sábado, septiembre 21, 2013

Dux Bellorum - Los Lobos de la Frontera

343 AD. Alexio Aquila, al mando de un fuerte conocido simplemente como Castellum, situado entre los muros de Adriano y Antonino, se enfrenta a una situación desesperada. Lo que empezó siendo poco más que una travesura relacionada con el habitual robo de ganado ha escalado de forma crítica. Una coalición de votadanes, caledones, dalriadas y pictos avanza como una masa imparable hacia su fortaleza.
Con tan solo un puñado de tropas a su mando y sus federados nativos, Alexio ha de presentar batalla entre las calles del poblado que se asienta a los pies de Castellum. Confía en dar tiempo a que el fuerte se prepare y esperar que las guarniciones del muro de Adriano se percaten de la falta de informes y manden refuerzos.

Bairrin y servidor jugamos esta batalla inspirada en la narrada en Los Lobos de la Frontera, de Rosemary Sutcliff. Para representar esos sucesos las listas de ejército se restringieron de forma notable, reduciendo la caballería a algo testimonial y poniendo todo el peso "narrativo" en los desesperados muros de escudos de la guarnición romana y la gigantesca horda de guerreros de los norteños (interpretados por irlandeses y dalriadas que ya os enseñaré más adelante).


El despliegue inicial se vio mediatizado por la escenografía que representaba la pequeña aldea de nativos y seguidores surgida a las faldas de Castellum.
Desplegué a mis mejores legionarios y una unidad de federados en la calle central, esperando que aguantasen como cabría esperar de los mejores soldados de Roma. Mis auxiliares y otra unidad de federados deberían hacerse cargo de mi flanco derecho, mientras que Alexio y una unidad de exploradores nativos avanzarían más rápidamente para intentar enseñorarse de todo su flanco. Como los norteños me superaban en número arriesgué con la clásica táctica de rehusar uno de mis flancos (mi izquierdo).
Bairrin colocó una unidad de nobles dirigiendo a un grupo de guerreros en su centro, mientras que el jefe de la confederación norteña dirigía al resto oponiéndose a mi inexistente flanco izquierdo. Más adelantados, sus hostigadores se proponían hacer lo que mejor sabían hacer ante el avance de los romanos.


Primera sangre y primer punto crítico de la batalla. Alexio Aquila arrolla a una unidad de honderos dalriadas.
Sin la protección de ningún elemento de escenografía, y excesivamente adelantados y solitarios, los hostigadores son presa fácil de mi caballería.
Una baja se traduce en perder un punto de liderazgo en Dux Bellorum y eso se nota.

Cada uno de los contadores que veis son un Punto de Liderazgo. Al inicio de cada turno estos se dividen como lo desee el jugador entre grupos y unidades individuales, hasta un máximo de tres en cada designación.
Estos PdL son una de las claves del juego. Sirven para varias cosas: sumar dados de ataque, restar impactos, repetir chequeos de disciplina e incluso arrebatar la iniciativa al rival.
Una de las razones por la que el ejército romano es más pequeño en esta batalla es porque "compré" PdL con mi total de puntos de ejército; con esto diseñé un ejército más pequeño pero más disciplinado y mejor entrenado.


En el momento que veis en la fotografía se hace notorio el resultado de la estrategia del flanco rehusado. Bairrin tiene que rodear un grupo de edificios para intentar llegar al punto donde se intuyen las tortas.
Mientras tanto podéis apreciar como he colocado el máximo de PdL en mis muros de escudos; mi apuesta era anular impactos y ganar tiempo para que los auxiliares y federados de mi flanco izquierdo cogiesen a los norteños entre el yunque y el martillo.

En Dux Bellorum no se sufre el estilo de manual de "espera mientras muevo todo mi ejército". Aquí los movimientos son alternos, empezando por hostigadores y montados, y terminando por la infantería. Se obtiene así un único turno compartido mucho más dinámico. Además el hecho de que los PdL se puedan usar para robar la iniciativa de movimiento siembra mucha incertidumbre y requiere un pensamiento táctico más profundo.

Para mover una unidad o grupo hay que superar un chequeo de disciplina. Las tropas regulares tienen el adiestramiento adecuado para que esto no sea complicado, pero el perfil bajo de los hostigadores puede suponer que algún turno se queden quietos acobardados. Un sabio reparto de PdL puede ayudar a solventar este tipo de problemas.
Los chequeos de disciplina consisten simplemente en tirar dos dados y sacar un resultado igual o inferior a la puntuación de Valor de la unidad o grupo (usando el mejor perfil en el caso de los grupos).


Tortas. El combate es muy sencillo: cada unidad tira tantos dados como su valor de agresión y ha de superar el valor de protección de su oponente. Cada éxito restará un punto de cohesión ("vida") al enemigo. Cuando los puntos de cohesión se reducen a cero la unidad se retira como baja, llevándose un PdL consigo.

