Puedes elegir equipo a razón de 1 punto por pieza. Es decir, tanto una lanza como un arco te costarán 1 punto cada una.
- Puedes elegir habilidades a razón de 1 punto cada una.
Tan fácil como parece.

Una vez hayas terminado tu banda deberás elegir a su líder. Este proporcionará a sus secuaces la posibilidad de repetir tres tiradas a lo largo de la partida.
Además deberás calcular el Punto de Ruptura. Esto se hace sumando los perfiles de Fortaleza y Mente de todos los componentes de tu banda y dividiéndolo entre dos. Cuando una banda alcanza el Punto de Ruptura abandona el campo de batalla y termina la partida.

Armas
Sin misterios. La armería y la descripción y las características de cada una. A 1 punto por pieza.

Destrezas y habilidades
Lo que os imagináis. Un listado (no muy extenso) del que se puede seleccionar la que se desee al coste de 1 punto cada una.

Open Combat ¿histórico? Vikings vs Skraelings, por Alan Hughes

Terreno
La habitual descripción de cada tipo de pieza de escenografía y cómo afectan al juego.

Reglas adicionales
Lo que vendrían a ser las reglas avanzadas. El autor sugiere introducirlas cuando se le tenga pillado el tranquillo al juego.
Esconderse, saltar, trepar, caídas y acciones combinadas (la posibilidad de activar un grupo de forma simultánea).
Cuando se realiza un acción combinada una de las miniaturas da una orden y el resto la siguen; Seguidme, Conmigo y Descarga de Proyectiles.

Escenarios
Para que no sea un mata-mata. Un total de 3 escenarios. Sí, ya podría haber alguno más. En cualquier caso no es difícil crearlos o adaptar los de cualquier otro juego (o situaciones de libros y películas).

Hojas de control
En la opción de la clásica lista de ejército o las fichas oldschool para cada miembro de la banda.

Tortazos en Open Combat, por Mattias Darrow

CONCLUSIONES
Open Combat se presenta como el juego más abierto que he conocido. El poder diseñar tu banda exactamente como deseas es algo que valoro muy positivamente en este tipo de juegos.
Esta libertad permite a los jugadores plasmar sus ideas de cómo deberían ser las cosas, evitando disentir de un perfil ya establecido. Es esta característica la que permite, a partir del mismo manual, crear una banda de sajones o de elfos (¡y poder enfrentarlos si se tercia!).

El combate no resultará completamente nuevo para los más veteranos (como apuntaba) ya que, como algunos habréis notado, tiene una evidente reminiscencia a Blood Bowl. De hecho el editor vende sets de dados con diseños similares a los del juego de fútbol medieval fantástico en el que los números son sustituidos por iconos, para no tener que consultar la tabla de resultados (no son para nada necesarios, pero son resultones, para qué negarlo).

Tras la lectura teórica, y habiendo consultado algún informe de batalla, el juego parece muy interesante. Open Combat reúne al mismo tiempo una flexibilidad total con unas mecánicas muy sencillas. Personalmente es algo que valoro mucho. Como menciona el autor el manual inmediatamente te inspira a imaginar escenarios o a recrear los del cine y las novelas. Personalmente los primeros que se me han ocurrido han sido las peripecias de un grupo de halflings perdidos entre túmulos y un grupo de viajeros enanos asaltados por orcos y trasgos.

En cualquier caso, como decía al principio, la simplicidad del juego choca con el precio del mismo. Son 46 páginas de reglas (102 reales) a 30 libras el físico y 15 el digital. Si costase la mitad lo recomendaría con entusiasmo (o 20 y 10 euros; creo que muchos preferirían pastas blandas por un menor precio). Considerando su precio lo dejo a la decisión de cada cual, según su economía y el interés que le hayan despertado estas líneas. Como producto tal vez algo caro, como juego muy interesante.

miércoles, noviembre 23, 2016

Escenografía navideña

Escribo rápido este post para que os llegue a tiempo si os sirve de idea.
Y es que con la navidad se inaugura la época de la escenografía a precios interesantes para el wargamer.

Por mi parte andaba buscando estatuas. Las empresas que hacen escenografía para wargames suelen tener algunas referencias, pero a unos precios a mi parecer excesivos. Andaba con esa idea encendida y cuando vi estas figuras saltaron todas las alarmas.


Cada una de ellas por 80 céntimos. Pensaba comprar solo una pero por ese precio, ¿por qué no las dos?
Detrás se entrevé una miniatura que he repintado. Apuesto a que los más veteranos ya la habrán adivinado. En unos días os la mostraré por aquí ;)

Les puse unas bases para integrarlas un poco sobre la mesa y darles un poco de estabilidad extra. No requirieron mucho más montaje más allá de retirar alguna rebaba demasiado evidente.


