Para el pintado de la madera me decidí por tonos rojizos, de forma que el conjunto fuese lo más homogéneo posible. El pintado fue bastante rápido, con la excepción de los lanzavirotes, que tuve que pintar uno a uno en dos ocasiones (la primera vez su color quedó casi indistinguible al aplicar el lavado).
Una vez más quedé muy satisfecho con el efecto de las peanas marinas. Créditos a raul-ToW one more time.
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