miércoles, febrero 22, 2017

X-Wing: Fantasma y Espíritu

Esta pareja es la culpable de que acabase saltando a X-Wing. Desde que se empezó a ver por internet fue una tentación inmensa. Y es que ser tan fan de Rebels tiene estas pegas.

El esculpido es razonablemente bueno, y el prepintado no está mal. Aun así no dejaba de tener cierta apariencia de juguete. Después de darle varias vueltas acabé animándome a hacerle unos efectos de envejecimiento para darle un aspecto más realista.
Empecé utilizando una técnica muy original que había visto por internet: lápices. Sí, simplemente usar varios lápices más o menos afiliados para ir delineando lineas de roña y suciedad. Quedó bien, pero me pareció insuficiente, así que recurrí a un lavado tradicional, con una mezcla de marrón y negro.


Di un primer lavado bastante contenido. Tal vez demasiado, así que me lancé con otro y terminé muy contento con el resultado.


De hecho, a causa de las peculiaridades de la tensión superficial del agua, quedó sorprendentemente similar al aspecto que el Espíritu tiene en la serie.


Aunque en general apliqué el lavado con mucha alegría, dediqué un poco más de atención a algunas superficies sobre las que "dibujé" unas líneas de suciedad proyectada por el movimiento, para darle un aspecto más natural.


El caza estelar auxiliar/lanzadera de combate es demasiado pequeña para hacerle gran cosa. Así que simplemente le di el par de capas de lavado y a correr.


Otro gran detalle era la cuestión de los motores. No quería que estuviesen "apagados", así que me dediqué a crear el efecto. El tema de los brillos siempre me ha parecido bastante difícil, y esta era la primera nave con el que lo intentaba. A la primera no quedó demasiado bien y, hace no mucho, volví a intentarlo con un resultado más satisfactorio.

Al final he terminado muy contento con mi carguero corelliano VCX-100. Misteriosamente le ha quedado el efecto secundario de un olor extraño, pero teniendo en cuenta las cosas que la tripulación ha llegado a llevar en la serie casi que queda hasta bien :D

miércoles, febrero 15, 2017

Draco. La Sombra del Emperador

Cuando vi que esta novela estaba ambientada en las postrimerías del Imperio Romano rápidamente captó mi atención; es un periodo que me parece fascinante y no está tan tratado como otras épocas. Pero cuando leí un poco y descubrí que giraba en torno a la figura del emperador Juliano saltó rápidamente al primer lugar de mi cola de lectura.

En realidad sentía cierta inquietud porque es un personaje muy importante para mi y sabía que, a pesar del tiempo transcurrido desde su lectura, iba a compararlo con la obra de Gore Vidal y ese es un examen muy difícil. Aun así el interés y la curiosidad vencieron y me puse con el libro.


"Draco. La Sombra del Emperador" se acerca a Juliano con el recurso del secundario anónimo pero cercano al personaje. En este caso nuestro guía es Víctor, un guerrero franco.
Durante la primera parte de la novela acompañaremos a Víctor en sus andanzas como agens in rebus (lo que fueron los frumentarii), un agente secreto, vaya. Nuestro protagonista nos da la ocasión de sumergirnos en un aspecto muy desconocido del mundo romano, que parece sacado de cualquier episodio de la Guerra Fría (o de Juego de Tronos) con espionaje, traiciones y asesinatos.
Así es como Víctor llega junto a Juliano, para acabar renegando de su misión y uniéndose al emperador fascinado por su figura y su integridad.

A nivel histórico no puedo ponerle pegas a la novela. Y tampoco muchas en el literario, a pesar de algún puntual cambio de ritmo.
Tal vez los matices estén tanto en Juliano como en Víctor, que tienen un desarrollo quizás algo inconexo. En el caso de Víctor, por ejemplo, me resultó curioso que, pese a ser un hombre razonablemente instruido, desconociera datos que deberían ser bastante obvios para alguien de su mundo y su profesión; no saber donde está Frigia, por ejemplo. Con Juliano me pareció un poco brusco el salto de jovenzuelo "empollón" a héroe militar, como si la elipsis temporal estuviera desdibujada.

