miércoles, septiembre 02, 2015

Nemus: Emporika, ciudad-reino

Durante el reinado del emperador Agesilaus III el Antiguo Imperio vivió sus días de expansión naval. Tras consultar los libros sagrados de Fundatio la augur máxima clamó que el emperador debía ocupar el trono de agua del que los elfos habían caído y establecer puentes de madera que cruzaran el mar. Se construyó entonces una gran flota y la era de la exploración rigió los destinos del Antiguo Imperio durante varias generaciones. Pronto los navarcas se dieron cuenta de que necesitarían plazas fuertes para poder abastecer la flota lejos de Fundatio y se construyeron varios asentamientos para ofrecer soporte logístico.

Tras la caída del Antiguo Imperio aquellos puertos y fortalezas fueron ocupados por pueblos de vidas más sencillas. O fueron reclamados por Nemus, y las grandes avenidas se cubrieron de árboles y los zarcillos y enredaderas ocultaron las orgullosas murallas.
Pero una sola de aquellas ciudades sobrevivió a la caída: Emporika.

Emporika era la ciudad imperial más importante en el exterior. Un prodigio de la arquitectura que se extendía por las dos costas del estrecho de Tok. La ciudad estaba rodeada de un triple complejo de murallas de un grosor nunca visto y el propio estrecho estaba protegido por un sistema de dos colosales cadenas gemelas.
Situada en la primera puerta hacia el mar de la Cuenca de Hielo, Emporika se construyó sobre las tierras de los vodavinios, que obtuvieron a cambio una sustanciosa rebaja en las tasas arancelarias del comercio con el Antiguo Imperio. Aun así el principal interés comercial imperial en la región era la península de Skallagaard, para la cual se debatieron varios planes de conquista; hecho que no pudo concretarse por las revueltas y la crisis de los tiempos de los Emperadores Fratricidas. Aun así se estableció una satisfactoria relación comercial con Skallagaard, que suministraba ámbar y estaño al Imperio.

El colapso que llevó al fin del Antiguo Imperio no fue un suceso inmediato y violento, si no que estuvo en gran parte ligado a las crisis financieras y guerras civiles que abrieron todas las puertas del Estado para que -por así decirlo- quien quisiera pudiera entrar y tomar lo que considerase oportuno.
En Emporika las cosas se veían con preocupación, pero con la razonable tranquilidad que otorgaba la distancia. Los gobernadores de la Casa Aetós habían administrado con eficacia la ciudad durante generaciones y, gracias al comercio, las tropas estaban bien pagadas y las murallas eran fuertes.
Cuando el último emperador fue ejecutado y pudo señalarse que el Antiguo Imperio había desaparecido oficialmente, Emporika llevaba ya décadas dirigiendo su destino con una independencia oficiosa.


Las cenizas del Antiguo Imperio fueron óptimas para la expansión de Emporika, que comenzó a extender su influencia por todo el norte del Gran Mar Central e inició una campaña para la conquista de la península de Duchet; un emplazamiento de una gran similitud geográfica con la propia Emporika y que le abriría las puertas al Mar Gris.
Fue entonces cuando sucedió el desastre, en una tormentosa noche otoñal con gran parte de sus efectivos militares en campaña y sin el más sutil atisbo de que pudiera haber otros enemigos en su horizonte político cercano.
En lo más oscuro de la noche, con el aterrador efecto estroboscópico de los rayos iluminando las tinieblas las puertas de la ciudad este se abrieron. Elfos de tez oscura salieron del bosque cercano y rugieron como un torrente hacia el interior de la mitad oriental de Emporika. Nadie pareció estar en condiciones de responder a ese ataque; los oficiales que quedaban en la ciudad fueron encontrados misteriosamente asesinados y los destacamentos de guardia urbana corrían por las callejuelas a ratos buscando y ratos huyendo de un enemigo al que no podían identificar.

