miércoles, noviembre 16, 2016

Circo Máximo: La Ira de Trajano

Circo Máximo es la continuación de Los Asesinos del Emperador que ya reseñé hace unos años. Y puedo decir que es algo que me fastidia bastante... porque cuando me hice con Los Asesinos del Emperador nada hacía indicar que sería una trilogía y, de pronto, ¡bang!
No tengo nada en contra de las trilogías o de las sagas, pero sí encuentro bastante tramposa (por no usar términos más gruesos) esa maniobra editorial de no indicarlo en el primer volumen. Que sí, que desde un plano editorial me podrán argumentar que es para valorar el potencial comercial para decidir si se le sigue dando bola o no, pero a mi me huele a "la primera es gratis" (todo lo gratis que pueden ser los absurdamente sobrepreciados libros en España, claro).
Sea como sea esperé a que el tercer volumen estuviese en la calle antes de ponerme a leer el segundo (lo cual estoy haciendo mientras escribo estas líneas).

Circo Máximo nos hace acompañar a Trajano durante las guerras de la Dacia, conocidas por la famosa columna que lleva su nombre. Una guerra brutal, bien documentada, con romanos "en armadura", sármatas, limpiezas étnicas... tiene todos los ingredientes para ser una novela bélica maravillosa, pero Posterguillo vuelve a convertir la novela en una narración coral con tramas que, francamente, ni nos van ni nos vienen.

Releyendo la reseña que hice de Los Asesinos del Emperador no puedo menos que señalar que las características y defectos que aprecié en ella se subliman en Circo Máximo. Sé que muchos me apuntáis que os gustan las reseñas en las que entro a cuchillo, así que no contendré.

El estilo
En la reseña de Los Asesinos del Emperador dije "La Wikipedia nos dice que Santiago Posteguillo estudió literatura creativa en la universidad de Denison... y se nota.". Y aquí también se nota.
Quien haya hecho un cursillo de escritura, o cualquier lector asiduo, podrá notar claramente los andamiajes narrativos. No es que en sí sea algo intrínsecamente malo, pero transmite una sensación de "ladrillos a la vista", dando forma a un edificio bien diseñado pero sin amueblar. Digamos que es la diferencia entre "casa" y "hogar"; a esta serie le falta alma.

Coralidad
Aquí es donde más descontento estoy. Este libro tiene ¡1200 páginas! Si consideramos que es una trilogía estamos hablando de más de 3000 páginas. Páginas... y paja.
Uno no puede evitar la sensación de que el "efecto Canción de Hielo y Fuego" ha calado en muchos autores que sienten la necesidad de plantear un narración lineal desde diferentes puntos de vista más o menos tangenciales.
A veces sale bien... y a veces sale mal. Como en Circo Máximo.
Como decía las guerras dacias tienen muchísima chicha por sí solas; se puede sacar una novela genial de ellas. Pero en lugar de eso Posterguillo nos abruma con los hechos deportivos del circo máximo, la carrera profesional de un gladiador, conspiraciones cortesanas, juicios, amoríos trágicos, una trama familiar sármata, cristianos...
El punto más exagerado es el de los cristianos, cuya trama no aporta absolutamente nada a la novela, y que se nota que están ahí puestos porque en algo desembocarán (o lo mismo no) en el tercer volumen de la trilogía; ahora que supongo que ya se puede decir.

Personajes
Del primer volumen decía "los personajes de Javier Negrete se sienten vivos, los de Gore Vidal instrospectivos o Gillian Bradshaw nos los hace sentir entrañables, mientras que a los de Posteguillo les falta algo.". Y me reafirmo.
Si las técnicas narrativas son evidentes pero efectivas, en la creación y desarrollo de los personajes Posteguillo tiene una profunda carencia. Tienen potencial, pero se sienten fríos, sin carisma, ajenos a que el lector pueda conectar con ellos.
Desde aquí me declaro fan de los personajes de Guillian Bradshaw. Me parece una maestra excepcional en ese aspecto y recomendaría a cualquier lector o autor que se sumergiera en sus narraciones para intentar descifrar cómo consigue hacer unos personajes tan maravillosos que conectan con el lector en un par de frases.

