sábado, marzo 30, 2013

Steampunk: dama

Esta sofisticada señorita victoriana es uno de los personajes del Ash and Oak Club. Sus extraordinarias armas son lo único a la altura de sus exquisitas maneras.


Este es uno de los cuatro personajes que he pitado para el Ash and Oak Club. Originalmente es una científica loca de Reaper, pero me pareció que quedaría bien como dama de la alta sociedad.

Para el pintado busqué algunas referencias de moda victoriana y me decidí por esta elegante combinación de tonos verdes, con un toque de color en la pluma del sombrero. Quería que (componentes steampunk a un lado) su aspecto fuese lo más realista posible, huyendo de esquemas de color exóticos que una señorita de la aristocracia nunca vestiría.

Un modelo sencillo aunque bien ejecutado de Bob Ridolfi.

miércoles, marzo 27, 2013

Wolsung: partida y análisis del juego

Este fin de semana estuvimos probando Wolsung como es debido. Aunque a baja escala. Para no liarnos jugamos a dos personajes por bando.
Por cierto, también estrenamos la sala/dungeon de juego que, aunque no está terminada, ya es funcional.

La señora Endakil jugó con una lista equilibrada incluyendo una heroína exploradora, una heroína veterana de guerra, un ogro, una doncella y una cowgirl. Yo opté por una lista más rocosa: una ingeniera, una golemgóloga, dos gólems y dos servidores de relojería.
Aunque lo pudiera parecer mi lista no era culodura; los gólems son lentos y no tan efectivos como pudieran parecer. Pero quería probar las sinergias que apreciaba con personajes centrados en gólems y sirvientes de relojería aportando apoyo adicional.

Para el campo de batalla usamos una superficie de 90x75cm (con 6 miniaturas por bando tampoco era cuestión de ponerlas en los campos de Castilla) y para la escenografía utilizamos algunas de las pocas cosillas que tenemos en el dungeon; unos edificios estilo Tudor y unas rocas musgosas de decoración. Intenté situar las casas formando un villorrio que ofreciese unas cuantas posibilidades tácticas interesantes

Primer turno. Los aristócratas dividen sus fuerzas. Los inventores aprovechan la cobertura central.
Una vez hecho el bautismo de fuego creo que puedo compartir algunas apreciaciones generales. Aunque tened en cuenta que jugamos a una escala bastante reducida y no pudimos sacar toda la salsa que se le intuye al reglamento.

- Las reglas. Son muy-muy sencillas. Se explican en 5 minutos, son intuitivas y no tiene complicaciones. Quien busque una complejidad cuántica no la va a encontrar en Wolsung. Quien sepa apreciar un sistema que no necesita ser alambicado para ser divertido lo va a disfrutar.

- Es un juego rápido. Gracias a la sencillez de las reglas. Decididamente se agradece poder jugar pim-pam de un tirón sin tener que estar mirando tablas y reglas. La experiencia de juego es dinámica y fluida.
También nos ayudó el haber hecho una suerte de fichas para cada miniatura. En ellas pusimos su perfil, sus armas, sus habilidades y el efecto de estas en el juego. Cuando queríamos mover una miniatura echábamos un vistazo a su ficha y resolvíamos cualquier duda al instante.

- Es barato. Sin contar con que las reglas son de libre descarga. Una partida estándar de entre 3 y 5 personajes no requerirá más que alrededor de 8-15 miniaturas por bando. La cantidad dependerá de cuan exhaustivamente decidas equipar a tus personajes.

Momentos finales. Las aristócratas huyen de mis gólems :(
- Es un juego de personajes. No es un juego de bandas, si no de personajes que marcan la diferencia y algunos adláteres. Desde luego un personaje en pijama no hará gran cosa, pero conforme se gastan fondos en equiparle empieza a convertirse en un tipo peligrosísimo. Supongo que aquí está el misterio de buscar el equilibrio de darle unas cuantas buenas piezas de equipo y saber hacerle acompañar de algún secuaz de apoyo.
Pero es el hecho de que puedan usar las cartas para potenciar sus resultados en disparo y combate lo que les hace brillar sobre la mesa. Son capaces de enfrentarse casi a cualquier cosa y su aspecto heroico queda muy bien representado.