El pintado no requirió ninguna complicación, y en un rato estaban terminadas.
Base marrón y pincel seco: la divertida técnica de pintura de antaño.
Una vez terminado el pincel seco apliqué unas zonas de musgo/moho al estilo Pauix y listo.
Al finalizar todo el conjunto le di un lavado marrón para añadir más efecto intemperie.

Les he puesto un par de miniaturas a su lado para que os hagáis una idea de cómo quedan con nuestra escala habitual.
Personalmente me sugieren dos poderosos magos de tiempos pretéritos... ¡quedarían genial en una mesa de Frostgrave!
Pero tampoco desentonaría en una de Mordheim. La decisión de darles ese efecto "comido por la naturaleza" también tenía la intención de hacerlas utilizables en una mesa genérica para wargame.

Por 1,60€ estoy más que contento. Ahí os lanzo la idea por si os interesa ;)

miércoles, noviembre 16, 2016

Circo Máximo: La Ira de Trajano

Circo Máximo es la continuación de Los Asesinos del Emperador que ya reseñé hace unos años. Y puedo decir que es algo que me fastidia bastante... porque cuando me hice con Los Asesinos del Emperador nada hacía indicar que sería una trilogía y, de pronto, ¡bang!
No tengo nada en contra de las trilogías o de las sagas, pero sí encuentro bastante tramposa (por no usar términos más gruesos) esa maniobra editorial de no indicarlo en el primer volumen. Que sí, que desde un plano editorial me podrán argumentar que es para valorar el potencial comercial para decidir si se le sigue dando bola o no, pero a mi me huele a "la primera es gratis" (todo lo gratis que pueden ser los absurdamente sobrepreciados libros en España, claro).
Sea como sea esperé a que el tercer volumen estuviese en la calle antes de ponerme a leer el segundo (lo cual estoy haciendo mientras escribo estas líneas).

Circo Máximo nos hace acompañar a Trajano durante las guerras de la Dacia, conocidas por la famosa columna que lleva su nombre. Una guerra brutal, bien documentada, con romanos "en armadura", sármatas, limpiezas étnicas... tiene todos los ingredientes para ser una novela bélica maravillosa, pero Posterguillo vuelve a convertir la novela en una narración coral con tramas que, francamente, ni nos van ni nos vienen.

Releyendo la reseña que hice de Los Asesinos del Emperador no puedo menos que señalar que las características y defectos que aprecié en ella se subliman en Circo Máximo. Sé que muchos me apuntáis que os gustan las reseñas en las que entro a cuchillo, así que no contendré.

El estilo
En la reseña de Los Asesinos del Emperador dije "La Wikipedia nos dice que Santiago Posteguillo estudió literatura creativa en la universidad de Denison... y se nota.". Y aquí también se nota.
Quien haya hecho un cursillo de escritura, o cualquier lector asiduo, podrá notar claramente los andamiajes narrativos. No es que en sí sea algo intrínsecamente malo, pero transmite una sensación de "ladrillos a la vista", dando forma a un edificio bien diseñado pero sin amueblar. Digamos que es la diferencia entre "casa" y "hogar"; a esta serie le falta alma.

Coralidad
Aquí es donde más descontento estoy. Este libro tiene ¡1200 páginas! Si consideramos que es una trilogía estamos hablando de más de 3000 páginas. Páginas... y paja.
Uno no puede evitar la sensación de que el "efecto Canción de Hielo y Fuego" ha calado en muchos autores que sienten la necesidad de plantear un narración lineal desde diferentes puntos de vista más o menos tangenciales.
A veces sale bien... y a veces sale mal. Como en Circo Máximo.
Como decía las guerras dacias tienen muchísima chicha por sí solas; se puede sacar una novela genial de ellas. Pero en lugar de eso Posterguillo nos abruma con los hechos deportivos del circo máximo, la carrera profesional de un gladiador, conspiraciones cortesanas, juicios, amoríos trágicos, una trama familiar sármata, cristianos...
El punto más exagerado es el de los cristianos, cuya trama no aporta absolutamente nada a la novela, y que se nota que están ahí puestos porque en algo desembocarán (o lo mismo no) en el tercer volumen de la trilogía; ahora que supongo que ya se puede decir.