Los antagonistas
Con los antagonistas tenemos lo peor de los personajes y un poco más.
Creo que es una de las pifias fundamentales de la novela. Los villanos son de un caricaturesco que roza lo ridículo. Se diría que uno está esperando que en cualquier momento se pongan a retorcerse las puntas de los bigotes y a acariciar un gato.
Estereotipados, ridículos, como salidos de un folletín.

Rumanía
La labor de documentación es importante, y hay que destacarla y apreciarla. Pero, claro, de las fortalezas de la Dacia no conocemos el nombre en geto-dacio. Sí conocemos la capital, Sarmizegetusa, que sí es el nombre dacio, pero luego nos habla de fortalezas como Costești-Cetățuie, Costești-Blidaru, Piatra Roşie, Bănița y Căpâlna que suenan decididamente a rumano y le sacan a uno completamente de la narración.
Vamos, que no hace falta saber rumano para concluir que Piatra Roşie signfica "Piedra Roja" en una lengua romance, y que ningún pueblo de habla illiriotracia llamaría así a una de sus fortalezas.

Para rematar mete un supuesto grito de guerra dacio (que traducido parece significar algo así como "¡destruid, destruid!") que los fieles de Decébalo sueltan así por que sí. Eso y alguna palabra más que el autor cita que se ha podido rescatar de su idioma.
Si, la voluntad es buena pero, ¿imagináis que en una película un personaje inglés dijese "qué pastelitos más maravillosos, son muy tasty"? ¿A que queda raro y mal? Pues eso.


En suma no es una novela mala en términos absolutos, pero sí resulta fría y artificiosa. Artificiosa tanto en su arquitectura narrativa como en el amontonamiento de paja para extender esta historia en más de 3000 páginas. Impacta, sobre todo, porque el autor se mostró muy efectivo en la trilogía de las Guerras Púnicas, pero aquí se desinfla por completo.
Ahora mismo estoy con las primeras páginas del último tomo de la trilogía, pero absolutamente desmotivado, planteándome si me la terminaré solo por los argumentos del exotismo (sí, va de la famosa legión perdida llevándola hasta China) y por puro sentimiento de completismo.
EDITO: Comencé a leer los primeros capítulos de la entrega final de la trilogía. Me pareció TAN mala que no tuve ánimo para seguir perdiendo el tiempo con algo así.

¿La recomendaría? Ni para quien quiera introducirse en el mundo de la novela histórica, ni para el lector veterano de este género, que sin duda la encontrará muy decepcionante.
Una lástima

8 comentarios:

  1. Buenas. Es mi primer comentario.

    Después de leerme Tirano (maravillosa serie), me he puesto a leer esta trilogía. Estoy de acuerdo en casi todo contigo. Estoy en el ultimo de la trilogía y cada vez me cuesta más. Tiene ideas brillantes pero mal narradas y los malos dejan mucho de desear... sobretodo Adriano.....

    La parte de la sociedad romana esta interesante pero cuando intenta explicar la cultura dacia, parta, kushan o han no me gusta tanto. Sobretodo la parta, hay teorías que dicen que aunque tuvieran ciudades, seguían pensando como una sociedad nómada. Ademas el asalto anfibio de la tercera novela contra los partos.....

    El mito de la legión perdido ya es cansino, me gusta más que sea la teoría de descendientes de los greco-bactrianos. El problema que vende más la opción de roma.

    saludos y gran blog.

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    1. Yo lo siento, pero con el tercero abandoné a las pocas páginas. Veía los defectos del primero y el segundo multiplicados por todas partes. Tanto que era un auténtico peñazo. Y cuando empiezo a sentir que estoy perdiendo el tiempo con un libro decididamente malo cuando podría estar invirtiéndolo en uno bueno es más que suficiente como para dejarlo.

      Lo que entiendo de los partos es que habían convertido las ciudades en campamentos de lujo (hablando de los nobles, claro) y que se movían entre las residencias según la época del año (a esta en verano, a esta en invierno, a esta a cazar...)

