sábado, mayo 31, 2014

Bosque de hongos... de pan

Posiblemente recordaréis que hace ya un tiempo os enseñé las setas que había estado esculpiendo con miga de pan. El caso es que el otro día las vi en un bote dentro de la caja de restos y chismes y decidí terminar lo que tenía pensado para ellas.


El asunto en sí no tenía demasiado misterio.
Utilicé como base unas secciones recortadas de una caja de plástico del Ikea. Sobre ellas pegué las setas y unas cuantas piedras (como las que he venido usando para los trolls) con pasta para baldosas.
Lo bueno de la pasta para baldosas es que -además de proporcionar un agarre estupendo- sirve para texturizar, por lo que no tuve que ponerle arena.
Una vez firme pinté las setas con cola blanca diluida (1/2 con agua, aproximadamente) para proporcionarles una textura más orgánica.

Y ya podía ponerme a pintar.
La verdad es que fue muy fácil. Di una capa base de color mantequilla de Americana a las setas, y de marrón oscuro -también Americana- a la base. Seguidamente un pincel seco del mismo tono mantequilla para iluminar las piedras y la textura del suelo.
Con eso terminado solo me quedaba pintar las setas en sí. Para ello tiré de mi carpeta "Mycology" de Pinterest en busca de referencias realistas.


Y sobre estas líneas podéis ver el resultado, acompañado de las setas para el bosque de setas gigantes que ya tenía hacía tiempo. He quedado muy contento porque reflejan muy bien el aspecto orgánico y carnoso.

El plan es utilizarlas junto a las setas gigantes para poder crear al menos dos grandes secciones de bosque de setas. O bien como elementos individuales en forma de muros u obstáculos para juegos de escaramuzas fantásticas.


Aquí podéis ver  unas miniaturas moviéndose entre ellas para que os hagáis una idea de la escala.

Unas cuantas migas de pan y piedras cogidas del suelo. Insultántemente más barato y original que cualquier pieza de escenografía que puedas comprar metida en una caja. Y, como veis, mucho más fácil de lo que cabría imaginar.

miércoles, mayo 28, 2014

Proyecto troll: Throgg y bruja WiP

Aun con sutiles variaciones, tanto Throgg como la bruja van con el mismo esquema de color de piel que el resto de trolls. Tal vez en un tono más oscuro para representar la piel más gruesa.


Me encanta el diseño de Throgg. Tal vez porque es un (ejem, ejem) "homenaje" a los trolls de Pathfinder.
Decidí no pegarle las hachas que lleva clavadas por la espalda porque, bueno, me parece un poco ridículo y  -"artísticamente" hablando- distraen en demasía la atención de la miniatura en sí.

Lo que estoy haciendo en el momento en el que está tomada esta fotografía es pintar el grueso de la piel con Gris Denso Vallejo. A continuación pinto con Verde Denso las zonas más escamosas. Cuando esas partes de Verde Denso están ligeramente secas aplico otra capa más aguada invadiendo la zona colindante de Gris denso para unificar tonos. Posteriormente aplico un lavado mucho más aguado de Verde Denso a toda la piel para resaltar los detalles. A continuación doy un lavado muy localizado de mezcla de negro y Verde Denso a la zona escamosa. Posteriormente otro lavado de negro puro en la misma área.
Atención: un lavado debe estar seco antes de aplicar el siguiente o los resultados pueden ser desastrosos.
Una vez secos los lavados aplico luces. Sobre todo en el rostro y la zona de pecho y estómago. Tras los lavados queda bastante bien y es tentador dejarlo tal cual, pero las luces mejoran el resultado más de lo que cabría esperar.

Sí, la foto está enfocada en el altavoz más que en la miniatura. Qué zote.
También podéis ver el bote de Americana que utilizo para la capa base. ¡Cómo me gustan estas pinturas!