- Gana con escenografía. Como la mayoría de juegos de este estilo (desde Mordheim hasta Infinity, por ejemplo) se le saca mucha más chicha si se dispone de escenografía en abundancia. Sobre todo si se cuenta con escenografía vertical, pasarelas y edificios practicables.
Aunque la ambientación es steampunk no tiene por qué jugarse necesariamente en un entorno urbano gaslight, hay un montón de parajes pulp interesantes; cazar tesoros en una pirámide, explorar las ruinas engullidas por la selva de una misteriosa civilización, buscar una misteriosa reliquia en un túmulo de la campiña inglesa (o su correspondiente fantástico en este caso)...

- Los gólems son complicados. Los gólems presentan el problema de ser relativamente lentos y no demasiado ofensivos, pero por contra son auténticas rocas. Su Armadura [8] les hace prácticamente indestructibles. Tanto que habría que cebar a un personaje con equipo específico o centrar en ellos la lista si se pretende abatirlos. Además tampoco son tan lentos como pudieran parecer, ya que un inventor puede usar una habilidad para concederles una acción adicional, lo que supondría otro movimiento más. Sin contar que el terreno difícil no les afecta y que pueden atravesar (aunque no estacionar en) el terreno impasable (!)
La pega es que deben moverse siempre en primer lugar (lo cual no deja mucho espacio a jugadas sorpresivas con la facción de los inventores) y que no son muy diestros a la hora de repartir. Eso sí, como te den te avían.
Creo que lo mejor que se puede hacer jugando contra ellos es evitarlos y centrarse en cumplir los objetivos de la misión y/o en eliminar a los personajes enemigos.
En cualquier caso aplicaremos una regla de la casa que permita a los aristócratas el acceso a gólems (tirarán de MasterCard) y a los inventores contratar ogros (servoarmaduras a vapor que "cuentan como" ogros). Imagino que eso equilibrará un poco las cosas con tronchos de bronce y latón en ambos bandos.

sábado, marzo 23, 2013

Dungeon para Cavern Crawl

¡Hay que limpiar la habitación antes de seguir!
Si sois seguidores (o lurkers) atentos habréis notado que, desde hace un tiempo, estoy bastante liado con el tema de crear y poblar un dungeon. La raíz de todo esto viene del juego Cavern Crawl, reglamento más que interesante, del que ya hablaré más adelante.

El caso es que quería un dungeon que fuese desplegable. Es decir, con pasillos y habitaciones independientes que pudiesen ser configurados al gusto en cada escenario. Ante esto tenía tres opciones, un dungeon en 3D, crear un tablero de 2'1/2D yo mismo u optar por uno en 2D. Vamos allá con lo que pensé de cada cual.

- El dungeon en 3D es la opción más espectacular posible. Puedo comprarlo hecho o construirlo yo mismo. Construirlo no pinta como el súmmun de la sofisticación arquitectónica en el mundo de la escenografía, pero huele a largo y tedioso a kilómetros de distancia.
La otra posibilidad sería comprarlo hecho, pero tener suficientes pasillos y habitaciones es un pastizal que no estoy dispuesto a asumir.
Existe incluso una posibilidad intermedia: comprar moldes de silicona y hacerlo yo mismo. Parece un buen equilibrio.
Los problemas en general eran dos, uno logístico y otro práctico. El logístico es bastante obvio: guardar un proyecto así requiere más espacio del que estoy en condiciones de proporcionar. El práctico proviene de una apreciación personal: esos muros que hacen que los dungeons prefabricados queden tan bien imposibilitan acceder con facilidad a las miniaturas y corren el riesgo de caerse (con posibles consecuencias catastróficas si es sobre las miniaturas). Además retrasarían el desarrollo del juego, porque en lugar de simplemente colocar una habitación tendría que estar poniendo cada uno de los muritos.

