miércoles, diciembre 18, 2013

Antihielo

Quería leer algo steampunk, pero me daba pereza meterme en una saga y sentía desconfianza hacia la cuestionable calidad que pudieran tener algunas novelas del género, así que aposté por Antihielo. Antihielo está bastante bien considerada, se la define casi fundacional del género, es un solo volumen y el autor tiene bastante reconocimiento, así que se presentó como la mejor opción.

La acción nos sitúa en los años previos a la guerra franco-prusiana, arrancando tras la batalla de Balaclava. La tecnología se ha revolucionado con el descubrimiento del antihielo que da título a la novela.
El antihielo se extrae de la Antártida, donde se estrelló el cometa que lo transportaba. Por las descripciones que leemos esta sustancia resulta ser altamente conductora del magnetismo y produce una reacción energética al ser descongelado (reacción que es espectacularmente explosiva si la descongelación es rápida).
No tenemos que pasar demasiadas páginas para descubrir que los usos, características y consecuencias del antihielo son similares a las de un material radioactivo y que, de hecho, la tecnología del antihielo tiene evidentes paralelismos con la energía nuclear.

Con esta premisa la novela arranca con uno de los prólogos más estremecedores que he leído. No recomendaría esta novela a cualquiera, pero sí animaría a todo el mundo a leer el prólogo. No importa si no vais a comprar el libro; si lo veis en una librería leed esas páginas del prólogo.
No quiero profundizar en él para que la experiencia sea más plena. Solo diré que este tiene lugar durante el asedio de Sebastopol  y que, obviamente, los oficiales decimonónicos rápidamente se dan cuenta del potencial militar del antihielo.

Tras este primer capítulo la novela gira rápidamente en torno al ingeniero experto mundial en el antihielo y las circunstancias que llevan a este, su mayordomo, un periodista y al protagonista a embarcarse en un viaje a la Luna. Ahí está el homenaje a Verne por el que es tan celebrada esta obra.
El problema para mi es que esta es la parte más aburrida con diferencia. El inicio y el final de Antihielo son magníficos, pero la trama del viaje a la Luna que ocupa las páginas centrales (y el grueso de la novela) es un rollo. Básicamente trata de cuatro británicos en el interior de una habitación tomando brandy, fumando puros y hablando de cosas británicas. Páginas y páginas de reflexiones políticas en las que uno casi puede oir el Rule Britannia de fondo. Solo destacaría un par de destellos de acción y una tertulia sobre el anarquismo. Poco más.


Una vez terminada la odisea alrededor del satélite los protagonistas vuelven a la Tierra para encontrarse con una guerra franco-prusiana steampunk extravagante  y fascinante. La pena es que ya solo quedan un puñado de páginas. Las suficientes para encontrarlas trepidantes y emotivas, pero muy pocas.

No puedo decir que Antihielo sea mala. De hecho tiene puntos muy buenos. Lo que lamento es que Baxter se centrase en el homenaje a Verne y desaprovechase la oportunidad de desarrollar los conflictos europeos del XIX desde la óptica steampunk.
Desde luego la parte del viaje es bastante aburrida y creo que más de uno tiraría la toalla en esas páginas.
Interesante si te atrae la temática steampunk. Prescindible si no es el caso. Leed el prólogo sobre el asedio de Sebastopol si tenéis la oportunidad.

2 comentarios:

  1. Huy, pues si que me vendes bien este libro. Lo voy tachando de la lista.

    P.D.: En el viaje a la luna de que hablan?? de Criquet, de la reina...??XD

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    1. Básicamente hablan del destino manifiesto británico y de lo molestos y tontos que son los continentales :D

      Habría preferido un libro sobre la guerra franco-prusiana en versión steampunk, desde luego.

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