martes, septiembre 12, 2006

Clerks 2: Kevin regresa a Jersey

Hoy he tenido la gran suerte de ver en el cine (si, incluso pagando por ello) una de esas películas que pueden ser consideradas como especiales.
No es una película espectacular, ni con un gran reparto, ni con una moralina irritante, ni con un gran presupuesto... pero es una de esas películas que, al salir de la sala sientes que te ha ido calando sin que te dieses cuenta y que te hace reflexionar sobre aspectos de la vida que están ahí, instalados en tu cabeza, simpre presentes ya te obsesionen o ya evites pensar en ellos.
Kevin Smith ha vuelto a Jersey... y Bob y Jay han regresado de rehabilitación.



Hay quien siempre ha visto en Kevin Smith a un gamberro que ha pasado del cine independiente al comercial, a un jovenzuelo católico que gusta de los chistes soeces y las continuas referencias sexuales... casualmente son aquellos que no han tenido la fortuna de ver sus películas.


Posiblemente Smith no sea el director más regular (Mallrats era... peculiar y Jersey Girl cuestionable) pero sus guiones destilan genialidad.

Unos diálogos ingeniosos y divertidos, así como la presencia de unos pensamientos u obsesiones de fondo implícitos en cada una de sus películas es una de sus señas de identidad.

Clerks, su opera prima, a pesar de las deficiencias técnicas a causa de la total inexistencia de presupuesto nos insinuaba los valores de la fidelidad, la amistad y el amor verdadero sin una gota de moralina ni sensiblería.

Mallrats, posiblemente la menos brillante de sus películas, nos ofrecía una velada crítica al consumismo, a la televisión y a una sociedad falta de esperanzas y espectativas.

A la tercera llegó la obra maestra. Persiguiendo a Amy es, en mi modesta opinión, una de las tres mejores películas de todos los tiempos (bueno, para mi la primera ^^). Entrar a analizarla es como intentar describir la Capilla Sixtina con un par de adjetivos, solo puedo decir de ella que, a pesar de todas la veces que la he visto, cada visionado me pone al borde de las lágrimas. Sin duda el mejor guión y los mejores diálgos de toda la hisotria del cine. Un canto apasionado pero carente de barroquismo a la amistad y al amor que estremece el alma y marca el corazón de por vida.

Dogma nos ofrecía una muy inteligente visión del catolicismo y de todas las cuestiones morales que lo rodean desde el punto de vista de Smith, un católico lleno de dudas y disensiones. Una gran película que fue visionada apreciando solo lo superfecial desafortunadamente.

En Jay y Bob el Silencioso Contraatacan Smith se permitió un guiño a sus fans, a todos aquellos que querían más de Jay y Bob antes de la anunciada desaparición de los personajes. Una comedia alocada pero alejada de lo banal que ofrece una ácida y acertada visión de Hollywood.

Con Una Chica de Jersey el gordito de Leonardo sufrió su primer fracaso. La decisión de abandonar a los personajes de la llamada "pentalogía de Nueva Jersey" y sus propias obsesiones, dudas, miedos y esperanzas relacionadas con su reciente paternidad fueron alguna de las causas que causaron decepción en su público.


Contrariamente a lo que pudiera parecer Clerks 2 no es una comedia americana al uso, ni una gamberrada como el distribuidor español se dedica a promocionar de un modo lamentable; más bien se trata de una de esas películas que, carentes de adornos y frusilerías, con sutileza y un irresistible encanto, nos señala sentimientos, pensamientos y emociones que residen en el interior de cada uno de nosotros. Se trata de una delicia para los sentidos, un té de delicado aroma que calienta el estómago en lo más frío del invierno, una genialidad escasa en nuestros días e inapreciable para algunos, un aware [término japonés que intenta describir las sensaciones provocadas por la belleza de las cosas efímeras] que llenaría de gozo los sentidos de cualquier místico zen hasta saturarlos de maravilla y genialidad.

Se trata, en suma, de una oda cantada con medestia a la amistad, al amor y a la importancia de los sueños y las pequeñas cosas, que se mezclan con la alegría del reencuentro de sus personajes más queridos, salpicada con sus juegos y marcas de fábrica que formarán otra pequeña delicia a descubrir por sus seguidores.

Era justo y necesaro que, en el actual panorama de mediocridad cinematográfica, entre duelos a espada, thrillers lamentables y saturación de mal cine de terror, Kevin Smith regrasase a Leonardo, en la gran Nueva Jersey, para refrescarnos e iluminarnos (si no salvarnos) con su retorno a la más absoluta genialidad.

2 comentarios:

  1. Está bien la peli. Mi escena favorita es la de la discusión en la hamburguesería por qué peli es mejor, El Señor de los Anillos o Star Wars xD

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  2. se saleeee cuando llega el tio a comprar y se alia con el friki !! es el amo xD

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