La bruja troll lleva un proceso muy similar. El problema con ella es que los lavados tienen que ser muy controlados para que no chorreen hasta la peana (con esculpido escénico de rocas) echando a perder el pincel seco con el que está pintada.

En el pintado oficial los ojos son esferas rojas. En mi caso aposté por un aspecto más realista con pupila -como el resto del ejército- porque creo que la expresión y la personalidad ganan muchísimo.


Por cierto, con motivo del Día del Orgullo Friki me hicieron una entrevista e Disfrazmanía como representante del "sector" de los wargames. Aquí la tenéis.

sábado, mayo 24, 2014

Proyecto troll: héroes y comandantes

Teniendo ya un chamán troll, seguía necesitando unos líderes al nivel de un proyecto como este. Y la primera opción fue Throgg.

Junto con el rey tumulario, Throgg es una de las dos únicas miniaturas Citadel que me han gustado en (digamos) los últimos 5 años. Me han gustado tanto como para comprarlas... pero, desde luego, no al precio que pretenden cobrar por ellas. Y menos si es de FailCrap.
Por suerte la encontré en el mismo lugar donde compré los fimir a un precio más que sensato.


No mucho después me encontré con la bruja troll de río en una oferta y no pude resistirme; ya tenía mi comandante para el ejército troll. Seguramente la use como "cuenta cómo" comandante ogro dragón o algo así, mientras que Throgg iría como héroe... aunque soy flexible en cuanto los usos posibles.

Estoy encantado con los dos modelos y su magnífico nivel de detalle. Tanto que la perspectiva de tener que pintar todo lo que se ve dentro de la red de la bruja se presenta bastante aterradora.

viernes, mayo 23, 2014

Auriculares antienredos

Aunque este es un post que se sale de la línea general del blog no me resisto a incluirlo, porque podría ser para muchos tan útil como para mi.

Suelo escuchar  música y podcasts con el móvil cuando voy por la calle, y recientemente estaba buscando unos nuevos. No tenía muy claro qué buscaba exactamente hasta que me encontré con estos en Mobile Fun.


Como cada vez que saco los auriculares del bolsillo me encuentro con que los gremlins han enredado los cables hasta lo indecible, esta idea de la cremallera me ha parecido una genialidad. El invento consiste en cerrarla cuando los guardas, de forma que los cables no se enredan.
Además el cable es plano, lo cual mitiga el tradicional punto débil de los auriculares: la unión con el conector. Con este diseño el roce es menor y aumenta la durabilidad de estos.

Los auriculares también incluyen un dispositivo para poder pausar, avanzar o retroceder las canciones sin tener que desenfundar el móvil, lo cual es otro plus.
En el mismo lugar presenta un micrófono para poder contestar las llamadas mientras vamos con los cascos... aunque me temo que es una función que no utilizaré porque me resulta demasiado peculiar ir hablando y gesticulando con los auriculares puestos :P

Como decía los he conseguido en la tienda online Mobile Fun, conocida por ser una de las tiendas más populares de accesorios para gadgets a nivel mundial. Me ha llegado en menos de tres días, así que no puedo menos que recomendarla.

miércoles, mayo 21, 2014

Proyecto troll: esquema de color

Dado que no llevan uniforme (y en algunos casos casi ni ropa) la forma de cohesionar al ejército es usar un tono de piel común.
Tengo un troll de río pintado desde hace años y, aunque no está mal pintado, si utilicé los colores "alegres" de principios/mediados de los 90. Para este proyecto quería unos tonos más discretos y naturales. Que puedas imaginártelos viviendo entre el bosque y los peñascos sin que canten a kilómetros.