Personajes
Del primer volumen decía "los personajes de Javier Negrete se sienten vivos, los de Gore Vidal instrospectivos o Gillian Bradshaw nos los hace sentir entrañables, mientras que a los de Posteguillo les falta algo.". Y me reafirmo.
Si las técnicas narrativas son evidentes pero efectivas, en la creación y desarrollo de los personajes Posteguillo tiene una profunda carencia. Tienen potencial, pero se sienten fríos, sin carisma, ajenos a que el lector pueda conectar con ellos.
Desde aquí me declaro fan de los personajes de Guillian Bradshaw. Me parece una maestra excepcional en ese aspecto y recomendaría a cualquier lector o autor que se sumergiera en sus narraciones para intentar descifrar cómo consigue hacer unos personajes tan maravillosos que conectan con el lector en un par de frases.

Los antagonistas
Con los antagonistas tenemos lo peor de los personajes y un poco más.
Creo que es una de las pifias fundamentales de la novela. Los villanos son de un caricaturesco que roza lo ridículo. Se diría que uno está esperando que en cualquier momento se pongan a retorcerse las puntas de los bigotes y a acariciar un gato.
Estereotipados, ridículos, como salidos de un folletín.

Rumanía
La labor de documentación es importante, y hay que destacarla y apreciarla. Pero, claro, de las fortalezas de la Dacia no conocemos el nombre en geto-dacio. Sí conocemos la capital, Sarmizegetusa, que sí es el nombre dacio, pero luego nos habla de fortalezas como Costești-Cetățuie, Costești-Blidaru, Piatra Roşie, Bănița y Căpâlna que suenan decididamente a rumano y le sacan a uno completamente de la narración.
Vamos, que no hace falta saber rumano para concluir que Piatra Roşie signfica "Piedra Roja" en una lengua romance, y que ningún pueblo de habla illiriotracia llamaría así a una de sus fortalezas.

Para rematar mete un supuesto grito de guerra dacio (que traducido parece significar algo así como "¡destruid, destruid!") que los fieles de Decébalo sueltan así por que sí. Eso y alguna palabra más que el autor cita que se ha podido rescatar de su idioma.
Si, la voluntad es buena pero, ¿imagináis que en una película un personaje inglés dijese "qué pastelitos más maravillosos, son muy tasty"? ¿A que queda raro y mal? Pues eso.


En suma no es una novela mala en términos absolutos, pero sí resulta fría y artificiosa. Artificiosa tanto en su arquitectura narrativa como en el amontonamiento de paja para extender esta historia en más de 3000 páginas. Impacta, sobre todo, porque el autor se mostró muy efectivo en la trilogía de las Guerras Púnicas, pero aquí se desinfla por completo.
Ahora mismo estoy con las primeras páginas del último tomo de la trilogía, pero absolutamente desmotivado, planteándome si me la terminaré solo por los argumentos del exotismo (sí, va de la famosa legión perdida llevándola hasta China) y por puro sentimiento de completismo.
EDITO: Comencé a leer los primeros capítulos de la entrega final de la trilogía. Me pareció TAN mala que no tuve ánimo para seguir perdiendo el tiempo con algo así.

¿La recomendaría? Ni para quien quiera introducirse en el mundo de la novela histórica, ni para el lector veterano de este género, que sin duda la encontrará muy decepcionante.
Una lástima

sábado, noviembre 12, 2016

Piqueros tileanos actualizados

Un post rápido a modo de actualización.
Como leísteis en entregas anteriores Lady Vengeance tuvo la gentileza de enviarme 6 piqueros (Compañía Alcatani) en un sorprendente ejercicio de altruismo.
No pude menos que honrar su regalo tratando a sus hombres con todos los honores, y en un par de días los tuve terminados (excepto un portaestandarte de sobra, que fue enviado a La Caja de las Maquinaciones Futuras).


Con este obsequio y el filler de Bairrin los tileanos han resultando ser una unidad de 30 piqueros; mis mercenarios para Warhammer Reforged tienen aun mejor pinta. ¡Muchas gracias a ambos!

miércoles, noviembre 09, 2016

Piqueros estalianos

Tras los tileanos llega la segunda unidad de piqueros para mi ejército mercenario de Warhammer Reforged: estalianos.

Supongo que de esta unidad solo tengo la caja del regimiento de la Legión Perdida. Lo que hice en su día fue hacer unas pequeñas transformaciones en lanceros imperiales para añadir nuevos miembros. No queda mal y, desde luego, es mucho más barato.


Con la ayuda del unit filler queda como una interesante unidad de 25 piqueros.
Por pura casualidad conservaba una miniatura de Aníbal de la marca Xyston, y ya que con los tileanos hice la estatua con una mini de Alejandro Magno, pensé que ambas unidades quedarían muy conjuntadas con un tema común.