- Cuando hablo de 2'1/2D me refiero a un dungeon (posiblemente hayáis visto alguno por internet) construido disponiendo baldosas de cartón sobre una base o esculpiendo cada habitación en una plancha de poliestireno extruido. Quedan genial. Me encantan. Son tan baratos como reciclar cartón o comprar unas láminas de poliestireno y hacerse con unos botes de Americana para pintarlo y hacer el pincel seco.
No es algo -como decía- complicado. Pero he de decirle que no de momento. Principalmente porque he estado pintando muchas cosas, se intuye que tenga que pintar alguna otra, hacer un dungeon así se presume como un proyecto de larga duración... y se acercan los calores.
Es una promesa que me hago a mi mismo y que no todos los años soy capaz de mantener, pero no quiero pintar en los meses cálidos. Pintar bajo el calorcito del flexo, junto al calorcito de un PC es una delicia en invierno, pero toda una tortura en verano.

Merisiel y Feiya dándolo todo.

- Mi decisión final fue a favor del mapa en 2D. No es tan bonito como los demás, pero sin duda es más práctico a todos los niveles. Puedo guardar un montón de secciones en una caja y usarlo no genera ningún tipo de complicación ni requiere montaje.


Ya tenía todo un mapa de estas características: las secciones de Warhammer Quest, pero yo solo me creé la necesidad de buscarme otro más para tener una variante o poder mezclarlo y disponer de un mapa total aun más grande o simplemente tener un surtido mayor.
Y mira tú por donde acabé comprando un material de D&D4ª: el set de tiles The Dungeon.

Dungeons & Dragons. Dungeon tiles. The Dungeon.
Me decidí porque tenía un precio razonable (lo compré en The Book Depository, buenos precios y excelente servicio). Además el detalle de que la propia caja fuese dos grandes habitaciones practicables me pareció una genialidad que me conquistó.
Casi la totalidad de las secciones son reversibles. Por un lado muestran una habitación vainilla y por el otro algún tipo de situación escénica. Con este detalle las posibilidades de creación de dungeon distintos son aun mayores.
Las piezas son de cartón, así que no son indestructibles, pero es grueso y de buena calidad; tiene pinta de aguantar muchos aventureros saqueadores.

Para hacerme una idea de las posibilidades de este set en toda su extensión decidí construir un dungeon utilizando casi todas sus piezas (dejé apartadas tres o cuatro pequeñas habitaciones). Así que me apalanqué en el suelo y monté lo que veis en la imagen. Sin nada que usar como referencia tal vez sea un poco difícil calcular sus dimensiones, pero tiré de cinta métrica y el resultado tiene el nada desdeñable tamaño de 1'5 x 1'4 metros. Pensaba jugar en la mesa en su configuración "modo rol", pero tal vez tenga que disponerla en "modo wargames". Eso o ir desplegándolo en scroll retirando las habitaciones ya visitadas. Tendré que darle vueltas. Lo que tengo claro es que si lo junto con las tiles del Warhammer Quest puede salir Moria por lo menos :D

Con la cámara del móvil, de noche y subido en el sofá. Era difícil sacar una buena foto.

miércoles, marzo 20, 2013

Steampunk: doncella

Los distinguidos caballeros del Ash and Oak Club requieren las más selectas atenciones, así que desde Aquitaine llega esta simpática secuaz para sus filas.

Fotos de miniaturas. Ahora con detalles picantes.
Uno de los secuaces del Ash and Oak Club más discretos, pero también útiles es el mayordomo. Papel que también puede ser representado por una doncella. A la hora de tener que elegir la decisión es más que obvia.

El modelo en cuestión es en realidad una camarera de Oktoberfest llamada Gretchen. Reaper tiene una miniatura que representa concretamente a una doncella pero no me decidí por ella. Soy lo más opuesto a una persona mojigata, pero la tal Bridgitte me parecía demasiado explícita para usarla en un juego de temática steampunk. Para cuando hagan el juego de escaramuzas de alguna novela erótica de éxito o para representar a las divas del látex vendrá genial, no me cabe duda.