Hace ya años empecé a utilizar pinturas Vallejo; conservo las Citadel que ya tengo, pero cuando se van terminando las sustituyo por su equivalente de Vallejo. La verdad es que estoy muy satisfecho con ellas, sobre todo en lo concerniente al volúmen/precio.
En este caso utilicé sobre todo la gama Extra Opaque Basecoat Color. Son unas pinturas más densas y con mayor agarre. Cabría esperar que solo las hubiese utilizado para la capa base, pero ya puesto con ellas empecé a experimentar con tonos y podría decirse que -en lo tocante a las zonas de piel- trabajé únicamente con estas pinturas.
En concreto el esquema está basado en Verde Denso iluminado con Gris Denso. Me encanta el Snot Green (o su equivalente Vallejo en cuanto lo termine) y lo seguiré usando, pero estos dos colores dan unos resultados magníficos, y muy naturales.


En la foto podéis ver una unidad de trolls de GZ con la labor de pintura ya terminada (distinguibles por el barniz aun brilante). Tras ellos están los trolls del caos de GZ, que irán en un tono ligeramente más oscuro. En primera fila tenéis los fimirs de FW (trolls de ciénaga) en sus primeras fases.

sábado, mayo 17, 2014

Redshirts

Puede que Redshirts sea la novela más original que he leído en los últimos años. Me esperaba una parodia de una popular serie televisiva y me he encontrado con mucho más de lo que podría esperar.

Conocía a John Scalzi por su serie La Vieja Guardia que aun tengo en mi pila de lectura. Y digamos que le conocí mejor tras el sonado episodio de bully legal de GW a una escritora aficionada americana.
Resumiendo un poco; esta autora "amateur" (se autopublica en Amazon y saca cuatro perrillas por la venta de sus obras)  publicó un libro con el término "Space Marine" en su título. GW se atribuyó la propiedad de este término y contactó con Amazon, que retiró el libro de forma preventiva. También contactó con la autora, a la que metió el miedo en el cuerpo haciendo uso de sus tácticas de bully legal a la que nos han acostumbrado en estos últimos años.
La noticia trascendió y corrió como la pólvora por internet. Hasta que llegó a oídos de John Scalzi. En el post de su blog que os enlazo ahí arriba señaló el despropósito, la falsedad y el abuso que había tras esta maniobra legal. Resulta también que, en esas fechas, Scalzi ostentaba el puesto de presidente de la asociación de Escritores de Fantasía y Ciencia Ficción de Estados Unidos. Una asociación poderosa, con recursos, miembros importantes y numerosos contactos en la esfera audiovisual (muchos de sus miembros eran/son guionistas de conocidísimas películas y series de televisión). Asociación que -según dejó entrever Scalzi- estaría dispuesta a poner sus recursos legales (¡y sin duda su repercusión mediática!) al servicio de la autora acosada. Tras está insinuación GW vio que no solo podría perder el juicio, si no que también se arriesgaba a una escena de bochorno mediático, por lo que levantó su campaña de acoso sobre la escritora.
Con estos antecedentes, ¿cómo no iba a caerme bien Scalzi? :)
Tras esta introducción sobre el autor volvamos a la novela, que es lo que importa.

Redshirts es una de esas obras cuyo interés reside, en gran medida, en lo inesperado, por lo que entrar a profundizar en ella echaría por tierra la mayor parte de su atractivo para futuros lectores.
Podemos decir que, tal como se intuye, Redshirts es una parodia de Star Trek... hasta la mitad exacta del libro. A partir de ahí, lo que parecía un mero entretenimiento, se para en seco y comienza a derribar paredes narrativas, la trama da un vuelco y se convierte en algo tremendamente profundo, mezclando literatura, teorías físicas e interrogantes emocionales.

De ahí los tres codas del subtítulo de la edición inglesa. Los codas son apéndices de una obra poética o musical. Podríamos decir que son los actos finales. Y Redshirts tiene tres. Tres actos finales que ocupan aproximadamente el último tercio del libro. Cada uno desde el punto de vista de un personaje y una emoción.