Lo que podría haber tenido un resultado catastrófico fue atajado por el navarca Lysandros Psarás que, en una maniobra desesperada, incendió todas las naves civiles y militares, con la excepción de tres dromones con los que escapó hacia el norte.
Los muelles ardieron con fiereza, restallando con explosiones de brea en los astilleros, y convirtiendo el estrecho de Tok en un infierno durante todo un día. El tiempo fue aprovechado por el basileo Menandros Aestós II, que organizó las fuerzas de la ciudad frenando el ataque relámpago que ya había tomado la mitad de Emporika. Nadie entendió por qué aquellos drow habían decidido atacar la ciudad sin provocación previa, pero habían llegado desde Las Ciénagas en gran número y con una planificación táctica que había resultado de espantosa efectividad.
Fuera como fuere la situación devino en un inusual asedio. Los hombres de Menandros II fortificaron el muelle occidental y dispusieron en él grandes balistas y onagros. Los incursores de las ciénagas quedaron bloqueados en el margen oriental y, si bien parecían no disponer de equipo de asedio, las noches se convertían en episodios del más puro horror con grupos de arpías que diezmaban las dotaciones artilleras e incursiones de asesinos drow que asesinaban oficiales y causaban incendios.
El frente estaba aparentemente estabilizado, pero la fuerza de invasión a Duchet no podía ser avisada de ningún modo y la ciudad se encontraba abandonada a su propia suerte.


Tras una semana de pesadilla sucedió el milagro. Y no llegó en la forma de la centelleante flota de la campaña de Duchet regresando relucientes y oportunos, si no desde occidente.
Grandes gritos, bramar de cuernos y algarabía se escuchó desde las murallas procedente los bosques del oeste. El paso rítmico de innumerables botas, cantos de guerra. Entre los bosques fueron apareciendo hombres marchando coreando vibrantes melodías, portando estandartes de diseños geométricos. Y, al frente de todos ellos, el mismísimo Lysandros Psarás junto a tres de los reyes vodavinios.

No tardaron los drow en abandonar la mitad oriental de la ciudad, no sin antes someterla a un pavoroso incendio. Pero Emporika pudo ser salvada.
Cuando el ejército regresó de la fallida campaña en Duchet encontró la ciudad magullada, pero sumida en una fastuosa celebración: Menandros II agradecía la ayuda ascendiendo a Lysandros al cargo de eparca y entregaba la mano de su hija al heredero del rey Parvan de los vodavinios.

Aquellos sucesos se consideran hoy el inicio de la nueva fundación de Emporika y de su profunda unión con los príncipes de Vodavinia. Sus culturas se entremezclaron y los pueblos de los bosques sincretizaron la cultura y la religión de Emporika. Esta, a su vez, fue regida por numerosas dinastías de origen vodavinio que, desde entonces, la considerado el corazón espiritual de Vodavinia.
Los sueños de conquista fueron truncado por los drow, pero Emporika consiguió sobreponerse y continúa siendo una de las ciudades humanas más importantes de Nemus, solo por detrás de Isola.
Los pueblos de Vodavinia siguen regidos por numerosos monarcas, que reinan en sus bosques con orgullosa independencia.

12 comentarios:

  1. Hmmhhh mezcla de rodas, la atenas de pericles, y los macedonios... no podía faltar. XXDD

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    1. Más Bizancio que otra cosa.
      Sí que habrá algún territorio de aires griegos (incluso un "what if"). Que se puede deducir si miras el mapa que puse ;)

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  2. Soberbia la historia. Como siempre Endakil. Cada vez hay más ganas de que en un futuro no demasiado lejano, esto pueda estar editado en físico.

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    1. En ello andamos, a ver si hay suerte :)
      Muchas gracias.

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  3. Muy chulo este relato, ya tenía ganas de Nemus, me ha recordado mucho a la Fundación de Asimov, asi como al imperio Bizantino, como siempre muy bien escrito, un saludo.

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    1. Pues por ahí van exactamente los tiros ;)
      ¡Gracias!

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  4. Al fin algo más de información. A la espera de más ;)

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    1. Espero que te sea útil para esos asuntos tuyos ;)

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  5. Hasta ahora, éste quizás haya sido el relato más inspirador de todos. Quizás sea de las fuentes de las que bebe, ya que los bizantinos siempre me han parecido apasionantes, pero en todo caso muy contento que los incluyas en tu mundo de fantasía.

    A ver cómo sigue... ¡Felicidades!

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    1. Es curioso que sean tan olvidados cuando tuvieron una importancia mayúscula prácticamente hasta el final de la Edad Media.
      Ya iréis viendo más paralelismos ;)

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  6. Que ganas tenia de volver a zambullirme en Nemus! La historia como siempre excelentemente narrada. Y al fin se van sabiendo cosas del antiguo imperio!

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    1. Pues -como contaba en Agosto- vais a tener Antiguo Imperio en cuatro entregas.
      Y eso que solo he querido tratar los últimos días, pero la trama parece que fue profundizando más y más por sí misma. Espero que os guste :)

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