miércoles, junio 20, 2018

Experimentando rol con niños

Una promesa por cumplir

Hacía ya unos años había probado a jugar a rol con mi sobrina. Por aquel entonces tendría unos 6 años y fui bastante a saco poniéndola ante una versión simplificada -pero muy plena- de un D20 3.5
Fue una experiencia interesante y colocarla frente a algunos dilemas éticos dio mucho juego.
Como el tema acabó trascendiendo el hijo de una amiga quiso probar también y, unos años después, he terminado preparándoles una partida porque en algún momento lo prometí.

Quería que esta vez fuese en serio, y estuve dudando entre dos sistemas sencillos que pudieran entender rápidamente.
La primera opción era Fantasy Age. Usa un sistema con tres D6 bastante sencillo y su ambientación es de fantasía.
La otra opción era Star Wars D6. También con D6 y muy fácil.
Acabé decidiéndome por Star Wars D6 por dos motivos: uno nostálgico (fue uno de los primeros JdR a los que jugué) y por la accesibilidad del trasfondo (los nuevos jugadores ya han visto o conocen bastante bien de qué va Star Wars).

Mi sobrina tiene actualmente 8 años y jugó como Iridia; una mercenaria Twi'lek.
A su lado, y debutando con 11 años, estaba Tharan; un piloto de fortuna.



Amistades cuestionables en Nar Shaddaa

Adapté un poco la aventura de inicio incluida en la versión REUP de Star Wars D6 y los reuní en Nar Shaddaa, 8 años después del final de las Guerras Clon. Recurriendo al tópico más manido fueron reclutados en el pub de turno para una misión.
El mismísimo Hondo Ohnaka (un pirata muy poco boyante tras las Guerras Clon) se acercó a ellos para proponerles un negocio un poco turbio. Ohnaka y sus compañeros se habían hecho con una gran cantidad de coaxium, pero estos le habían traicionado. Lo que Ohnaka proponía a nuestros jóvenes héroes era ir y recuperar lo que "legítimamente" le pertenecía.
Aquí interpreté a nuestro pirata weequay favorito tal y como es y comencé a liarles. En primer lugar (y tal vez por no estar atentos a las matemáticas) Iridia y Tharan aceptaron un reparto al 50%: un 50 para Hondo, un 25 para Iridia y un 25 para Tharan. No solo eso... como siempre suele pasarle a Hondo, este se encontraba en apuros económicos y no tenía créditos para combustible. Les pidió, exactamente, todo el dinero que llevaban encima ("es una inversión para todos los beneficios que vamos a compartir, y si no fuese por la nave que yo pongo este negocio también sería imposible").
Iridia se cerró en banda no queriendo soltar sus créditos. Tharan no puso ninguna pega y terminó por convencer a su compañera.
En esa misma escena Hondo Ohnaka se ve asaltado por un matón thrandosano. Al parecer Ohnaka tiene unas deudas pendientes con el Sol Negro. Tras esto se vuelve hacia los jugadores y les dice que los planes se aceleran: "en dos horas en el puerto de embarque 271".

Aquí metí un cambio e hice un crossover utilizando X-Wing para jugar un combate espacial. El thrandosano se lo olía y estaba esperando en órbita, escondido en un campo de basura espacial. Un impacto de misiles obliga a Ohnaka a intentar reparar el destrozo y pone a Tharan a los mandos de la nave, mientras que Iridia ocupa la torreta de la Scurrg H-6. Tras una serie de maniobras Iridia consigue abatir al sicario del Sol Negro y saltan al hiper-espacio en cuanto Ohnaka arregla los propulsores.

Al salir del hiper-espacio llegan a un planeta tropical donde los antiguos hombres de Ohnaka tienen escondido el coaxium. Este les dejará en un lugar seguro no muy lejano, les dará las coordenadas y saldrá de ahí porque, bueno, con todo el follón con la organización criminal más peligrosa de la galaxia no ha tenido la oportunidad de repostar, y tiene que ir hasta una estación minera cercana para intentar comprarles algo de combustible.