Como en el caso de los tileanos la unidad está tal cual la pinté en los últimos 90, con la excepción de las astas de las picas -que han pasado de negro a un marrón claro-, y un lavado marrón para realzar las sombras.

Con estas dos unidades de piqueros, y aprovechando que finalmente me hice con una unidad de alabarderos que podrán ser la escolta de mi pagador, ya tengo el núcleo central de mi ejército de mercenarios para Warhammer Reforged. El resto de puntos a completar con otras unidades más exóticas con las que me hice en su día y que ahora por fin podré reutilizar.

miércoles, noviembre 02, 2016

Reseña: SPQR, de Mary Beard

Suelo leer ensayos de vez en cuando. Me gustan. El problema es que leo por las noches y según qué temas se pueden hacer duros a esas horas. Supongo que son factores que en parte podrían afectar a mi juicio sobre este libro, pero mi idea es ser lo más ecuánime posible.

SPQR es un ensayo de la popular historiadora británica Mary Beard. Como se puede deducir por el título trata sobre romanos. Más concretamente los primeros 1.000 años de la historia de Roma desde su fundación hasta el último de los emperadores civiles con la crisis del siglo III.
Personalmente el libro me atrajo por curiosidad por la fama de la autora, sin saber muy bien a qué iba a enfrentarme o si iba a sufrir la experiencia "esto ya me lo sé".

Bueno, obviamente, para alguien medianamente conocedor de la historia de Roma, las líneas generales de esta obra pueden ser de sobra conocidas. Aunque, por suerte o por desgracia, la autora lo afronta por lineas tangenciales.
Me resultó muy interesante las primeras páginas, sobre lo que las excavaciones y los últimos estudios han sacado a la luz sobre el origen de Roma, desde los restos prehistóricos a la "etapa etrusca" con sus reyes e historias míticas.
Una vez entra en la "República conocida" Beard presta una atención intensa a sucesos como la conspiración de Catilina durante páginas y páginas.

Creo que ese es el problema principal de este libro. En su búsqueda de diferenciarse de otros ensayos se centra durante un generosísimo número de páginas en este tipo de acontecimientos, mientras que pasa muy apresuradamente sobre los Graco o sobre la Guerra Social (de la que realmente esperaba poder leer y conocer más).
A eso hay que sumarle que, aunque realmente está bien escrito y el lenguaje utilizado es cercano y accesible (en un tono muy personal, alejado de pomposidad académica), se intuye una tendencia a la divagación, o a el empantanarse en ciertos temas por inclinación de la autora (supongo). A la larga el libro se hace duro de leer, resultando frustrante cuando se llega a un tema que al lector pueda resultarle interesante y resulta que se ventila rápidamente (bueno, menos que al lector le interese Catilina).

Por otro lado el tono me ha resultado en cierto modo incoherente. Beard procura mantenerse a mitad del camino entre la ortodoxia y el revisionismo, y evitar las comparaciones con la época actual... pero va dando bandazos de uno y otro lado a pesar de su declaración de "principios de enfoque". Todo ello para acabar con un apunte desconcertante sobre que no es necesario conocer la historia de Roma para concluir que a Occidente no le conviene dar con un palo al avispero de Levante.

Por supuesto todo con reseñas constantes a la provincia de Britania. Si me seguís ya sabéis que me interesa muchísimo el periodo romano y post-romano en Britania, pero me parece que en una obra de estas características el britanocentrismo está de más, por más que el público principal pudiera ser británico.

En resumen podría decirse que con este libro he tenido la sensación de estar haciendo un recorrido por las tramas secundarias de la historia romana. Tramas secundarias que no es que hayan sido injustamente alejadas de los focos, si no es que, simplemente, son insulsas o aburridas (o que resultan serlo si dan vueltas y más vueltas divagando sobre ellas).
No podría recomendar este libro para alguien que quiera aprender sobre Roma, y para el conocedor que quiera profundizar... bueno, supongo que habrá libros específicos sobre aspectos específicos que de sobra sabrá que podrían interesarle más (a mi mismo me interesaría Religions of Rome, de la misma autora, como nota de que realmente no es algo personal).