      Parece que todo indica que los greco-bractrianos perdidos son los kalash. Si no los conoces investiga un poco sobre ellos: son fascinantes.

      Muchas gracias, Tchazzar :)

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    2. El problema es que en esta trilogía no hay ningún personaje que me llame la atención. En Tirano estaba Demetrio, fabuloso.

      Ademas la descripción de las batallas, unidades, etc.. no hay color. La manía de los catafractos del escritor. A Roma le daba más problemas los arqueros a caballo que los catafractos.

      Si por eso los partos perder la capital o no, no les molestaba mucho, tenían otra forma de guerrear. El problema es que la novela, los partos son romanos pero de etnia irani. Ademas durante el asedio de Ctesifonte se olvida totalmente de Seleucia del Tigris, ciudad al otro lado del rio que fue quemada por Trajano y que era unas de las poblaciones más grande del mundo "conocido".

      Conozco la etnia kalash,leyendo un revista de ancient warfare sobre la guerra entre griegos y chinos, me llamo la atención y leí sobre ello. Todo lo llamativo a greco-bactrianos y greco-hindus es bastante escaso pero fascinante.

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    3. Sí, creo que Christian Cameron es un fuera de serie. Y sin duda en el top 5 de los mejores autores de novela histórica que he leído jamás. Se hace difícil entender por qué no recibe una publicidad muchísimo más intensa.

      Hay un libro que tiene una pinta interesantísima que trata precisamente sobre los greco-bactrianos, y que además es de Gillian Bradshaw: Horses of Heaven.
      Lo tengo en inglés (no tiene pinta de que lo vayan a editar en español) pero, a pesar de que no tengo demasiados problemas para leerme ensayos en inglés, las novelas me dan pereza.

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  2. Vaya vaya, no has dejado títere con cabeza jajajaja. Me encantan tus reseñas de libros creo que ya te lo comenté en la serie tirano, que voy por la mitad de juegos funerarios, y da la casualidad de que tengo en la pila de lectura a circo máximo y la siguiente. Leí los asesinos porque Posteguillo me encantó en la trilogía de Escipión y claro quien no va a leer una novela sobre nuestro emperador Trajano. En aquel entonces, hará un par de años, la ví larga y pesada pero me gustó y ahora con circo máximo tengo la misma sensación y leyendo tu reseña no se si la acabaré o seguiré porque no me gusta nada dejar libros a la mitad, pero si TAN mala ves la tercera no sé si salir corriendo y regalar la trilogía a alguien con más energía y gusto por la extensión innecesaria de páginas jajajaja. Bueno son mis desvaríos, de nuevo enhorabuena por el blog y por favor sigue leyendo y reseñando novela histórica o ensayos o lo que quieras para mi eres un referente a la hora de comprar un libro. Gracias

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    1. Es que aun sigo intentando explicarme por qué la trilogía de las Guerras Púnicas me pareció buena (no extraordinaria, pero sí buena) y esta segunda es comparativamente TAN mala.

      La trilogía de Trajano es mala y en cada libro va a peor. Si tienes fuerzas acábate el segundo. Con el tercero te reconozco que no pude; cada vez peor, hasta ese punto que parece enfadarte.

      Personalmente me duele el hecho de que conozco algún autor nacional brillante (habiéndole hecho una lectura previa pre-editorial y corrigiendo errores) que no logran publicar por no ser mediáticos, supongo, mientras que libros MALOS como estos salen adelante con un bombo y platillo asombroso para el mercado nacional.

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  3. Uno más que se leyó Tirano (gracias por la reseña) y que no ha pasado del segundo libro. También tengo la sensación de que le falta algo a las novelas, en su día me leí la trilogia de Esicipión y disfruté porque apenas conozco el mundo romano pero el desarrollo de las legiones y las batallas me tuvo enganchado igual que la política romana y sus puntos oscuros.
    En estas novelas de Trajano me gustó mucho la forma de empezar la primera novela... y bien, los combates de gladiadores ... pero como decís le falta un punto para ser una novela recomendable

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    1. Me queda el consuelo de haberte puesto bajo aviso de Tirano ;)

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