Los PdL se usan en el combate para redoblar la violencia de los ataques o para parapetarse cerrando filas y juntando los escudos en un sólido muro. Como comentaba antes usé mis puntos para cancelar impactos contra mis legionarios y los federados. Los guerreros norteños tienen más ataques (agresión) que mis muros de escudos, pero estos han de ser impactados (protección) a seises. Los muros de escudos no tienen mucha capacidad ofensiva, pero pueden cerrar filas y resistir bastante tiempo.

En Dux Bellorum -tal como podría esperarse de cualquier sistema medianamente realista- ser flanqueado es un serio problema. Los combates con varias unidades involucradas, siendo una de ellas flanqueada (o tomada por la retaguardia) se resuelven designando una unidad principal que contará con los bonos de todos los aliados apoyando su ataque: tirar más dados aumentará dramática y previsiblemente las posibilidades de hacer trizas al rival.


Roma vixtrix.
Mi flanco derecho estaba teniendo muchos más problemas de los esperados y los guerreros al mando del general de Bairrin se acercaba de forma amenazadora a la retaguardia de mi centro. No podría poner ningún pero a la actuación de esos valientes legionarios y la unidad de esforzados federados que estaban aguantando el yunque de forma encomiable (con una generosa asignación de PdL).
Alexio y su guardia personal cargan decididamente sobre el centro de la línea de batalla norteña haciéndola pedazos. Hasta este momento no las tenía todas conmigo, pero fue un punto de inflexión y creo que toda la delgada línea roja respiró aliviada.

Entre algunos jugadores (me incluyo entre ellos) hay cierta comprensible aversión al tema de los contadores/tokens sobre el campo de batalla. En Dux Bellorum solo tenemos dos tipos; las cuentas de cristal que representan los PdL (en las fotos azules para esa gente pintada y rojos para los romanos) y los dados marcando los puntos de cohesión (vida) de las unidades que están sufriendo bajas.
Los PdL se mueven de forma dinámica, recolocándose al gusto de cada general al inicio de cada turno, mientras que los dados de cohesión  son solo una "chuleta". Es decir, facilitan y agilizan el juego más que sumarle una preocupación adicional.
En nuestro caso -y teniendo en cuenta multitud de incidentes en montones de batallas en infinidad de juegos- usamos dados de distinto color: unos para la cohesión y otros para tirar durante la partida. Creo que todos recordamos batallas en las que: "¡nooo! ese dado era el de las vidas, ¿qué ponía?" :D


Cuando un ejército sufre un 50% de bajas cada una de sus unidades ha de hacer un chequeo de moral, y huirá (se retira de la mesa) en caso de no superarlo. Cuando un ejército ha perdido el 75% de sus efectivos también habrá perdido la batalla de forma automática. Sí, a Bairrin no le fueron favorables los dados.
Hay diferentes condiciones de victoria según el escenario, pero nosotros estábamos jugando una batalla campal a pesar de la peculiaridad urbana de nuestra contienda. En este caso se combate hasta ese 75% o la finalización de un número predeterminado de turnos.

Personalmente he quedado encantado con Dux Bellorum. Aun a pesar de que hemos tenido un montón de despistes, errores y olvidos por ser novatos.
Como comentaba en el análisis de Bairrin parecería que Dux Bellorum toma el chasis de DBA y le pone un buen motor y una carrocería moderna. El juego es dinámico, emocionante y divertido, todas las virtudes que, en mi opinión, deberían exigírsele a un buen manual.
Ya pintaba bien sobre su lectura, pero la experiencia ha sido fantástica. El juego funciona y reproduce de un modo satisfactoriamente realista los devenires de una batalla. Los turnos alternos y los usos de los PdL lo hacen vibrante, obligando a los generales a estar atentos porque en cualquier momento puede pasar cualquier cosa...¡o dar un paso adelante y sorprender a su rival!
La experiencia ha sido muy divertida y realmente me ha hecho sentir la tensión de la batalla.

Aun así el reglamento es MUY sencillo. Lo cual es algo que exijo a cualquier wargame: quiero jugar el juego, no jugar las reglas. El manual lo explica de forma sencilla y concisa; son muy pocas páginas de reglas sencillas e intuitivas. Creo que no me ha llevado más de tres o cuatro minutos explicarle todo a Bairrin y no han debido surgirle más de un par de dudas durante la partida.
Algo que me ha gustado mucho es la flexibilidad en la forma de contactar los combates. Dux Bellorum dice adiós al efecto "geometry wars" de DBA y huye del tufo "hay que medir detenidamente" de otros sistemas: contacto significa combate, olvidémonos de las complicaciones.