De esos libros que supone un esfuerzo terminarlos. Hay ensayos mejores.

miércoles, octubre 26, 2016

Piqueros tileanos

Como alguna vez he comentado caí en 40k un poco por obligación; por contentar a los amigos que les gustaba y me hacían campaña, y para no "desaprovechar" la mitad de la revista. Nunca me gustó demasiado y, cuando allá por 1998 aparecieron los Mercenarios para Fantasy (¡un ejército de condotieros!), me arrepentí de haber invertido capital en el futuro gótico. Pero, de una forma bastante carambolesca, un amigo de un amigo se había metido a saco con los mercenarios para terminar descubriendo que le tentaba más 40k.
Aquello terminó en un trueque en el que yo me despedí de mis marines del capítulo Aurora y me hice con un un buen montón de mercenarios. Y, si no recuerdo mal, con el paso del tiempo fui consiguiendo más mercenarios con nuevos trueques, así que este ejército tiene una historia curiosa para mi. Pero dejémonos de anécdotas y vayamos al turrón.

Desde hace años tenía pensado ampliar el tamaño de mis unidades de piqueros de 20 a 25 miniaturas usando fillers. Hará como dos años hice las bases de movimiento en un arranque de entusiasmo... y terminaron esperando en lo alto del armario.
La motivación final ha llegado con el anuncio de que los Mercenarios tendrán su libro de ejército en Warhammer Reforged.

La primera unidad de piqueros con la que me propuse trabajar está formada por una mezcla de Guardia Republicana y Compañía Alcatani. No es que su trasfondo sea malo, pero me seduce más la idea de ir creándole uno yo mismo, así que les hice un nuevo estandarte y se convertirán en "piqueros tileanos" genéricos mientras les construyo su correspondiente nombre, lema y trasfondo del capitán.


El unit filler está hecho con un tapón y una miniatura de Alejandro Magno de la compañía Xyston, generosamente donada por Bairrin (¡gracias!).  Representa la estatua de un héroe de antaño admirado por toda Tilea.


Las miniaturas en sí están tal cual las pinté en los últimos 90. Solamente he retocado un par de cosas.
En primer lugar he repintado las astas de las picas; en aquel tiempo las pinté simplemente de negro y, la verdad, cada vez me gustaba menos.
Después un sencillo lavado mejoró mucho el conjunto.

Los tileanos formarán la primera de mis unidades de piqueros. El próximo día los estalianos.

miércoles, octubre 19, 2016

Podcasts: unas recomendaciones

Hace unos años conocí el tema del podcasting y cada vez he ido aficionándome más. Básicamente, gracias a internet, ahora tenemos la oportunidad de disfrutar de programas de radio de temas específicos que nos gusten... y sin anuncios. Al estar hechos por aficionados uno podría pensar que les falta calidad técnica, pero no siempre es así. Además cuentan con el inconmensurable factor de la pasión y, la mayoría de las veces, un extenso conocimiento de los temas que tratan.

A veces los escucho pintando o de fondo con algún videojuego de estrategia tranquilo. Y, casi siempre, por la calle con el móvil. Desde luego hacen los trayectos mucho más cortos y amenos. La parte negativa es que escucho mucha menos música, pero supongo que no se puede tener todo.
Como decía escucho bastantes y de temas diversos y quería aprovechar este post para recomendaros algunos. No necesariamente los mejores del mundo, pero sí los que, por una u otra razón, son los que más me gustan.
Os dejo el enlace a su respectiva página en Ivoox en cada título, para que podáis escucharlos por vosotros mismos.


5. Noviembre Nocturno
Radio-ficción, relatos y verdades incómodas. Así se describe a sí mismo este podcast.
Imaginad a Javier Gurruchaga con su mejor voz glam narrando historias de misterio y miedo. Básicamente eso es Noviembre Nocturno. Aparentemente fácil, pero un solo locutor ante el micrófono declamando con gran calidad textos muy bien escritos es algo que no está al alcance de cualquiera.
Si os gusta Lovecraft, Maupassant y otros maestros del terror os fascinará.
Absolutamente impresionante e imprescindible su narración del Ainulindalë.

4. La Biblioteca Perdida
Un podcast sobre Historia que pone el foco en el factor humano. Conocí a dos de los conductores del programa hace años y son unos tipos la mar de majos, y eso se nota en el podcast.
En su canal podéis encontrar programas de duración diversa, desde la media hora a más de dos horas según el tema. Todo ello con un tono fresco y desenfadado.
Atención a la sección de la reportera en el tiempo; descacharrante.

3. El Abrazo del Oso
Otro podcast de Historia. Llegué a este podcast y a La Biblioteca Perdida buscando podcasts de Historia que no tuviesen un -digamos- sabor a rancio en el plano ideológico/político; os puedo asegurar que fue un alivio encontrarse con estas dos joyas de programas.
Multitud de temas interesantes, también con un enfoque desenfadado.
A destacar las intervenciones de Yolanda Barreno; qué envidia haber tenido una profesora así.