No le puedo -como decía- poner muchos más peros a esta obra.
Hay intriga, asesinatos, una campaña en la Galia y Germania (con un buen número de páginas dedicadas a narrar con acierto la Batalla de Estrasbrugo) y en Persia.
Quien busque quedarse en la superficie y quiera algo ligero y con mucha acción disfrutará de Draco.

El pero interesante es que el autor no se corta a la hora de entrar en el trasfondo social y político de la época, y en poner en la palestra el papel de los cristianos en el colapso del Imperio Romano. Podría decirse que Colombo toma partido con valentía por el lado de Juliano, poniendo sobre la mesa los valores éticos y la superioridad moral de un hombre instruido como Juliano frente al fanatismo, la codicia, los odios fratricidas y la codicia política y el ansia de control social de los cristianos. Contraponiendo, en suma, la apertura religiosa del mundo romano original frente a la intolerancia y el dogmatismo galileo; la cultura clásica, los avances científicos y filosóficos, el respeto a las creencias de otros pueblos en oposición al dogmatismo, el odio y la negación del otro.
Imagino que es una realidad cuyo reflejo podría molestar a algunos lectores, así que en este sentido dejo la recomendación de la lectura abierta a las sensibilidades de cada cual.
Sea como fuere personalmente agradezco que el autor no se mueva en las medias tintas y tenga el valor de poner sobre la palestra a los culpables de la quema del templo de Apolo en Antioquía y del mismo asesinato de Juliano: un "blanco y en botella" histórico.

Impagable el final, en el que Colombo nos hace navegar entre dos corrientes de tristeza y rabia, así como el eco de las palabras de Juliano el Sabio, que resuenan en el booktrailer y que os dejo para cerrar la reseña.
Veredicto: muy recomendable.
Una recomendación adicional: Contra los Galileos, del propio Emperador Juliano. Difícil de encontrar (yo la tengo en una edición de Gredos de 1982), pero merece la pena.

miércoles, febrero 08, 2017

Exploradores Elfos Silvanos

Me hice con estos modelos según salieron a la venta. Me encantaban. E incluso eran fijos en mis listas en aquella época pese a las diferentes opiniones en el eterno tema "rentan o no rentan".
Pero, aunque realmente los pinté con cariño, llevaban años dejándome con una sensación agridulce.

El paso del tiempo no les había sentado demasiado bien. El problema es que eran unas de las víctimas más notables de una época en la que el pincel seco era una técnica de la que se abusaba en demasía cuando se quería tener el ejército pintado rápidamente.
Cada vez que los veía pensaba en cuan buenos modelos eran y cuan mejorable era el pintado que les había hecho originalmente.
Así que, pensando en usarlos también en Warhammer Reforged, me llené de motivación para ponerme con ellos.


Aunque la base en sí ha permanecido tal cual, prácticamente he tenido que repintar la mayor parte de todos los modelos.
A parte del espanto del pincel seco por todas partes, otro problema era la elección de colores. Lo que en aquella época pretendía era usar diferentes tonos de verde para remarcar que no es una unidad regular, así como experimentar con ocres.
El resultado fue un poco de aquella manera. Y el caso es que, con el tiempo, han sido precisamente esos los tonos con los que más he trabajado, así que apliqué mi experiencia aquí.

Este es el resultado después de un intenso trabajo de restauración. Ahora barnizados para evitar sustos y con su estandarte siendo exploradores, porque esas cosas pasaban en los 90.

miércoles, febrero 01, 2017

Reseña: tapete GameMat para X-Wing

En el pequeño y emocionante mundo de los tapetes para X-Wing podemos identificar dos tipos: los sencillos y los espectaculares. Después de reseñar uno de los sencillos quería dedicarle un poco de atención a uno de la vertiente más llamativa.
Así pues, el invitado de hoy será el tapete "Galaxy 1" de GameMat.

Conocí el trabajo de GameMat a través de Instagram, que se ha revelado como una insólita vía para conocer a otros aficionados y fabricantes.
En algo así como una semana llegó el paquete desde la República Checa y, después de la sesión correspondiente de cutter y unboxing no emitido a través de YouTube esto es lo que encontramos dentro de la caja:


Los tapetes de GameMat se presentan en el interior de una bolsa de tela para almacenarlos y transportarlos. Me parece un extra fantástico... ¡y además sin coste adicional! Tengo otros tapetes en diversos tipos de embalajes de cartón y este gana por goleada en este aspecto.
Además de las correas para llevar el tapete al hombro con total comodidad, la bolsa incluye asas en cada extremo, tal vez para guardarlo colgado si es menester.
Un 10 para los checos en este aspecto.