Redshirts no es una novela de acción, ni de humor realmente. Y el trasfondo de ciencia ficción es solo un escenario narrativo. Pero es mucho más que todo eso. Desde luego no la recomendaría para todos los públicos, pero quien se acerque a ella con buena predisposición encontrará mucho más de lo que esperaba.

miércoles, mayo 14, 2014

Proyecto troll: llegan refuerzos

Llegan nuevos refuerzos para la horda troll.
Y también llega un ataque de alergia.
Si uno es aficionado a estas cosas es una auténtica puñeta tener alergia a los vapores del cianocrilato. Y mira que intento usarlo solo en aquellos puntos en los que es imprescindible (vamos, donde tendría que pasarme un buen rato sujetando piezas). En la mayoría de las ocasiones utilizo Repair Extreme de Pattex (NO compréis la marca blanca de Leroy Merlín; es una mierda)... y no veas cuanto me gusta este producto, vaya maravilla.

En cualquier caso me declaro fan de las miniaturas de una sola pieza. Y más si son pre-slotta. Con los trolls de Ral Partha no tuve más que pegarlos a las peanas y pista. Esto ha sido exasperante.


Como veis los refuerzos están compuestos por tres ogros dragón, seis trolls de Game Zone (tres del caos y tres vainilla) y tres fimirs.

Los ogros dragón han sido más fáciles de montar de lo que pensé al ver las piezas. Aunque fácil no es sinónimo de rápido. Me gusta que las miniaturas tengan tantos puntos de apoyo como sea posible para evitar sustos, así que puse unas rocas de corteza de pino sobre las que se posa una pata de los dos de los extremos. El campeón está rampante, pero como la cola toca el suelo sirve de tercer punto de apoyo.
Quizás en términos de juego sean mejores con dos armas de mano, pero con el arma a dos manos tienen una pinta tremenda, mucho más amenazantes.

Los trolls vainilla de Game Zone tienen dos modelos armados con armas improvisadas: una rueda de carro (o artillería) y medio cadáver de caballo. No me gustaba nada el aspecto grotesco del troll arrastrando medio caballo muerto, así que lo cambié por una maza de una caja de ogros Citadel; el resultado mola, con la pose de la miniatura tiene una pinta muy dinámica.
En el caso del de la rueda de carro... bueno, no era algo desagradable como lo del equino, pero no me terminaba de convencer, así que lo armé con una espada de la misma caja.
Tampoco use la opción de la cabeza vomitando: demasiado macarra.

Los trolls del caos de Game Zone están llenos de pinchos y cuchillas, y van armados con chismes enormes. Tuve que ajustarlos prácticamente al milímetro para que no se fuesen golpeando y las peanas encajasen en formación. Para ello tuve que montar al líder de la unidad sobre una gran roca de corteza de pino. Ha sido un poco más trabajoso pero el aspecto es genial.
El troll del caos del fondo lleva medio cadáver de caballero. En fin, muy macarra y grotesco para mi gusto. El plan es pintarlo como si fuese una estatua y cubrirlo en parte de césped; como si fuese una vieja escultura que ha agarrado del suelo.

Los fimir no han tenido muchas complicaciones, aunque sí tenían bastantes piezas.
Como comenté anteriormente pego las piedras con pasta para baldosas. Las miniaturas en sí las pego con NoMásClavos (una pasta para montaje). Estos materiales son una joya para estos menesteres; los recomiendo encarecidamente.
Tienen muchas ventajas adicionales. Una de ellas es que tarda alrededor de 15 minutos en quedar más o menos pegado (12-24 horas hasta estar completamente seco y pegado). ¿Esto es una ventaja? Así a priori no lo parece, pero sirve para disponer de tiempo para mover y reposicionar las miniaturas para que no se golpeen entre ellas (algo muy útil si son tipos con armas a dos manos y colas).
¿Otra ventaja? La pasta para baldosas tiene una textura arenisca; no hace falta que le peguéis arena, viene texturizada de serie.