2. La Fosa del Rancor
El programa para los real fans de Star Wars. Y es que es un programa que, como suele decirse, está hecho por y para fans.
Sin ningún filtro en cuanto a la duración del programa: si el tema se trata en dos horas genial... pero si hay que dedicarle ocho horas se hace y punto.
Chanzas, imitaciones, muchas risas y una encomiable edición de audio (¡con efectos de sonido!)
Quizás no tenga un concepto sobre el universo expandido tan bueno como ellos, pero terminaron de ganarse todo mi respeto al mostrar muy a las claras su opinión sobre el remake del episodio IV el episodio VII.
Cuidado: solo para fans de Star Wars.


1. Vuelo 180
Mi podcast favorito. Espero cada nueva entrega como agua de Mayo.
Posiblemente sea el podcast menos estructurado de cuantos he escuchado, pero en su espontaneidad y su vía libre para divagaciones sin control estriba su grandeza.
Absolutamente tronchante; me ha hecho pasar ratos muy complicados intentando aguantarme la risa cuando voy escuchándolo por la calle.
Básicamente en cada programa uno de los "contertulios" presenta un breve guión sobre el tema que tratan, sueltan los datos y desbarran sobre ellos. ¿Y qué temas? lo mismo Historia, que televisión, libros, música, juegos... Y a eso añádele comentarios cargados de chanzas que lo mismo te hacen un guiño a D&D que a la prensa rosa.
Y aunque con esta descripción parezca increíble, es un programa con el que aprendes tanto como te ríes (aunque sean anécdotas picantes). En este sentido no puedo dejar de recomendar la serie sobre los presidentes de los EE.UU. Aunque mis programas favoritos siguen siendo los dedicados a los monarcas españoles.
Sí es conveniente indicar que tal vez no sea un programa del que pueda disfrutar eso que llaman "el gran público", ya que para entenderlo y pillar las ingentes referencias y chascarrillos hace falta tener un bagaje cultural ¡y sub-cultural! bastante extenso.
Cuidado: por mucho que se intente a veces resulta imposible contener la risa; riesgo de atraer miradas extrañadas si lo vas oyendo por la vía pública.

miércoles, octubre 12, 2016

Reseña: tapete "Hierba" DeepCut para wargames

Si el otro día os traía en tapete urbano de DeepCut, en esta ocasión quiero mostraros la categoría reina: un tapete para batalla campal.


Así es como va el tapete en su bolsa original. Puede que no sea una de las preocupaciones principales, pero personalmente me parece muy interesante que un tapete de estas dimensiones quepa en un bolsa de este tamaño (la cartulina con la descripción no será mucho más que un dina3).
Esto es válido para el modelo en tela; con los materiales PVC y "alfombrilla de ratón" el producto se presenta enrollado en forma de tubo.



Cuando lo desplegamos sobre la mesa se ve tal que así. Mi mesa de juego no llega a los 180 cm de largo pero eso no supone gran problema.
El impacto visual del tapete es muy satisfactorio; mucho más realista y vívido que el clásico de Citadel que utilizamos habitualmente.


Si hacemos un poco de zoom podemos apreciar los detalles más grandes que su tamaño real, tal como veis en las dos fotos anteriores.
Está realizado con una técnica "transfer", lo que permite una impresión en alta calidad y detalle sobre tejido, que además (y lo más importante) evita que pueda dañarse por el uso. Adicionalmente es lavable, por lo podremos solucionar sustos con los aperitivos y refrescos durante las partidas. También se puede planchar, si queremos eliminar las arrugas de las dobleces.
En la esquina presenta el logo de la compañía de una forma muy sutil, de modo que no molesta visualmente ni estropea el conjunto.
Las texturas realistas dejan a años luz nuestros viejos tapetes.


Para poder apreciar cómo quedan las miniaturas sobre el tapete recurrí a mi jefe vikingo de Saga. Diría que los diseños naturales de DeepCut quedan bien con cualquier escala y los modelos se integran de una forma muy natural con el tapete.


Este es un rápido ejemplo de configuración de mesa. Quería exponer cómo quedan sobre el tapete distintos elementos de escenografía; una colina, un edificio, un estanque, rocas con peanas escénicas o un par de bosques sobre unas plantillas que os mostraré más adelante.
El aspecto realista, lejos de la monotonía de los tapetes clásicos sube de nivel cualquier mesa de juego.


En este zoom podéis ver un poco más de cerca la integración de la escenografía y el aspecto vívido del conjunto.