De la idiosincrasia de Dux Bellorum habría que mencionar algunas cosas:
1. Es un juego. Está diseñador para jugar. Para divertirse. Y lo consigue, es muy divertido. No está pensado para torneos, lo cual, para mi, es otro acierto.
2. Puede jugarse con cualquier escala. Incluso con cualquier basado. El único requisito es que todas las unidades tengan el mismo frente.
3. Se juega a un número de puntos (32) que permite crear desde pequeñísimos ejércitos de élite (aun más pequeño que los romanos con los que he jugado) hasta grandes hordas (del estilo de los norteños de Bairrin). Pero, en cualquier caso, el número y composición de un ejército es similar a los de DBA, por lo que si ya tenéis un ejército para el juego de Barker casi con total seguridad no necesitaréis nada más para Dux Bellorum.
Cabe mencionar que los puntos de batalla estándar son orientativos, nada os impide jugar batallas más grandes.
4. Daniel Mersey, autor de este juego, es un amante y conocedor de este periodo (con varios ensayos y algún otro juego a sus espaldas). Dux Bellorum es simplemente perfecto para jugar en Britania desde los últimos tiempos de Roma hasta la dominación sajona. Lo cual se traduce en listas para romanos tardíos, britano-romanos, galeses, irlandeses, pictos, sajones, vikingos (lista de incursores marinos) e incursores de todo tipo.
Aun teniendo esto en cuenta Dux Bellorum presenta un sistema muy sólido, por lo que no solo podemos llevar la acción al continente, si no que ya se han visto por la red mods con listas para otros periodos. Personalmente DBA no me ha dejado del todo satisfecho en experiencias en otras épocas, por lo que me seduce muchísmo la idea de poder dar salida a todo lo que tengo en 15mm para jugar la guerra del Peloponeso, las aventuras de Alejandro, las broncas de los diádocos, las guerras púnicas, las cántabras...
5. "Juego histórico" no significa "aburrido y para viejunos". Me consta que hay mucha gente que piensa así, pero les invitaría a probar este (y otros) sistema. Dicen que nada abre más la mente que viajar, y creo que lo mismo es aplicable al mundo de los wargames: no creo que ninguno hayamos firmado un contrato con ningún juego, experimentar solo supone arriesgarse a conocer cosas mejores.
Y, en cualquier caso, este y cualquier otro juego histórico pueden usarse perfectamente para jugar con elfos y orcos, si eso es lo que motiva más al jugador.


Con el otoño a las puertas y con el clima que tenemos por aquí jugar en la Edad Oscura de Britania es una experiencia muy vívida. Me lo he pasado muy bien y estoy retomando la afición por el té para celebrarlo.
Empujado por las ganas de probar Dux Bellorum de una vez me decidí a sacar de su caja a los irlandeses que veis en las fotos encarnando a la confederación norteña. Los pinté en 2-3 semanas en cuanto el tiempo empezó a refrescar. Los pondré con más detalle por aquí próximamente.

14 comentarios:

  1. Ainns, Vuelvo a poner en duda tu objetividad con este juego, que todo lo que huela a edad oscura te pierde...XD

    Habrá que darle más oportunidades, pero déjame descansar un poco. Tanto histórico tan de repente puede tener efectos perniciosos.

    Lo de renunciar al flanco es una guarrería. Mi general y sus muchachos podían haber llegado hasta las puertas del castillo sin oposición.

    P.D.: El té es una droga mu malisma. Y enseñar miniaturas en el blog que ya he visto es también muy malismo. XD

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    1. Song of Arthur and Merlin es de la edad oscura, del mismo autor y no me gusta nada.
      Aunque lo que no me gusta es SBH, y SAM es un mod para ese juego :P

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  2. Pues yo es un juego que tengo ganas de comprarme y de jugarlo. El problema es que por aquí, la gente es muy reticente a jugar nada que no esté en la lengua de Cervantes. En fin, me lo pillaré igualmente aunque solo sea para tenerlo en la colección de juegos a los que nunca pude jugar jeje.

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    1. Es tan sencillo que no tendrás que explicarles mucho. Además no tiene dependencia del idioma (Aggression, Protection... se entienden perfectamente en la lista de ejército :)).

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  3. Buen "review". Hace ya un tiempo que compré el reglamento, pero no lo terminé de leer. Me recordaba demasiado a cosas que empezan por D..., y les cogí un poco de manía. Ahora estoy enzarzado con Dux Britanniarum, pero en cuento tenga tiempo terminaré de leerlo. La pena es que no tengo nada en 15mm para esa era.

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    1. Dux Bellorum es de escala flexible, como decía solo importa el frente.

      Si tienes las miniatuas basadas individualmente puedes usar peanas tipo Guerra del Anillo (con huecos para encajar las minis individuales); he visto más de uno jugar a Dux Bellorum así.

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    2. Espero que te gusten las fotos de las minis que aparecen, ya que en su mayoría son nuestras jejeje.

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    3. ¿Las de Gripping Beast puede ser?

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    4. Si, algunas, pero sobre todo las que aparecen de francos y tardoromanos de Foundry

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    5. Gran nivel, gran nivel ;)

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  4. Nunca me he animado con el histórico ni con nada mas pequeño que los 28 mm pero este tiene buena pinta, con la entrada me has recordado que tengo pendiente de pillar el "In her majesty´s name", también de Osprey, que le voy a hacer, me tira mas el steampunk xD

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    1. Bueno, la cuestión es no generalizar; hay juegos malos y buenos en cualquier género. Teniendo ciertos ejércitos de ciertas temáticas puedes probar casi cualquier cosa.

      "In her Majesty's name"... sí, lleva tiempo en mi wishlist :)

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  5. Very nice looking minis and pictures!

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