Y con estos suman más de doce trolls... a los que hay que añadir unos cuantos amigos que he rescatado y repintado para este proyecto.
El ejército en sí es troll, pero con algunos compañeros afines. En las leyendas suecas se menciona que los trolls tienen toda suerte de aspectos y tamaños; tan pequeños como para colarse en casa y hacer travesuras.... o tan grandes que -mientras duermen- pueden ser confundidos con montañas.
Usando esto como trasfondo hay espacio para muchos a los que se les puede extender el término de troll (aunque a nivel de juego solo los "auténticos" regeneren y tengan el resto de sus reglas).

sábado, mayo 10, 2014

Vård, troll!!! Proyecto troll Oldhammer

Mientras terminaba de pintar mi ejército enano para Oldhammer empecé a darle vueltas a mi clásica idea de "ejércitos a pares". Quizás lo más obvio era recurrir a los numerosos altos elfos que ya tengo pintados desde hace años para representar la Guerra de la Barba, por ejemplo. Pero -estando ya un poco aburrido del trasfondo de Warhammer- no era algo que me sedujese demasiado.
Entonces recordé esta canción.
¡Enanos contra trolls! Qué idea más molona. Estaba decidido y me había vuelto a liar yo solo.

El plan es basarme en el ejército del Caos, pero incluyendo solo bicharracos. Obviamente empezando con trolls, pero sin desestimar ogros dragón y similares.
Como era de esperar no iba a meterme a conseguir trolls de GW y dejarme el pastizal que pretenden cobrar por ellos. Más aun cuando otros fabricantes tienen trolls mucho mejores y más baratos.
Mi primera opción ha sido Ral Partha.

Ral Partha tiene en catálogo unos maravillosos trolls de Bob Olley. Si por mi fuera me habría hecho con todas las referencias, pero me he querido limitar a hacer unidades de tres trolls. Para mi el 3 es el número icónico vinculado a los trolls... al menos desde Guille, Berto y Tom.


Al final opté por formar dos unidades de Ral Partha. Una con armas de mano y escudo, y otra con armamento más variado. La primera unidad está comandada en realidad por una miniatura de ogro también de Bob Olley; es una miniatura tan retro y tan buena que no podía pasarla por alto... y que además va perfectamente pintada como un troll más.

Como veis en la imagen también me hice con un chamán troll. Hará las veces de mago. Y, aunque use el perfil de un mago guerrero del caos u hombre bestia, queda tan bien con un modelo así que no pude resistirme.

He empezado a decorar las peanas desde el principio añadiendo un buen número de pedruscos. Durante años he utilizado piedras esculpidas en poliestireno... para acabar descubriendo que las piedras reales quedan mucho mejor y son mucho más sencillas de trabajar (pincel seco de blanco, lavado marrón y listo).

En la foto también podéis ver el simpático montaraz halfling que me enviaron como regalo desde Ral Partha.

miércoles, mayo 07, 2014

Conan el Invencible

Entre lectura y lectura -sobre todo si ha sido reseñablemente aburrida- voy intercalando las novelas de Conan según los volúmenes viejunos de Martínez Roca. Son un montón (concretamente 24 volúmenes), de lo cual me alegro, porque los estoy disfrutando muchísimo.
Actualmente voy por el séptimo, que coincide con ser el primero escrito por Robert Jordan (La Rueda del Tiempo).

La sinopsis es la siguiente:
Durante su juventud en Shadizar la Perversa, Conan ha llegado a adquirir cierta reputación como ladrón. Un mago estigio le ofrece diez monedas de oro si se hace con las joyas que el rey Yildiz de Turán ha regalado a Tirídates, monarca de Zamora. Pero cuando el joven bárbaro entra en palacio descubre que alguien se le ha adelantado. Las bailarinas portadoras de joyas han sido raptadas. Las pistas le conducen al desierto, a un encuentro con el Halcón Rojo, la bellísima jefa de un grupo de salteadores de caravanas, y con poderes nigromantes olvidados por el tiempo.

