martes, febrero 21, 2006

El águila se posa en la tierra del cuervo

Ya que me he tomado la molestia de escribir este informe para el foro lo copio/pego en el blog para disfrute de mis lectores (que, aunque silenciosos, me consta que los hay).

Como somos un poquito parados y no nos apetecía estar tomando notas a cada turno, este será un informe más bien breve, pero no me digais que tan bellas imágenes no se compensa la falta de texto.

Se trata de una batalla en terreno arable en la que Monge es el defensor con sus II/53. Ancient British. 55BC-75AD y Endakil es el invasor al mando de sus II/49. Marian Roman. 105BC-25BC.
Monge quería jugar con Scots Isles & Higlands para tener todo Blades, pero lo dejamos correr por esta vez, porque ese ejército combate de 1054AD a 1493AD y no iba a quedar bien ni como informe ni como batalla histórica.

La batalla se jugó en el local de la asociación (friki) La Cuaderna del Norte ¡un abrazo!

La LEG IX HISP desembarca en Britania para sofocar una revuelta celta. Los iceni encabezan un levantamiento que pretende sacudirse el yugo romano.
¿Conseguiran los romanos mantener el control de la provincia isleña? ¿Lograrán los valerosos celtas expulsar a los romanos de sus tierras?




Vista del campo de batalla desde detrás de las líneas romanas. Los romanos despliegan en un ordenado frente mientras que los celtas intentan sacar partido del terreno alrededor del templo de Júpiter que arrasaron los primeros días de su levantamiento (la BUA en esta batalla).
Monge echar una mirada que parece decir "pfffff..." a la BUA que altera su despliegue y en la que no confía le reporte ninguna ventaja real en la batalla.




El despliegue britano. Los iceni se dividen en varios grupos quien sabe para qué. Una warband ocupa el templo de Júpiter para defenderlo.
En el campamento celta se pueden ver a unos psiloi haciendo las veces de vivanderos.
Fumar mata.




La delgada línea roja.
El magister militum despliega en un extremo y la caballería y los psiloi en el otro. La línea de legionarios se extiende entre ambos ocupando los pantanos.
Al fondo unos vivanderos (representados por arqueros) defienden el tren de suministros romano (el campamento representado por el carro).




Endakil tomó esta bonita imágen area subido, peligrosamente, en una inestable silla de plástico de Schweppes.
A la derecha podeis ver los ducados de Monge y su "palito medidor", el chisme azul y negro que usamos para medir los pasos.




Flanco derecho romano.
Los celtas dirigen sus carros y sus warbands hacia las líneas itálicas con soprendente velocidad. Los psiloii retroceden en un replanteamiento táctico para situarse tras los legionarios y apoyarles ante la inminente carga iceni.




Pero el combate no empieza en el flanco derecho romano si no en el izquierdo.
Warbands, carros, caballería ligera y general celta cargan contra los legionarios y los psiloii dirigidos por el magister militum de la IX.
Parece que aquí se decidirá la suerte de esta batalla.




¡Se abre una brecha en las líneas iceni!
Los legionarios hacen huir a la caballería ligera britana dejando al descubierto el flanco del general celta montado en carro.
¿Intentará la otra unidad de caballería ligera entretener a los legionarios quedando expuestos a un flanqueo ellos mismos para proteger al general, o confiarán en la destreza del jefe de su clan?




El general iceni carga contra los legionarios pero nada pasa; el combate termina en un empate dejando su flanco peligrosamente expuesto a la otra unidad de legionarios.
Se dispara la tensión y el consumo de Ducados por parte de Monge.




¡El caudillo celta ha sido aniquilado! Un enemigo de Roma ha sido eliminado y el desánimo se extiende entre su gente.
El flanco derecho iceni está seriamente comprometido y la victoria parece próxima para la legio IX; una baja más y los britanos habrán sido derrotados.



¡Sandwich!
El carro del flanco derecho celta está en una situación poco envidiable. Si Marte no nos dá la espalda podremos decidir la suerte de la batalla con una sola tirada de dado.



¡Roma Victis!
El carro ha sido destruído y la victoria es total para los hijos de Roma.
Las tropas romanas consiguen la victoria a los pies del templo de Júpiter; sin duda la victoria es obra suya, no de simples mortales como nosotros.




El general britano se echa otro cigarrito mientras me dirige una mirada significativa... ¿otra partidita?




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