Personalmente estoy encantado. No es que me disgustase el tapete Citadel que he venido usando hasta ahora; es más, lo considero una de las mejores compras a GW (aunque ignoro si aún sigue a la venta), pero este tipo de tapetes es jugar a otro nivel.
No es engorroso, se despliega y se guarda con facilidad ocupando muy poco espacio y hace que cualquier partida gane enteros. Sí hay que mencionar que los colores en el modelo de tela no son tan intensos como en el de alfombrilla de ratón, pero no tienen el efecto brillo de la presentación en pvc.
Desde luego no es el producto más barato en un hobby que sabemos caro, pero es algo que solo tendrás que comprar una vez y que virtualmente podrás usar para cualquier juego.


Los chicos de DeepCut tuvieron a bien incluir en mi envío una muestra de sus elementos de escenografía "planos". En concreto tres secciones de su set de tiles "cobblestone road". En su catálogo hay un par de sets de caminos y ríos. Una forma sencilla y barata para nuestros estándares de contar con estos elementos de escenografía en nuestra colección.
Se presentan como "alfombrilla de ratón", lo que nos asegurará que no se moverán de la mesa durante la partida. Cada set tiene 12 piezas de rectas, intersecciones (en el set de caminos) y curvas.
Las tiles de escenografía muestran casas, colinas, bosques o pantanos. No son los elementos más espectaculares del mercado, pero pueden resultar apropiados para wargames a pequeña escala donde es interesante que estas piezas sean precisamente así, como en DBA, por ejemplo. En cualquier caso, a poco más de euro y medio cada elemento, no están nada mal.


Durante el proceso del pedido los chicos de DeepCut me comentaron que les parecía una buena idea que se recortasen estas tiles. Así se podían integrar caminos y ríos en cualquier tipo de mesa o crear "zonas de escenografía". Para que trastease con esa idea me enviaron una lámina de alfombrilla de ratón y me animé a ponerla en práctica. Precisamente necesitaba algo así para colocar los bosques sobre la mesa, de un modo que definiese claramente la superficie durante las batallas en vez de colocar los árboles tal cual sobre la mesa. Después de unas consultas en nuestro grupo de Whatsapp sobre las medidas hice piezas en varios tamaños para tener contentos a todos. Incluso a los elfos silvanos de Bairrin.
Me sorprendió lo increíblemente fácil que se corta este material con unas buenas tijeras. Como si fuese papel. Con estas piezas cortadas no hay más que colocar los árboles encima, pudiendo retirarlos si una unidad se adentra en el bosque.

Después de mi experiencia con DeepCut no puedo dejar brindar por la calidad de sus productos y su exquisita atención. Acostumbrados a pagar precios de lujo en este hobby se agradece mucho cuando los productos realmente son de alta calidad... y no menos una atención y una comunicación a la que no se le puede poner ninguna tacha. A resaltar también la rapidez del envío (como comentaba el otro día estaba en casa en menos de una semana) y el embalaje que no podría describir más que como "industrial"; un paquete de apariencia indestructible.
Si habéis valorado la idea de invertir en que vuestra mesa de juego resalte aquí tenéis mi recomendación.

miércoles, octubre 05, 2016

Escenografía: afloramientos rocosos II

Como pudisteis ver el otro día la mayor parte del proyecto estaba finiquitado. Haciendo cuentas no creo que tardase mucho más de 6-8 horas repartidas a lo largo de tres días, para esperar a que los diferentes materiales fuesen secando entre paso y paso. Es un elemento sencillo, barato y rápido de hacer, y que queda muy bien sobre una mesa de juego.


Con el grueso de las rocas ya terminado solo me faltaba introducir los elementos naturales. Básicamente algún arbusto en huecos grandes entre las piedras, hierbas altas (turf), el tradicional césped electroestático y unas cuantas hojas secas (que le dan más detalle al conjunto y hacen que encajen mejor con el resto de escenografía de mi colección).
Sobre estas líneas podéis ver las nueve piezas terminadas.


La montaraz elfa explora este misterioso paisaje y nos ofrece una vista en detalle de las piezas a ras de suelo (o a vista de miniatura).
Como veis queda estupendamente con nuestra escala habitual de 25/32mm (podéis ver la miniatura en detalle brillante aquí), pero también iría muy bien junto a miniaturas de escalas menores.
Obviamente el conjunto es más aprovechable en juegos de escaramuzas, ya que da muchos escondites y rincones con cobertura para las miniaturas, pero también pueden agruparse todas las piezas para formar una zona de terreno difícil en wargames de batallas más grandes.