Con Conan el Invencible volvemos atrás en la línea cronológica para volver a encontrarnos a un Conan de 18 años. A esa edad nuestro héroe es idealista y un poco inocente, sobre todo con las mujeres.
Y, precisamente, las mujeres tienen una gran importancia en este volumen. Robert Jordan se hace cargo del cimmerio con corrección, pero además le da un toque más macarra en el lenguaje y el sexo. Tenemos por primera vez palabrotas que no parecen sacadas de los años 30, y todo el trasfondo sexual es mucho más explícito.

Sigue siendo literatura pulp, pero bien escrita y divertida. Simple pero buena, como un bocadillo de jamón.
Tenemos brujos malvados, damsels in distress y femme fatales. Tenemos hombres lagarto, ladrones, soldados. Y tenemos a Conan repartiendo mamporros y amor. A todo esto Jordan sabe darle unos cuantos giros sutiles que, sin trastocar el estilo del bárbaro, da un poco más de profundidad narrativa a todo el conjunto.

Personalmente me ha gustado un montón, y tomaré con ganas los siguientes libros de Jordan de la serie Conan. Y quien sabe si algún día incluso La Rueda del Tiempo, ya que tanto le gustan a un amiguete y a Molly Quinn.
Si tengo que quedarme con algo lo haría con el giro final de la novela (¡no os lo perdáis!) en el que Conan empieza a espabilar.

... Y en cuanto a él mismo -pensó- se hallaba en el mejor de los casos  que puede desear un hombre en este mundo. Cuatro monedas de cobre en la bolsa, y el ancho mundo frente a sí.

sábado, mayo 03, 2014

Frostgrave: playtesting para Osprey

Este martes Bairrin y servidor estuvimos realizando un playtesting oficial de Frostgrave, el juego de fantasía de Osprey que saldrá a la venta en 2015.
No podemos hacer comentarios concretos de las reglas en sí, pero contaremos cómo fue la(s) partida y las sensaciones generales.

Frostgrave es un juego de escaramuzas fantásticas obra de Joe McCullough (podéis seguir su interesante blog aquí). Como cualquier otro juego de este tipo se juega con unas 5-10 (no más) miniaturas, siendo la más importante el mago.
¿Por qué el mago? En el trasfondo del juego tenemos que Frostgrave es una ciudad que fue habitada por poderosos magos pero que, tras un cataclismo taumatúrgico, quedó sumida en un éxtasis helado. Habiendo sido sus habitantes magos como nunca después existieron, la ciudad guarda valiosos tesoros en forma de artefactos mágicos. Algo muy tentador para cualquier hechicero... pero Frostgrave es un lugar peligroso. Es por ello que reclutan a un grupo de secuaces para que sirvan como sus guardaespaldas.
Tan solo añadir que, casi tan importante que el hechicero, es su aprendiz; ambos con un funcionamiento muy jedi-padawan (comentaba con Bairrin que un mod de Star Wars resulta evidente en la primera partida).

Cada mago ha de tener una carrera en una de las diferentes escuelas de magia. Los hechizos de esta escuela serán los que lance con mayor facilidad, mientras que no lo tendrá demasiado difícil con las escuelas afines, e incluso podrá aprender algún otro de las escuelas neutrales.
Su aprendiz conoce los mismos hechizos, pero no los domina con la misma maestría, por lo que tendrá penalizadores a la hora de lanzarlos.

Vista áerea (peligrosamente subido a una silla) del despliegue inicial
Para nuestro primer playtesting Bairrin trajo una banda nigromántica muy cebada. Una vampira y su aprendiz, acompañadas de dos ¿caballeras? (¿damas?) vampiras y una guerrera.
Yo opté por algo más equilibrado y con unos tintes más roleros: una elementalista y su aprendiza, una bárbara, un cazador de tesoros, un ladrón y dos arqueros halfling.
Jugamos en el dungeon, así que utilizamos parte de la escenografía que tengo por allí. Aprovechamos todos estos edificios recortables para crear un asentamiento; tal vez no Frostgrave en sí misma, pero sí un asentamiento cercano donde nuestras bandas se cruzan para darse mamporros.