En plan comando

Aquí los jugadores se encuentran algo perdidos. Tharan quiere separarse y realizar un movimiento envolvente sobre la base pirata (que aun está a varios kilómetros de distancia), pero Iridia está algo confusa y necesita que su compañero le explique qué es eso de "sudoeste". Tras varias discusiones se ponen en marcha y llegan hasta el lugar en cuestión.
Se trata de un pequeño aeródromo, tres hangares, un almacén y una cantina, rodeados de un cercado y cinco torres de vigilancia. Convenientemente un riachuelo atraviesa diagonalmente la esquina sudeste del recinto, como un inmenso "Por Aquí" para nuestros PJs.
Llegados a este punto Tharan e Iridia vuelven a enfrascarse en la elaboración de un plan. Tharan tiene dos ideas. Iridia -con un perfil más adecuado para el combate- debería cruzar el río sigilosamente, escalar la torre más cercana, y eliminar al guardia. O bien ambos podrían acercarse por el lado oriental del campamento y disparar simultáneamente sus armas sobre los guardias de las torres de ese sector. Tras una nueva discusión (esta vez porque Tharan no quería dar a Iridia uno de sus com-links) optan por el segundo plan.
La cosa se complica con unas malas tiradas e Iridia acaba resultando herida. Con ambos guardias fuera de combate Tharan usa su medpack para curar a su compañera Twi'lek y se viste con las ropas de uno de los guardias para infiltrarse (en un primer lugar quería que fuese Iridia la infiltrada, pero siendo una Twi'lek llamaría demasiado la atención).

Dentro del aeródromo todo se descontrola bastante. Una mala tirada (un 1 en el "dado salvaje" que acaba haciendo caer el tejado de una torre alertando a los villanos) lo pone todo patas arriba y ambos PJs empiezan a correr de aquí para allá tanteando posibilidades.
Finalmente Tharan termina colocando cargas de coaxium aquí y allá, porque Iridia ha visto la película de Solo y sabe que explotan cuando se calientan.
Unas cuantas explosiones espectaculares más tarde nuestro piloto favorito se encuentra tentando de ponerse a los mandos de un M3-A que había encontrado en uno de los hangares y disparar con él a los piratas. Después de unos instantes de dudas ambos suben a un HWK-290 a medio cargar con coaxium y escapan.

En este punto hay otro interludio de crossover con X-Wing cuando dos Quadjumpers salen en su persecución. Ni uno ni otros son naves muy resistentes, y tras un corto y feroz intercambio de disparos, Tharan e Iridia se libran de sus perseguidores y saltan al hiper-espacio...

...Hacia un lugar "muy muy seguro". "El planeta más seguro de la galaxia". "Donde no haya piratas, ni Sol Negro, ni imperiales, ni criaturas salvajes peligrosas".
Tharan e Iridia están ahora solos, con su propia nave, y una fortuna en coaxium, pero sin saber a quién vendérselo... y como hacerlo sin meterse en problemas. Esta es la semilla de partida para una nueva aventura. Aunque en este punto Tharan fantaseó con la idea de eliminar a Iridia, acudir a las autoridades con el cargamento recuperado, y convertirse en un héroe del Imperio (!). Hubo que esforzarse para hacerle desistir de esa idea. Algo bastante complicado, porque he de reconocer que me pareció deliciosamente retorcido y brillante.


*****

Conclusiones

Aunque mi sobrina sí tenía experiencia "light" previa, en esta sesión se encontró muy perdida. Durante los primeros compases se dedicó a boicotear la partida y no terminó de aclarase de cómo funcionaban las cosas. Diría que en gran parte por culpa de los nervios y la vergüenza de compartir el juego con otro niño.
En general estuvo un tanto a las órdenes de Tharan, pero se contagió del entusiasmo y se lo pasó muy bien.

Por contra el joven Tharan me sorprendió muchísimo. Se metió en su personaje desde el primer momento interpretándolo en primera persona, y se involucró totalmente en la aventura: lo vivió.
Se hizo rápidamente con las reglas (tanto el D6 como los interludios con navecitas) y, no solo eso, enseguida supo utilizarlas para llevar a cabo planes y estrategias. Soltando un "esto es muy divertido" en el proceso.
Su giro final fue tan abracadabrante que le habría dejado llevarlo a cabo si hubiese sido una partida entre adultos.

Así pues -habiéndolo experimentado con dos jugadores- podría afirmar que 11 años es una muy buena edad para empezar a jugar a rol completamente en serio. Hace algunos años había tenido alguna otra experiencia similar con chavales y creo que también estaban en ese marco de edad y funcionaron igual de bien.
Ambos se conocían, pero no tienen una relación muy estrecha, así que creo que eso también fue determinante para la partida, traducido en la inicial actitud saboteadora y timidez de ella. Pero, resaltando las virtudes del rol, terminaron la partida muy animados. A continuación estuvieron jugando con las Nerfs corriendo, gritando y riendo, así que la confianza y las habilidades sociales salieron muy fortalecidas.

4 comentarios:

  1. Entrada mas que interesante. Me apunto alguna de tus ideas para cuando me toque hacer algo parecido :-)

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    1. Supongo que no será extrapolable al 100% porque cada niño es un mundo, pero espero que te sirva de ayuda.

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  2. Niños, star wars, rol... sabe que está cerca de que le detengan no??XD

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