En mi caso opté por Gretchen y, simplemente, pinté sus ropas al estilo doncella. Buscar referencias visuales en Google fue bastante más divertido que mirar inspiración para pintar gamusinos.
La parte más complicada fueron las medias. Encontré un tutorial en un foro y el resultado me ha gustado porque es efecto que estaba buscando. Básicamente consiste en pintar la base de gris e ir levantando con luces de gris+carne usando la famosa técnica de ropa mojada.

La miniatura es muy bonita (también de Warner Klocke) y muy entretenida de pintar, aunque no sea tan obvia como Bridgitte. En el Ash and Oak Club están encantados con ella.

sábado, marzo 16, 2013

Estandarte de cocina

And now for something completely different...
Hace ya un tiempo os enseñé algunas de las creaciones de la señora Endakil. Ahora os muestro otra también friki, y también relacionada con telas e hilos, pero totalmente distinta (e inesperada).


Tenemos en la cocina un cuadro de luces que queda muy poco estético. Estuvimos dando vueltas a cómo taparlo, pero el problema es que uno de esos botones encendía la luz de la cocina y tampoco era plan de estar levantando un cuadro o abriendo una caja cada vez que quisiéramos dar la luz. Hasta que un día tuve esta idea con la que la jefa no solo estuvo de acuerdo, si no que además se animó a llevarla a cabo.

El proyecto consistía en realizar un tapiz con un escudo de armas relacionado con la cocina.
Para llevarlo a cabo diseñamos el escudo sobre papel y lo usamos como patrón para la tela, que dispusimos en una presentación cuartelada. Para los motivos usamos dibujos de unos retales de una tela de Ikea; en concreto serían unas zanahorias y lo que parecen ser hojas de menta y los cosió sobre los campos.
Después lo cosió a la tela de fondo, a la cual, en su parte inferior, añadió unos madroños para darle un toque más vívido. Una vez terminado colocamos dos ganchos en la pared sobre los que dispusimos la barra que sujeta el tapiz.
Ahora el cuadro de luces queda tapado con un ingenio en consonancia con el tema decorativo de la cocina y con el espíritu friki de la casa. Y para dar la luz solo hay que apretar en la hoja de menta de la parte inferior :)

martes, marzo 12, 2013

Steampunk: cowboy

Dando la réplica a la cowgirl llega el cowboy para el Ash and Oak Club.


Saqué muchas fotos seguidas a muchas miniaturas... seguramente eso explique por qué tomé tres fotos que eran prácticamente la misma.

La miniatura es el Doctor Charles Bennet, Héroe Steampunk, de la serie Chronoscope de Reaper. Como su variante femenina ha sido esculpida por Bob Ridolfi y es un modelo de gran calidad.
Seguí el mismo esquema general que con su compañera, aunque cambié el color del guardapolvos para que no pareciese que van uniformados.
Todos los detalles metálicos van, por supuesto, en latón y bronce. Los googles en dos colores para tener visión de doble espectro (o lo que sea).

Una miniatura imprescindibles para todos los aficionados al rollo Steampunk y un magnífico secuaz para mis aristócratas de Wolsung. Aire Wild Wild West innegable.

sábado, marzo 09, 2013

Esculpiendo con pan: cienos y légamos

Segunda (y ¿última?) entrega de la serie sobre escultura con un material alternativo: miga de pan.
En esta ocasión no se trata de escenografía si no de miniaturas propiamente dichas. Como mencionaba en el anterior artículo las características de este material no permiten mucho lucimiento, pero para diseños sencillitos va estupendamente.

De hecho fue genial para este proyecto. Hacía tiempo que quería cienos y légamos (uno no se aclara con las traducciones, yo he regresado al mundillo con manuales en inglés y los veo como oozes) para mi proyecto dungeonero. Había visto alguna miniatura por la red pero me negaba a pagar lo que fuese por algo tan sencillo. Así que mientras hacía piedras de miga se me encendió la bombilla y ¡bang!