Una vez extendido el tapete podemos comprobar sus características físicas.
- Se trata de un tapete tipo "almohadilla de ratón", tan popular hoy en día.
- La calidad de impresión es muy buena; el detalle es espectacular, artísticamente es preciosista y la resolución es de calidad.
- La parte gomosa tiene 2mm de grosor y es adherente, por lo que no se moverá de la mesa durante el juego. Como todos los tapetes de este tipo los dados rebotan de una forma inexplicablemente satisfactoria (es un detalle insólito y aparentemente insignificante, pero muchos jugadores con los que he probado en directo estos tapetes resaltan este hecho como una de las características que más les llaman la atención).
- El deslizamiento de las naves sobre la superficie de juego de tela es correcto: no se enganchan y al empujarlas se mueven de manera fluida.
- Las esquinas son redondeadas. En principio es una característica anecdótica, pero parece ser que este diseño evita que el producto se dañe al ofrecer una esquina de 90º.

Adicionalmente los tapetes que actualmente vende GameMat son una versión 2.0 de sus productos iniciales, con un par de características bastante curiosas que los diferencian de la competencia.
- La composición de la parte de goma evita la aparición de marcas y "orejas" en las esquinas incluso si se ha almacenado incorrectamente. Me parece muy interesante esta característica, porque soy bastante zote doblando cualquier cosa.
- La tela sobre la que jugamos tiene una composición que no sabría explicar, porque no soy nada parecido a un especialista en temas textiles, pero es hidro-repelente y lavable. Esto significa que si accidentalmente derramamos, agua, refrescos, café, o cualquier otro líquido, este no se impregnará en la tela, quedando contenido en una suerte de abracadabrante tensión superficial.
Personalmente me parece un tanto inquietante ponerme a hacer pruebas... pero en Data Sphere (os gustará si le dais a Infinity) hacen un llamativo experimento para poner a prueba esta característica. Podéis verlo aquí.

Para terminar el análisis físico cabe mencionar que la tela es lavable (por si vuestras mesas de juego son un restaurante además de un bar), lo cual es un buen seguro si sufrís un accidente gastronómico.
El peso de este tapete con medidas para X-Wing (3x3 pies - 91,44 cm) es, exactamente, de 1,7 Kg. Este tipo de tapetes no suele pesar demasiado cuando tiene medidas para X-Wing, pero sí es bastante aparatoso si vas a jugar por ahí; el detalle de la bolsa facilita el transporte de forma loable.


En uno de los laterales del tapete tenemos un planeta helado (¿Hoth? ¿Ahch-To en invierno?). El nivel de detalle y la calidad de impresión es sencillamente espectacular. Observad que incluso puede distinguirse el sutil detalle de la sombra de las nubes sobre el mar.


Este es el efecto al colocar las naves sobre el tapete.
El que incluso sea apreciable la atmósfera del planeta no deja de maravillarme.


Al ampliar el plano vemos las nebulosas y estrellas presentes en el resto del tapete.

En resumen puedo decir que estoy encantado con este producto. Al igual que una mesa llena de escenografía hace que un wargame "tradicional" gane muchos enteros, en el caso de X-Wing un buen tapete da una espectacularidad y una inmersión totalmente incomparable a la que pueda ofrecernos la mesa de la cocina.
Por otro lado hace unas semanas tuve que desplazarme a pie hasta el Barbas para echar unas pachangas de X-Wing y enseñarle cómo era el juego, ya que le había despertado curiosidad. En esa excursión tuve que cargar con un par de tapetes en cajas (además del Espíritu y el resto de cosas que necesitaba para jugar) y aquello fue indeciblemente aparatoso. Teniendo estas bolsas de transporte tan apañadas ahora no me agobia tanto ser yo el que lleve el tapete.

Un 10 para GameMat. Muy satisfecho con este tapete.
Y si no le dais a X-Wing en breve reseñaré algún otro de sus productos para el público -digamos- más medieval-fantástico.