La propia forma de las cortezas me sugirió recurrir a poliestireno para crear un par no de colinas, si no de piezas más grandes y elevadas.
Sobre estas líneas tenéis la más grande con un zoom a la roca. En la primera foto podéis verla en el conjunto, mientras que en la segunda tenéis una vista en detalle donde se aprecia el musgo y la acumulación de agua.
Posando para la foto los Frodo y Sam originales de Citadel del año de la picor.

En este proyecto quiero dar las gracias a Hetairoi, por ser una fuente inagotable de ideas, y a Pauix, por ser una inspiración en lo que a escenografía se refiere y por la técnica del musgo.
Y del mismo modo os lanzo la idea por si queréis hacer vuestras propias versiones para vuestras mesas. Ya os digo que es muy sencillo y que ninguna pieza de escenografía comercial tendrá nunca la personalidad y la originalidad que aquellas que podáis crear vosotros... ¡y además sale barato!

miércoles, septiembre 28, 2016

Reseña: tapete urbano DeepCut

Desde hace un tiempo he ido viendo más y más tapetes interesantes por internet, un paso más allá de la socorrida manta verde o el tapete clásico de Citadel. En concreto me había fijado en la compañía lituana DeepCut Studio y sus tapetes con multitud de modelos en distintos tamaños y materiales.

El modelo que más me gustaba es el Cobblestone Streets, que pensé que sería adecuado para nuestras partidas de Frostgrave. Por mucho que Frostgrave me guste me aburre tener que encuadrarlo obligatoriamente en un escenario nevado, y cuando hago uso de mi colección de edificios sobre el tapete Citadel o el recuadro de moqueta (!) parece como si las casas surgieran en medio del pasto; no es algo que quede mal si colocas dos o tres casas sueltas en una batalla de Warhammer Reforged, pero si vas a usar todo un pueblo queda raro. Con este tapete el conjunto mejora enormemente en lo visual.


Sobre estas líneas el tapete tal cual. Opté por el material "alfombrilla de ratón", que lo define perfectamente: una capa de tejido impreso sobre unos 2mm de goma. El aspecto es solido y agradable, destacando sobre todo la vivacidad de los colores y la resolución de los detalles.
La goma de la parte inferior asegura el tapete a la mesa y produce una satisfactoria sensación al dejar rodar los dados por encima.


Una vez colocados los edificios la mesa parece cobrar vida. Aun respetando el empedrado las configuraciones son muy numerosas según la disposición de los edificios.


Las calles y la plaza central proporcionan amplias líneas de tiro, que pueden romperse colocando obstáculos temporales o permanentes.
En el ejemplo podéis ver un par de barricadas cortando calles y unas ruinas de la antigüedad en el centro de la plaza (las mostraré con más detalle en posts posteriores), además del precioso estanque de carpas koi de Valquiria.
Más tarde me di cuenta de que podía colocar mis puestos de mercado en la plaza haciendo que la zona central de la mesa sea la más abarrotada por escenografía, pero mi idea principal es la de hacer una gran estatua de un héroe de tiempos pretéritos.


En la fotografía superior podéis apreciar de cerca la definición del detalle del tapete y el modo en el que los edificios se integran sobre él.


Para darle una escena de acción y poder verlo "en juego" recurrí a las miniaturas que tenía más cerca para recrear una escena steampunk en la que un grupo de valientes se enfrenta a un cachivache a vapor.
Aunque mi idea principal es usarlo para fantasía el ejemplo sirve para ilustrar que este diseño vale igualmente para ambientaciones pulp o históricas, desde antigua y medieval hasta escenarios urbanos en pueblecitos franceses en wargames de la Segunda Guerra Mundial.

He quedado muy contento con el tapete. Tanto como con el servicio. Y es que, considerando que llega desde Lituania, el envío ha tardado mucho menos que otros llegados desde el Reino Unido: en menos de una semana lo tenía en casa.
Vale la pena mencionar también que DeepCut ofrece un servicio de personalización de tapetes. Si quieres que una carretera no esté ahí, o unas cuadrículas o hexágonos superpuestos se les puede solicitar para que lo realicen a tu gusto.
Los precios varían en función de las medidas y el material. Las primeras van de los 3x3 pies (90cm), para X-Wing, Frostgrave y otros juegos de escaramuzas sobre tablero "pequeño", hasta 4x6 pies (las "medidas batalla de Warhammer"). En cuanto a los materiales se puede elegir PVC (tipo vinilo satinado), tejido, o "alfombrilla de ratón".
Podéis visitar su tienda online para ir probando las distintas configuraciones de medidas, materiales y precios.

Como me hice con uno de tela el próximo día os lo analizo también ;)