Tampoco es que pueda hacer mucho más con la resolución de la cámara de mi móvil
Llevarlo a cabo fue tan simple como esculpir la fisionomía de estas simpáticas criaturas y pegarlas con NoMásClavos a la peana. En el caso del cieno verde plagié me inspiré el mítico cieno de World of Warcraft, en el que el cráneo de un aventurero a medio digerir asoma de su interior.
Después pinté las superficies con cola blanca. Al secarse le da un aspecto suave y casi orgánico, perfecto para los propósitos del proyecto.

Ningún dungeon está completo sin ellos... ¡hazte con todos!
 Una vez seco el pegamento texturicé las peanas y comencé a pintarlos. Esta parte tampoco tiene mucha complicación; tan solo dar el color base, iluminar y aplicar un suave lavado para unificar. En el caso del modelo verde tinté también la calavera para reforzar la idea de estar parcialmente asimilada.
Una vez secas las barnicé con esmalte de uñas para conseguir un aspecto húmedo y orgánico. Para los que no hagáis uso de este material deciros que es muy útil para conseguir acabados más brillantes que el del barniz habitual; por ejemplo es estupendo para dar brillo a las gemas.

La bruja de Pathfinder posa one more time para la comparativa de escala de rigor
 No es que sean dignas de un genio renacentistas, pero son perfectas representando lo que se suponen que deben ser; una descomunal protista unicelular no es ni lo más sofisticado ni lo más estético.

Los que seáis frikis de alto nivel posiblemente os hayáis dado cuenta de son tres de las cinco criaturas tipo ooze de la edición original de D&D de 1974: cieno verde, pudding negro y gelatina ocre (vaya recetario).
Me faltaría el légamo gris y el cubo gelatinoso. No hice el gris porque, bueno, iba a parecerse bastante al negro, aunque no lo descarto en un futuro.
Lo que sí echo en falta es el cubo gelatinoso, en mi top5 de monstruos de D&D favoritos. He visto tutoriales para hacerlos con resina transparente, pero parece farragoso. También he visto algunos modelos magníficos a la venta, pero me parecen excesivamente caros. De todos modos, si queréis ver su sección del bestiario completa admito donativos (y me comprometo a redondearlo con el légamo gris) :D

PS. Jugando a Dungeon! la semana pasada un cieno verde mató a mi guerrero (que estaba a punto de ganar).
PS2. Uno de mis mazos marcianos de Magic es un mazo de druidas y cienos :D

miércoles, marzo 06, 2013

Drows de Dominioscuro XIX

He aquí el inesperado fichaje de última hora para mi banda drow. Inesperado porque la miniatura me gustaba hacía tiempo y, aunque no pensaba usarla para sumarse a los malotes de Dominioscuro, acabó convirtiéndose en uno de ellos.


Se trata de Harrix Fireblood, uno de esos modelos que llevaban tiempo en mi lista de futuras adquisiciones y que terminó cayendo. Me gustó mucho su aspecto y lo quería para usarlo -no sé- tal vez como mago aventurero. La sorpresa fue descubrirle orejas picudas, así que iba a tener que ser un elfo. Por su aspecto feral pensé en hacerlo silvano, pero esa la ballesta de mano acabó convirtiéndolo en drow.

Esta miniatura está muy optimizada para el tamaño de peana habitual de Reaper, así que tuve que cortar la base de metal y reposicionar las piernas para poder encajarle en las peanas genéricas que uso (20mm). Además, en esta ocasión, utilicé una base escénica de MicroArt Studio. En concreto una de las peanas del set Chaos Bases.
En el pintado seguí el patrón del resto de la banda, aunque con algo más de cuero para reforzar ese aspecto salvaje.
Magnífica miniatura de Gene Van Horne (el de los Mouselings). De esas que son un placer pintar.