Bairrin presentó la técnica "todos en piña". Como yo tenía la superioridad numérica aposté por dividir la banda en tres grupos; con un par de guerreros por cada magic user y el ladrón por libre para apoyar donde fuera necesario. Mi idea era presentar un frente más sólido con la maga, mientras que la aprendiza y los arqueros acosaban el flanco enemigo.

La elementalista Seoni irrumpe en el barrio junto a la bárbara y al cazador de tesoros
Como soy así de peculiar decidí elegir mis hechizos solo por cómo sonaba su nombre, sin pararme a leer la descripción. Esto me llevó a descubrir que algunos de ellos no me servían absolutamente para nada, por lo que en los primeros turnos todo cuanto hice fue mover, en lugar de activar algún hechizo de protección o potenciación tal como planeaba. Qué crack.

Decidle hola a mi bola de fuego... MUAHAHAHA!
Afortunadamente la cosa se solucionó por sí sola enseguida. En cuanto la maga vampira y sus secuaces se pusieron a tiro Seoni lanzó una bola de fuego (este también lo había elegido por el nombre... ¡y resultó mucho más efectivo!) al bulto con resultados espectaculares.

A partir de ahí las cosas se volvieron bastante locas. Joe ya me había comentado que las bajas en Frostgrave eran cuantiosas... y no veas si se sucedieron con rapidez. Bairrin lanzó algo así como "Palabra de Poder: Matar" con un señor crítico, yo me puse a lanzar lightning bolts con alegría. Los mamporros llegaron a cholón y allí no quedó en pie ni el apuntador.

Final de la partida. Tumbamos las minis para que vieseis las bajas allí donde cayeron
Como todo fue tan rápido volvimos a jugar intercambiándonos las bandas con resultados prácticamente idénticos. Y con un tiempo de juego de 20 minutos, tal como calculó Bairrin.


Tal como afirma Joe el juego es sencillo, rápido y mortífero. Creo que no hay resumen mejor.
Lo suficientemente sencillo y divertido (¡y mortífero!) como para ser un muy buen juego para iniciar a nuevos jóvenes jugadores. Tal vez al mismo tiempo el problema es que, para el jugador más hardcore, Frostgrave parezca un juego con poca profundidad.
Desde luego es rápido. Mucho. Comentamos que, sin exagerar, perfectamente podríamos jugar una campaña entera en una tarde.
Bairrin también apuntó que, por el formato y lo conciso del juego, este podría ser un muy buen sistema para torneos.

Si apreciamos que los proyectiles y, sobre todo, los hechizos a distancia pueden ser muy determinantes. El autor propone que el tablero esté saturado de escenografía, formando un retorcido laberinto. No es que usásemos muchísima escenografía, pero si bastante en mi opinión. No todo el mundo tiene una extensa colección de escenografía, lo cual podría ser un problema.
En este sentido Bairrin comentó la posibilidad de jugarlo dentro de un dungeon... lo cual suena bastante interesante.

Como apuntaba Frostgrave está diseñado para jugarse en campañas, y tiene un regusto a Mordheim más que evidente. Desde luego todo esto ganará en carisma en una campaña, pero lo letal del juego hace que no puedas encariñarte demasiado con los secuaces (ni ir tuneándolos demasiado) lo cual, para mi, es una pena.

Estamos en una etapa beta de momento, así que la cosa puede cambiar bastante hasta que salga finalmente a la venta. De momento traslado a Joe nuestras opiniones a la espera de ir enriqueciendo su trabajo. Pero a estas alturas ya promete, y será un digno miembro de la colección de wargames de Osprey. Reglamentos con sus admiradores y detractores, como en todo.