sábado, marzo 02, 2013

Dungeon! el juego de tablero

La anterior semana me autoregalé este juego. Fue un pequeño permiso dentro de mi propósito de año austero en lo que a gastos frikis se refiere. No fue -en cualquier caso- un gran desembolso, ya que me lo agencié a través de BookDepository (buen servicio, por cierto, muy recomendables) por menos de 17 euros.
Sí, habéis leído bien: por lo que viene a valer una miniatura de resina aquí tienes un juego completo con el que pueden jugar hasta ocho personas. No hay día en el que uno deje de sorprenderse :P


Pero, ¿qué es todo esto de Dungeon!? Dungeon! (no me preguntéis por el símbolo de exclamación, supongo que hay que decirlo gritando, como nos contó Berto con el ¡Hola!) es la reedición de un juego original perpetrado por Gary Gygax (y amigos) allá por 1975.
Dungeon! es, ante todo, un juego muy sencillo. Pero mucho. Lo cual para mi no es un problema porque es lo que me atrajo de él; quien quiera opciones dungeoneras más detalladas y adultas puede experimentar con alguna de las buenísimas reglas gratuitas que pululan por la red, o ir a Edge a que se lo den todo hecho y dejarse un dineral sonrojante.

En Dungeon! los aventureros se moverán por un dungeon (¡sorpesa!) dividido en zonas de distinto nivel de dificultad mientras matan monstruos y saquean como es debido. No es un sistema cooperativo, por lo que cada personaje irá a su bola intentando reunir el oro necesario para pagar sus impuestos de aventurero autónomo.
Tampoco hay factor puteo; los jugadores no interactúan entre ellos más allá de ser el primero en dejar una estancia convenientemente saqueada.
El sistema es sencillísimo:
- Los PJs mueven hasta 5 casillas
- Al entrar en una habitación se muestra un monstruo del nivel correspondiente
- En la tarjeta del monstruo se muestra qué tirada ha de igualar o superar el PJ para derrotarlo
- Si se derrota al monstruo se obtiene un tesoro de ese nivel
- Si el PJ es derrotado se tira en una tabla para descubrir las catastróficas desdichas

Lo que me atrae de un juego tan sencillo es que es perfecto para empezar a jugar con la nuevas generaciones frikis. Según su manual es para 8+ años, pero creo que sería accesible incluso para los 5-6 años. Refleja la atmósfera dungeonera sorprendentemente bien y es un excelente paso previo a otros sistemas, como HeroQuest.
Aun con todo he de reconocer que me ha gustado mucho. Mucho más que Talismán, que es otro juego "nivel de dificultad: mecanismo de botijo", aunque su (rozando la total) dependencia de la suerte es casi idéntica.


 Como información adicional cabe añadir que pueden jugar de 1 a 8 personajes, y que la duración de las partidas es de media hora, según el fabricante (es posible, pero depende del número de jugadores y de lo afortunados que sean). Yo nunca le he encontrado demasiada magia a los juegos de tablero que uno pueda jugar solo, pero quien esté interesado en esta posibilidad le agradará saber que Dungeon! incluye varias posibilidades de juego en solitario (contrarreloj no suena mal).
El juego está en inglés y no tengo -de momento- noticias de que vaya a ser traducido (Devir parece pasar de los juegos de tablero de WotC, lo que es un error y una lástima). De todas formas la dependencia del idioma es casi totalmente nula. Tan solo hay tres o cuatro tesoros (objetos mágicos) con un par de líneas de texto que se pueden explicar en un pispás. Todo el resto del juego funciona con simbolitos; no hace falta leer nada.

Esta nueva edición recoge el encanto old school de la original, además de contar con un trabajo artístico sobresaliente. Quienes sean habituales de los juegos de WotC reconocerán algunos de sus geniales ilustradores de D&D o Magic. Entre ellos Steve Prescott, uno de mis favoritos.
En cuanto a los materiales yo los clasificaría como correctos, sin dejar de hacer notar que el tablero me ha sorprendido por su calidad.

No me atrevo a darle una puntuación absoluta ya que un jugador adulto lo encontraría de lo más simple (o no), pero para iniciar a la chavalería en la senda del friki es, sencillamente, perfecto.